SOCIEDAD / EL ASESINATO DE BAMBI
A estas alturas no voy a hablar de algo tan meridiano como que los nuevos golpes de estado de este país ya no necesitan de triunviratos como los de Mola, Sanjurjo y Franco, sino que se hacen con denuncias dudosas, jueces de más que sospechosa imparcialidad que las admiten a trámite e instruyen, medios de comunicación y redes sociales, que se convierten en voceros del tinglado, y partidos políticos que chapotean en ese lodo hasta la náusea. Es el modus operandi al que, por desgracia, nos hemos acostumbrado, contra el que no nos hemos alzado indignados quizá porque agradecemos que no saquen los tanques y esa derecha que hiela el corazón, la que jamás admitirá que no gobierne su España, porque la piel de toro es su coto privado, nos tiene acostumbrados y opera a cara descubierta. Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo viene hablando desde hace mucho tiempo de ese golpe de estado judicial que están dando los indeseables togados de este país. En el mismo sentido se p...






