CINE / HISTORIAS DEL BUEN VALLE, DE JOSÉ LUIS GUERÍN
El de José Luis Guerin, junto con el de Víctor Érice, Albert Serra y Óliver Laxe, unidos por la atipicidad, es un caso único en la cinematografía española por su compromiso con el séptimo arte, su independencia y su radicalismo estético. Su cine, minoritario, es una extraña mixtura entre el documental y la ficción, personalísimo, en el que es fundamental esa mirada humana y tierna sobre el que hay al otro lado del visor de su cámara. Alguien capaz de coger viejos materiales de archivo rodados en blanco y negro y convertirlos en una película fantasmagórica como Tren de sombras , rodar un homenaje a John Ford y a su película El hombre tranquilo en Innisfree , o ser notario de la transformación de un barrio en En construcción , merece todos mis respetos y admiración. En Historias del buen valle, el director hace un juego de palabras con el barrio de Vallbona, uno de los muchos enclaves de la periferia barcelonesa, olvidado del municipalismo oficial, que casi es una reserv...








