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Mostrando entradas de junio, 2012

DIARIO DE UN ESCRITOR

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Arán, 18 de junio de 2012
Truenos. Suaves. En las cimas de las montañas. Llegaban distantes. Tormentas lejanas. Pero estrellas en el pueblo. Y un viento caliente que no sé de dónde venía.Anonymus. Me vino la idea viendo esa película anarquista que es V de vendetta, muy adecuada para los tiempos que corren. Orwellianos. ¿Y si doscientos mil ciudadanos, o un millón, saliéramos a la calle con la máscara de V y su sombrero? Ahí queda la idea. Y que la cojan los hacedores de disfraces. Yo me lo pongo si hay diez mil que están dispuestos a hacerlo en la próxima manifestación.

Nosotros podemos. Echar a patadas a Carlos Dívar, por ejemplo. No se habría conseguido sin la presión mediática y de toda la opinión pública. Ahora toca Rato. La lista es larga. Cruasán. Su aroma me despertó a las cuatro de la madrugada. Los estaban horneando en el obrador vecino y, aunque tenía las ventanas cerradas, el delicioso perfume se filtraba por las junturas. Eran los cruasanes del desayuno de mañana. Iban a lle…

DIARIO DE UN ESCRITOR

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Barcelona, 15 de junio de 2012

Este es un año tenso y apocalíptico, de sustos diarios. Así es que lo que pasó en la presentación de Patpong Road era previsible. René Lodosa, el protagonista de la novela, es un escritor maldito. Ficción y realidad se retroalimentan constantemente en mis libros, y  a veces la ficción se anticipa, como una fatal premonición, a la realidad. ¿Soy yo también escritor maldito? A juzgar por las vicisitudes en la presentación de la novela en la Casa del Libro de Barcelona, sí. Así es que celebré mis bodas de plata con esa tortuosa amante que es la literatura, sin libro, algo que no me había pasado en mis veinticinco años como escritor. Y fue una lástima porque entre Empar Fernández, Pablo Bonell Goytisolo y yo mismo conseguimos llenar hasta los topes la enorme sala de presentaciones de la librería de la Rambla de Catalunya. Así es que gracias a todos y a cada uno de los que por allí se acercaron (Poma, Leo, María, Antonia, Margarita, Susana, Alicia, Julia, Alex…

DIARIO DE UN ESCRITOR

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Arán, 13 de junio de 2012

Vuelvo a mi abandonado diario. Quizá porque me falló la medicina de una fantástica sopa que me tomé como cena (hay que volver a la sopa en invierno, y hoy, en el Valle, es invierno) y mel i mató, que es un postre nacionalista y muy dulce, y ni por esas se alzó mi ánimo. Hoy es un día importante, aunque no redondo, a cuarenta y ocho horas de la presentación del viernes y mis bodas de plata literarias, algo en lo que he caído hace muy pocos días cuando cogí uno de los dos ejemplares que me quedan de El cadáver bajo el jardín, mi primera novela publicada, y miré su fecha de edición: 1987. Veinticinco años de relación agridulce con una amante insaciable que te pide todo y te exprime a diario. Y veinticinco años y treinta y dos libros después, Patpong Road, novela con aspecto de epitafio que presenta este viernes en La Casa del Libro de Barcelona mi amigo Julio Murillo. No puede ser redondo el día si llevo buena parte de él pensando en negro. Pero todo es negro, co…

DIARIO DE UN ESCRITOR

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Arán, 8 de junio de 2012
A las ocho y media de la tarde cogí el cuatro por cuatro, que me compré en la sexta vida sin saber que lo iba a utilizar en la octava, como me señaló días atrás una buena amiga, y subí, porque hay que escalar por ocho kilómetros de curvas implacables y retorcidas, los seiscientos metros de desnivel, que se suman a los ochocientos del Valle, hasta la pista del Bosque de los Ciervos, denominación propia, por el que últimamente me pierdo buscando paz y sosiego.El final de la tarde era tan brumoso como el último día que estuve en ese mismo paraje; la pista estaba embarrada; los abetos emergían de la niebla como hermosos gigantes con sus largas y elegantes ramas de dos colores. Lloviznaba. Iba pertrechado con mis pantalones de lona comprados hace meses en Decathlon, una camiseta de manga corta, el chaleco azul de cazador, al que solo le faltan las balas para que el atrezzo sea perfecto, y mis sandalias de la séptima vida que me llevan por la octava para sentir la ti…

DIARIO DE UN ESCRITOR

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Arán, 3 de junio de 2012

La lluvia define mi primer día en Arán, en donde faltaba desde hacía mucho tiempo, desde que dejé el Valle para irme al otro extremo del mundo, a Camboya, un viaje que ya me parece lejano, y desde que empecé esta caótica promoción de la novela recién publicada por España que me ha llevado al centro, al sur y al este de la piel de toro. Así es que ayer, por fin, aunque sólo sea por cuarenta y ocho horas (el martes, miércoles y jueves, vuelta a empezar) recalo en mi casa, para tener la satisfacción de dormir en mi cama, por fin, tras haber dormido en una serie de camas ajenas y amigas, en algún hotel/convento, tras siete horas de conducción ininterrumpida desde Elche, en donde dejo dos amigos y una amiga con los que estuve hablando de política ante un vaso de cerveza la noche anterior, a Arán por la llamada Autopista Mudéjar que me lleva a Teruel, Zaragoza y Huesca antes de saltar a la provincia de Lleida. Así es que esta mañana, la lluvia, suave, su rumor, como …

DIARIO DE UN ESCRITOR

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Atienza, 30 de mayo de 2012
Voy en busca de mis paisajes sentimentales. Por eso voy de Madrid a Atienza, buscando el retiro del Convento Santa Ana. Y me dejo guiar por el GPS que me saca de la autovía de Zaragoza y me lleva por carreteras secundarias y desiertas a Jadraque. Subo al castillo con el sol en vertical sobre mi cabeza y a paso muy lento, controlando la deshidratación y los latidos de mi maltrecho corazón. Bordeo la imponente fortaleza, cuando corono la loma, perfectamente conservada, y sigo hasta Atienza con música de chicharra y aire que me seca los labios y me hace ansiar una jarra de cerveza.Con los años me torno conservador, Si un establecimiento hotelero me gusta, repito. Así es que con el recuerdo del Hotel Convento Santa Ana al que una vez, en la agonía de mi séptima vida, llegué, regreso en la epifanía de mi octava. Cambiaron los dueños, como cambié yo, pero el hotel es el mismo. Un expansivo porteño, huido del corralito argentino, alto y con bigote poblado, se encar…