CINE / EL BAÑO DEL DIABLO, DE SEVERIN FIALA Y VERONIKA FRANZ
La que recibió el premio a la mejor película en el pasado festival de Sitges no es ni fantástica ni terrorífica al uso, no hay sustos, ni subrayados sonoros, ni tormentas ni oscuridades amenazadoras, aunque sí inquietante, sino una reconstrucción dramática, más próxima al cine histórico, de determinados usos y costumbres del agro austriaco en el siglo XVII. El film empieza, no es spoiler, con una mujer que arroja por una catarata a su bebé recién nacido, se acusa de su crimen, se confiesa ante la iglesia y es ajusticiada mediante decapitación. Al parecer era una práctica bastante común en esa época, hasta cuatrocientos casos documentados, entre las mujeres que querían suicidarse y creían que por su condición de suicidas estarían toda la eternidad vagando en el infierno, pero si asesinaban a niños, y a continuación pedían confesar su atroz crimen, conseguirían el perdón eterno. El baño del diablo , codirigida por Severin Fiala (Horn, 1985) y Veronika Franz (Viena, 1965),...