SOCIEDAD / LA MUERTE DE MARICARMEN
Maricarmen ha muerto (hay
quien dice que no ha muerto sino que la asesinaron después de todo el calvario
que tuvo que pasar esa mujer que quería simplemente morir en su casa y no la
dejaron) y su muerte cae sobre la cabeza de esa jueza inhumana que actuó cómo
un robot, o como la IA, y no detuvo su desahucio: Elena Cortina Blanco (habría
que ponerle cara); sobre esos dos tipos de Urbagestión, un fondo buitre de
estar por casa, que durante años estuvieron acosándola y haciéndole la vida
imposible; sobre esos policías brutales y violentos que la obligaron a abandonar
su casa (también existe la objeción de conciencia para ellos como la hubo para
los bomberos que se niegan a participar en los desahucios) y además apalearon a
los que apoyaban en la calle a Maricarmen, y, que no se nos olvide, sobre los
que jalearon a los verdugos en vez de solidarizarse con la víctima, que fueron
muchos miles, quizá millones, y seguro que son de misa diaria.
Compruebo en la taberna
de las redes sociales en donde cada uno es libre de vociferar lo que le viene
en gana sin tener consecuencias (se insulta, se degrada, se llama a la
violencia contra determinados políticos), que hay mucho cainita suelto en este
país que sigue en guerra, que esas personas, además de ignorantes (no leen, o
no saben leer, les falla la comprensión lectora a muchos de ellos), son malas
personas. Hubo miles de energúmenos que compartieron en sus redes sociales un
execrable libelo titulado "Maricarmen no me da pena" en el que la
atacaban por tener el chollo durante toda su vida de vivir en su piso pagando
una renta baja (que nunca dejó de pagar y cómo si ella fuera la culpable de que
la zona se revalorizara y sobrevolaran sobre ella los especuladores que querían
quintuplicar su alquiler); cobrar una pensión digna (la que ellos aspiran, me
imagino, o ya tienen); jugar al bingo (ellos irán a los toros o al fútbol) que
se ve que es un delito, y no sé cuántas gilipolleces de cuñado barato más, y
hasta la deseaban que se aplicara la eutanasia ella misma.
Canalla es el infame que
redactó ese libelo inmundo, y canallas desalmados los que lo compartieron en
sus perfiles choteándose de un drama que es un desahucio y que si existe el
karma deseo lo sufran ellos en sus propias carnes. Muerta Maricarmen, los
canallas a los que no puedo calificar de perros, animales muy nobles, sino de
hienas, que les resulta mucho más apropiado a su condición, no han parado de
bromear e insultar a la anciana desahuciada. Algunas de las perlas mefíticas
que se expanden por la taberna: “Un voto menos”, “El bingo la echará de menos”,
“Pedro Sánchez la ha matado” … Un concejal del PP de Benalmádena, un tal José
Luis Bergillos Roldan, la llamó “puta sinvergüenza”, Espinosa de los Monteros
en el programa de Iker Jiménez dijo “Maricarmen es una jeta”. Y eso sin contar
lo que se dijo de ella en medios como ABC, Okey Diario, El Español, en televisiones
como la Cuatro, cuestionándola, hurgando en su vida privada, diciendo que era
una farsante o que se había hecho un casting entre viejecitas para hacer ese
montaje. El odio es una enfermedad que se expande a la misma velocidad que la
imbecilidad.
Las políticas de las
derechas de este país matan, es una realidad constatable. Hoy es Maricarmen,
días atrás fueron dos personas que se suicidaron en Barcelona, hace años fueron
esos 7291 ancianos abandonados a su suerte en Madrid o las 233 personas
ahogadas en la DANA de Valencia. Y hay gente que, pese a todo, siguen votando a
quienes no saben gestionar nada y su único afán es poner palos en las ruedas, cercenan
sus derechos y los empobrecen, hablan sin tapujos de privatizar las pensiones y
la sanidad, apoyan los desahucios y no proponen nada para solucionar el
problema de la vivienda. La vida política en este país está tocada por la
irracionalidad más absoluta y hay dos bandos cada vez más irreconciliables, y
uno de ellos es el que me hiela el corazón.
MI NOVELA MÁS POLÍTICAMENTE COMPROMETIDA, PROVOCATIVA Y PERTURBADORA
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