SOCIEDAD / EL NUEVO LUMPENPROLETARIADO
Carlos Marx no tenía una visión muy halagüeña del lumpenproletariado que definió como escoria social, un término que no me gusta nada (los judíos eran escoria a eliminar por los nazis), para referirse a ese grupo conformado por mendigos, delincuentes, prostitutas, desempleados crónicos y personas ajenas al sistema de producción que carecía, por completo, de conciencia de clase, era poco fiable y podía pasar a ser reclutado como el ejército del capital si se les compraba debidamente. El lumpenproletariado, ese producto pasivo de la putrefacción de las capas más bajas de la vieja sociedad, puede a veces ser arrastrado al movimiento por una revolución proletaria; sin embargo, en virtud de todas sus condiciones de vida está más bien dispuesto a venderse a la reacción para servir a sus maniobras (Manifiesto Comunista, 1847). Si el autor de El Capital saliera hoy de la tumba cambiaría el concepto de lumpenproletariado de una forma muy sustancial. Los desclasados ya no son marginados...





