SOCIEDAD / LOS DOS JINETES DEL APOCALIPSIS
Cuando dije que el espantoso genocidio de Gaza, que sigue perpetrándose a día de hoy (no hay cosa peor que el dejar de ser noticia), era un globo sonda para calibrar la capacidad de respuesta de la sociedad global y del mal llamado mundo civilizado, la nada más absoluta, del que formamos parte, no me equivocaba para mi desgracia. Después de Gaza vino Venezuela, el secuestro de su presidente tras un bombardeo previo que dejó numerosas víctimas, inventándose un supuesto Cartel de los Soles que finalmente dijeron, los mismos que le acusaban de ser su cabeza, que no existía y que lo único que querían no era llevar la democracia a Venezuela, que nada les importa, sino controlar el petróleo del primer productor mundial, apropiárselo. Las cosas las deja bien claras Donald Trump, esa, la sinceridad, es la única virtud de ese megalómano pederasta instalado en la Casa Blanca. Y tras Gaza y Venezuela, tras el silencio cómplice de la comunidad internacional, el ataque unilateral de Israel y ...






