martes, 22 de febrero de 2011

DIARIO DE UN ESCRITOR

2 MARZO 2011
Presentación en Granada de MAREA DE SANGRE. Viernes, 18 de marzo, 19:30 horas en Librería Picasso de c/ Obispo Hurtado num. 5. Presenta NEREA RIESCO Últimamente salgo muy poco de mi guarida. Sólo cuando me quedo sin víveres. Bajo entonces a la calle, me dejo caer por el supermercado de los silenciosos chinos, compro carne de ternera, un bistec que mañana diré cómo está, pollo, alguna fruta, y regreso de nuevo a mi cubil. Llevo casi un mes leyéndome, y es un ejercicio que me gusta poco, tras el que suelo detestarme. El proceso de galeradas hace que los escritores nos convirtamos en galeotes. A veces remo hasta 16 horas sin interrupción al día, porque duermo poco, apenas cinco o seis horas. Sacar más de un libro casi simultáneamente no es culpa mía sino de mis editores. Pero el esfuerzo para concentrarme en dos o tres novelas a la vez resulta titánico. ¿Terroristas o gudaris? ¿Asesinos en serie o patriotas? El interior de la hidra a través del alma de los que la componen. Como siempre es el lector el que toma partido. TU CORAZÓN, IDOIA muy pronto en librerías.Hoy Fernando Marías ha presentado el libro de David Torres PUNTO DE FISIÓN (Algaida, 2011), último premio Logroño de novela, que estoy deseando leer, y en el que salen Franco, Frankonstein y otros seres. Ahora empiezo a entender al monstruo de la portada inquietante de su novela. Ya me sonaba. Y yo que pensaba en Cronemberg o en Lynch. La última novela de Torres que cayó en mis manos, NIÑOS DE TIZA, me pareció maravillosa.Las fotos de Alicia Núñez son especiales. Es difícil definir la emoción que suscitan. Es la suya una mirada cálida y tierna con la que arropa cada fotografía. Es una apasionada de África que ella ve como un continente de vida en contraste con otros fotógrafos que hurgan en la muerte. Esta es una invitación a pasear por sus fotos publicadas en la revista OTRO LUNES que dirige ese gran escritor cubano que es Amir ValleQue Juan Bas publique nuevo libro siempre es bueno, para él y los que le leemos y nos desternillamos con sus ocurrencias. Bas es el número uno en la literatura de humor de este país. Pero no es un humor tonto sino corrosivo e inteligente. Además el bilbaino ocupa toda la portada, vende por su cara. Y juro que yo leí que se titulaba En mi furor uterino. Voy a beberme un gin tonic, de Bombay, a su salud.El escritor y crítico literario Pedro M. Domene, presenta libro en Málaga, el 4 de marzo a las 20 horas en el Centro Andaluz de las Letras, y lo hace bien acompañado por Guillermo Busutil. Disidencias (en la literatura española del siglo XX) y edita EDA Libros.
Pedro M. Domene nació en Huércal Overa (Almería) en 1954. Profesor de Lengua y Literatura. Colabora, asiduamente, en publicaciones literarias especializadas de España, México y Estados Unidos. Crítico literario en el suplemento Cuadernos del Sur del diario Córdoba y en las revistas Mercurio, Turia y Literal, Latin American Voices (Houston). Autor de varias antologías y publicaciones sobre narrativa contemporánea, Narradores españoles de hoy (1997), Lo que cuentan los cuentos (2001), o Microrrelato en Andalucía (2008). Ha reunido sus ensayos en el volumen Imposturas (2000), y publicado obras de ficción para jóvenes como Después de Praga nada fue igual, II Premio de Narrativa Juvenil Los Pedroches, Conexión Helsinki (2009) y Las ratas del Titanic.
2 MARZO 2011

Me arreglo, ante el espejo del cuarto de baño, la barba y perilla que me estoy dejando. Leninista. Los tiempos andan revueltos y la cara tiene que estar de acorde con esta incertidumbre revolucionaria y convulsa. La cara de Gadafi riendo cuando un periodista la pregunta si abandonará el poder forma parte de ello. Ríe mientras su ejército, o lo que le queda de él, bombardea a los suyos. La situación no está clara y Tripoli parece que tardará en caer, o que no caerá y desde Trípoli, el sangriento dictador emprenda una cruzada para recuperar las ciudades perdidas. Pues me rasuraba, mientras en una pequeña olla hervía algo de caldo. Y luego, aunque había ido al supermercado de los chinos, a comprar un par de hermosos filetes de ternera a mi carnicero, hice una tortilla de patatas, quizá porque los tubérculos que tengo en uno de los muebles de la cocina, con largas y blancas raíces que rompen su superficie terrosa, se están pareciendo cada vez más a los de Repulsión de Roman Polanski, y de esa película, que me ha venido a la cabeza cuando, en un interludio amoroso, después de comer, fumar un cigarrillo y morir dulcemente, me han preguntado que defina la palabra morbo (qué complicadas son siempre las definiciones) he remitido a Repulsión, y también a Cisne negro, película polanskiana. Tras una excursión, poco estimulante, por los alrededores de Granada, a veinte kilómetros, y con considerable sueño, hijo del ejercicio, y mono de café, estuve viendo azulejos con aspecto de parquet. ¿Qué hacía yo viendo azulejos, me preguntaba? Y así caía la tarde, rosácea, cuando de regreso, tras dejar el coche en una de las pocas calles en las que aún se puede aparcar sin tener que echar una moneda, regresé a galope a casa, compré Qué Leer, que sigue siendo una revista imprescindible, y lo hojeé al mismo tiempo que miraba el telediario de la 5 y devoraba algo de queso. Toni Iturbe, director de la revista literaria, se pregunta sobre el futuro del libro digital. No caeremos en él los que hemos nacido y gozado bajo la Galaxia Guttemberg, de la que por cierto, también habla la novela Dublinesca de mi admirado Enrique Vila-Matas que estoy leyendo al mismo tiempo que un libro policíaco, La Granja de José Vaccaro Ruíz, que debo prologar. Cuando termina el telediario apago la tele, prendo el ordenador y reviso el correo. Muchas novedades. Dos galeradas de dos novelas negras que debo corregir en tiempo récord. Uf. Aprendo algo tarde, después de 25 años, que no hay mejor forma que detectar posibles errores en un texto que leerlo en voz alta, a pesar de que te puedes quedar sin voz en el intento. Y miro la portada de una de ellas, de mis tres novelas que preparo, Tu corazón, Idoia que, por cierto, me gusta, impacta. Un pistolero de ETA espera a su víctima con su parabellum 9 mm en la mano. No sé si será bien interpretada por mis lectores. Mucho me temo que en mi obsesión ética, pero también estética, de no ser maniqueo, más de uno la lea como una glosa a la banda terrorista como hubo quien leyó Barcelona negra como una apología del fascismo. No lo es. Aunque en el curso de su escritura me haya tenido que meter en la cabeza de la hidra. Y en esa cabeza, diario, me he ahogado en sangre.
28 FEBRERO 2011
Soy un defensor acérrimo de nuestro cine, el que con esfuerzo, talento, luchando contra el gran dragón norteamericano, se hace en nuestro país, y creo que es mejor que el italiano y el alemán, que fueron dos cinematografías extraordinarias pero que ahora están en secano, y estamos dos escalones por debajo del que se hace en Francia. Pero ello no me impide que cuando veo una película mediocre lo diga. Saliendo de la sala me pregunto qué habrán visto los miembros de la Academia del Cine para premiar Pà negre de Agustí Villaronga. Tiene el mallorquín películas excelentes (Tras el cristal, Aro Tobulkin, en la mente del asesino y El mar) , pero no ésta, que creo que es su peor. Se le nota cansado, sin ganas, sin un atisbo de pasión, cine muerto y mortecino que sale de un encargo que no le apetecía rodar. A los pocos minutos me desentendí de una historia mal narrada y de unos personajes que no me decían nada en absoluto. He tenido la sensación, todo el rato, de estar viendo una serie televisiva, mala.Leer el periódico con un día de retraso lo que no pude leer ayer, lo que te permite hacerlo con más calma. No todo en él está pasado. Hay una entrevista, por ejemplo, que no. Se la hacen a Javier Rúperez, embajador en Washington con Aznar, ...cuando las famosas mentiras de las armas de destrucción masiva de Irak que nadie encontró. Y es que acaba de publicar un libro en cuya portada aparece con el Caudillo. La periodista de El País, que tiene bastante mala uva, le pregunta por esa mentira, por el acento tejano de Josemari, por su posicionamiento ante el 11M, entre otras cosas. Rúperez, un amortizado del PP, se deshace en elogios sobre Aznar, quien también debería estar amortizado. Rúperez, hace muchos años, cuando era muy joven, fue secuestrado por otro joven llamado Arnaldo Otegi, otro amortizado más. No creo que ambos coincidan en un parlamentoSe han cumplido todos los pronósticos en la gala de los Oscar. Natalie Portman se lo llevó por su "Cisne negro", Colin Firth por "El discurso del rey", que fue la mejor película y cuyo director, Tom Hooper, recibió la preciada estatuilla. Quedó fuera Javier Bardem, a pesar de su extraordinaria interpretación en "Biutiful" y la película mexicana de Iñárritu perdió frente a una desconocida danesa que creo no se ha estrenado aquí e imagino pronto lo hará. Tampoco obtuvo estatuilla Geoffrey Rush, por quien apostaba, y sí Christian Bale, cuya interpretación no he visto. "La red social" fue la gran perdedora, con algún oscar de consolación al guión adaptado. Y mi favorita, aunque sabía que ese tipo de cine indie tiene pocas oportunidades, "Winter's Bone" se fue de vacío.Estar despierto cuando son más de las 3, otro 3, sí, y leer en un artículo de Lluis Bassets en el periódico de ayer que ya son tres los regímenes caídos en el norte de África por el ímpetu de sus pueblos, me lleva a consultar El País de madrugada y toparme con una muerte, no por anunciada, menos dolorosa. Se ha truncado un bello juguete roto de nuestro cine, definitivamente, una de nuestras más hermosas actrices, una persona que no tuvo suerte y no fue feliz y arrastró una vida desdichada a pesar de su agraciado físico y sus éxitos profesionales que la abandonaron en cuanto su vida dio un tumbo hacia abajo. La angelical Amparo Muñoz ha muerto.‎3003. Treses. Dos. Podría ser 3333 y así sería mejor. O 3033 y habría tres treses, pero ese cero me estorbaría. 3003 los "amigos" que tengo en FB, un pequeño porcentaje de los cuales dejaron de ser virtuales para ser reales. Me gusta el 3, ya lo dije. El triángulo es una hermosa figura. En amor suele ser muy doloroso. En sexo dicen que es estimulante. 33 los años de Cristo al ser crucificado. 33 los años que tenía cuando publiqué mi primera novela. 3 cuando salí de mi Salamanca natal. Más de 30 los libros que habré publicado.Siguiendo la senda de la nostalgia terminé de ver, hace escasos minutos, "El cazador". La quinta o la sexta vez que la veo y siempre me emociona ese canto a la amistad, ese grupo de amigos entrañables y ruidosos tan unido, ese brindis final por Nick al que traen de vuelta a casa pero en un atáud. Es muy maniquea, cierto, santificando a los yanquis y demonizando a los vietnamitas en las escenas de guerra, pero se le perdona a Michael Cimino por la hermosura de lo que narra en imágenes tan bellas, en sus larguísimas secuencias como la de la boda inicial a la que le sigue la guerra: vida y muerte. Ver tan jóvenes, sin arrugas, a Robert De Niro, Christopher Walken y Meryl Streep enternece. Y también me pregunto por las razones de esa injusticia que fue apartar a Michael Cimino de la realización cinematográfica después de ese western épico que fue "La puerta del cielo". No les salieron los números a los productores, de acuerdo, pero el cine perdió su extraordinario talento.Vi ayer en sesión privada, que son las que más disfruto, "Los fabulosos Baker Boys". Guardaba una maravilloso recuerdo de esa película y ese se ha reafirmado después de verla veintiún años después. Los dos hermanos Bridges están magníficos. Beau, que era muy buen actor, no tuvo mucha suerte. A Jeff, con una estatura envidiable y buen físico, le llovieron los papeles. Michelle Pfeiffer, además de hermosísima, cegadora con sus ojos azules, borda su papel. ¡Qué buena actriz es esa bella mujer siempre, haga lo que haga! La película tiene un tono nostálgico, los tres músicos son perdedores, deshauciados que van de hotel en hotel tocando sin que nadie les haga mucho caso. Y el final es tristísimo. Curiosamente su director, Steve Kloves, a pesar de que la película tuvo mucho éxito apenas dirigió un par de películas. Ahora es guionista de las de Harry Potter. Misterios.

26 FEBRERO 2011

Ayer vi Cisne negro de Darrem Arefnovsky, que seguro escribo mal. El director de Pi, que no he visto y no sé si tengo por algún lado, y de Requiem por un sueño, que esa sí que la vi y me pareció soberbia (y soberbia Jennifer Connelly, mi fetiche particular) traza un cuento negro de El lago de los cines con una visible influencia del Polanski de Repulsión y La semilla del diablo. Es una película que angustia, que te coge por el cuello y no te suelta. Y Natalie Portman está magnífica prestando su físico angelical a un personaje dual, cisne blanco/cisne negro. Me volví loco tratando de averiguar qué papel interpretaba Wynona Ryder hasta que Onuba abrió mis ojos. Beth, la bailarina que ya no tiene edad para bailar y se destroza una pierna. Cuando hace dos días que Wynona Ryder era como Natalie Portman. El tiempo. Los cajones de los escritores son sacos sin fondo. Y no hablo del mío. Roberto Bolaño debía de tener un buen número de inéditos ya que Anagrama saca un año sí y otro también nuevas novelas del desaparecido escritor chileno. El nuevo título es Los sinsabores del nuevo policía. Hace dos años leí Los detectives salvajes y me pareció una buena novela. No lo he leído más. Pero es que los títulos se me acumulan y con los libros no va el tiempo para leerlos.A Antonio Pérez Henares, periodista y tertuliano, no lo conozco personalmente aunque sí leí una de sus novelas, La cruzada del perro, porque ganó el Tigre Juan con ella justo un año antes de que lo hiciera yo. Normalmente no suscribo ninguna de sus opiniones, que ma parecen ultramontanas, porque carga en exceso contra ZP y el PSOE. Pero ayer, en un programa de VEO, la televisión de PJ, tampoco santo de mi devoción, saltó de su asiento cuando un periodista se permitió bromear con el golpe de estado del 23 F diciendo que se habían pasado con Tejero. Su contundencia en directo, afeándole a ese joven periodista nacido después del golpe, diciéndole que era una verguenza para la profesión y que como demócrata no toleraba sus estúpidas bromas me hizo sentirme cercano al tertuliano.No hay mayor placer que el de la siesta, ese sueño que sobreviene forzando tu voluntad, cuando luce el sol, con el estómago lleno, que se paladea segundo a segundo porque no es la obligatoria cita nocturna con la almohada. Es una caída dulce, más si, como es el caso, sobreviene en el vestíbulo de un hotel de un Egipto ahora convulso pero entonces tranquilo. No recuerdo que soñé, pero no me importa. Algo bueno, seguro, a juzgar por la expresión. “És quan dormo que hi veig clar” decía el poeta catalán J V FoixAyer, una vez más, volví a ver 1492, la película épica que rodó Ridley Scott sobre Cristóbal Colón y su gesta y claro, resultó inevitable trazar paralelismos con La pérdida del paraíso que publiqué diez años atrás en Planeta, la novela de la que guardo mejor recuerdo, la que más feliz me hizo.
Scott es un director vibrante, que sabe pulsar con habilidad las emociones del espectador con imágenes bellas (ese paisaje de Guanahaní que aparece, como un sueño, cuando se abre la bruma) y duras (la lucha terrible y sangrienta con los caribes). Depardieu es un convincente Colón, buen navegante y pésimo gobernante. Como El Dorado de Saura, otra película magnífica, no gozó del aprecio de la crítica. Horas para que se otorguen los oscar. Y Javier Bardem, una vez más, entre los candidatos. Su interpretación en BIUTIFUL, la emotiva y dramática película de Iñárritu, es muy superior a la de NO ES PAÍS PARA VIEJOS, la película de los Coen por la que el poderoso intérprete se llevó el oscar, pero Colin Firth es un hueso duro de roer y, además, no tiene oscar. Mi quiniela va hacia EL DISCURSO DEL REY. Aunque WINTER'S BONE me parece la mejor película. Siempre es motivo de alegría celebrar los premios de los amigos. Fátima Frutos, maravillosa poetisa, acaba de alzarse con el premio de poesía Ciudad de Irún, por unanimidad, un premio importante y prestigioso. Fátima sabe de mi aprecio y admiración. Vaya desde aquí mi abrazo literario. La revolución libia sigue imparable y las horas de Gadafi están contadas. Impresiona, desde esta otra orilla, la determinación de un pueblo por deshacerse de su autócrata gobernante que no duda en pagar mercenarios para asesinarlos. Deseo que la batalla de Trípoli sea corta. Y mientras, la marea se extiende: Irak, país castigado, se suma, Yemen cotinúa, lo mismo que Barheim. Gadafi, si vive, puede ser llevado al TPI. ¿Cuándo el glorioso trío de las Azores?

22 FEBRERO 2011 3 es un número que siempre me ha gustado. 33, que tiene dos treses, es la edad en la quisiera haberme plantado. Jesucristo, un personaje al que admiro, fue crucificado con 33 años. Un trío es algo muy estimulante, pero todavía no lo he probado. Dos de mis correos electrónicos tienen el número 33. 3 fueron los libros que publiqué, creí que excepcionalmente, el año pasado. 3 son los que publicaré, si nada se tuerce, el presente año. Eso es el motivo por el que ando tan perdido, querido diario. Corregir 3 galeradas de 3 novelas al mismo tiempo me está volviendo loco y temo que los pesonajes salten de una a la otra. Porque yo soy uno, no 3. Ah, y me olvidaba de la Santísima Trinidad, que también eran 3, todo un misterio de fe. Y tres serán los tiranos que caigan en poco más de 30 días si a Gadafi lo tumban. Gadafi, el coronel excéntrico de la jaima y sus guardaespaldas femeninos, está al borde del precipicio, y quizá deberíamos empujarlo. En esta Caída del Muro de Berlín que azota buena parte del mundo musulmán, y que llega hasta China, Gadafi está dispuesto a ser el Nicolau Ceasescu y ya sabe cómo terminó el Conducator: pasado por las armas. El tirano de cara informe por un sinfín de malas cirugías plásticas, ese adorador de Mao, otro tirano infame, que se inventó el Libro Verde, decide vender cara su vida y se está llevando la de cientos de libios que exigen su salida. Más torpe que Ben Alí y Moubarack, Gadafi se está cavando su fosa. Y sigue la revolución imparable que sacude la otra orilla del Mediterráneo. Cuando todos le den la espalda, será difícil que encuentre avión para salir del país. Quizá es que desee morir antes de dejar Libia. Pero no va a morir como un mártir, sino como un asesino al que el pueblo dará su merecido.Leo una buena noticia en lo referente al cine. Bigas Luna se postula para presidir la Academia del Cine tras la dimisión de Alex de la Iglesia. Nadie más adecuado para ese puesto. Conozco personalmente y admiro a Bigas Luna y siempre lo defendí, hasta cuando lo lincharon de forma injusta por Volaverunt desde el grupo Prisa y le cerraron el paso a proyectos más ambiciosos. Me gustan todas sus épocas, sobre todo las oscuras, las de Bilbao y Caniche, y la trilogía ibérica, salvo La teta y la Luna, me sedujo con Son de mar, nadie como él tiene tan buen ojo para descubrir actores y su cine, técnicamente, es impecable. Seguro estoy que con Bigas Luna al frente de la Academia el cine español ganara prestigio y mercado. Así es que adelante con su candidatura.Acabo de terminar un libro hermoso cuya lectura aconsejo. Un libro triste pero muy bien escrito, con prosa exquisita y firme. Pecados capitales (Alianza, 2010) y su autora una buena amiga: Empar Fernández. Un viaje, a través del Océano Atlántico, de los derrotados de la postguerra, que lo fueron todos, hasta los vencedores.

miércoles, 16 de febrero de 2011

LA ENTREVISTA

Pocas personas hay que conozcan tan al dedillo mi trayectoria literaria como Luis Muñoz Díez. Quizá se deba a algo más que a la coincidencia absoluta en nombre y apellido (él se llama José Luis Muñoz Díez; yo me llamo José Luis Muñoz Jimeno). Lo cierto es que me hizo una larga entrevista para la revista CULTURAMAS, de la que es redactor, y aquí la reproduzco porque es, sin duda, la mejor que me hayan hecho nunca.
Luis Muñoz Díez charla con
José Luis Muñoz sobre toda su trayectoria La triple presentación en Hotel Kafka (Fernando Marías, Recaredo Veredas, José Luis Muñoz, Fernando Martínez Laínez y José Carlos Somoza)
El pasado día veinte de Enero se celebró en el Hotel Kafka de Madrid un acto literario, que fue más allá de la mera presentación de los tres libros publicados por el escritor José Luis Muñoz en 2010. Entre el público numerosos escritores que acudieron a un acto que era de reconocimiento al escritor por su sólida trayectoria, porque hace veinticinco años que fue galardonado con los premios Tigre Juan y Azorín, y desde esa fecha ha publicado veintisiete libros, amontonado premios y reconocimiento. Para cada título contó con un presentador de lujo. Fernando Martínez Laínez se encargó de hablar de La mujer ígnea y otros relatos oscuros (Neverland, 2010), José Carlos Somoza de Marea de sangre (Erin 2010) y Fernando Marías de La frontera sur (Almuzara 2010). Todos ellos fueron presentados por el escritor Recaredo Veredas.
Este acontecimiento me ha parecido un pretexto más que sobrado para sentarme con el reconocido escritor y repasar su obra, premios y vivencias en una larguísima charla de la que espero disfruten tanto como yo lo he hecho mientras recorría la biografía de un autor que consigue que en sus novelas todas las piezas ensamblen perfectamente. Para quien lo haya leído no puede pasar por alto la riqueza con la que dibuja a sus personajes, dando la sensación de haberlos habitado el mismo por la calidad con la que describe sus sentimientos.

LUIS MUÑOZ DIEZ- Fernando Martínez Laínez, ha lamentado en el acto del Hotel Kafka la falta de plataforma comercial para la difusión del relato, y me gustaría que para empezar me hablaras de esta recopilación editada bajo el título de La mujer ígnea.
JOSÉ LUIS MUÑOZ -La mujer ígnea y otros relatos oscuros, era un libro que me apetecía mucho publicar. Los libros de relatos, no sé bien por qué razón, tienen escasa aceptación, porque hay una especie de estúpida preferencia hacia la novela en detrimento del cuento, cuando escribir un cuento es un ejercicio muy difícil que, por su breve extensión, no admite digresiones, altibajos y exige casi la perfección absoluta.
LMD ¿Qué incluye esta recopilación publicada por Neverland?
JLM Los cuentos que están incluidos en La mujer ígnea y otros relatos oscuros son casi todos premiados, han sido publicados muchos de ellos en antologías y en revistas y me apetecía reunirlos, y al hacerlo me di cuenta que había una extraña lógica interna, que el libro resultante no era un cajón de sastre porque casi todos los relatos podían inscribirse dentro del género negro, el erótico o el fantástico.
Son todos hijos y de distintas edades, pero siempre se siente preferencia por alguno.
De todos ellos mis preferencias personales se decantan por el que da título al libro, un relato muy al estilo de Cortázar, que se mueve dentro de la ambigüedad entre fantasía y realidad; Mis quince minutos con Norma, que se centra en el hombre que tuvo el privilegio de hacer el amor con Marilyn Monroe en una película porno, cuando ésta era Norma Jean, un suceso que le marca de por vida cuando descubre que su partenaire amorosa en esa cinta clandestina es la mujer más deseada del mundo; La extraña herencia, que es un largo relato sobre los libros y los escritores en donde entra la fantasía; y El terror, que cierra la antología, un relato escrito en la inusual segunda persona y habla de esos barcos tortura, en aguas de nadie, que la CIA tenía para torturar a los sospechosos de la guerra contra el terrorismo.
LMD José Carlos Somoza ha destacado de Marea de sangre "que impacta por su realismo vital”. Yo no puedo estar más de acuerdo. La historia parte de un hecho real e insólito y según vas tirando del hilo desvelas un micromundo paralelo a la cotidianidad del pueblo que asusta por su cercanía y que no me permitió dejar el libro hasta que supe todo lo que contenía. Ahora me gustaría saber la opinión de su autor.
JLM Marea de sangre está ambientada en los años ochenta, en un pueblo de la Costa Brava, Playa de Aro, en donde solía veranear, pero no es la única novela que ubico en ese lugar: La precipitación, publicada muchos años atrás, también transcurría allí. Todo arranca de un suicidio del que fui testigo: una turista extranjera se tiró al vacío desde un bloque de apartamentos próximo al que yo estaba. A partir de ahí desarrollé una intriga. Hay prostitución, tráfico de drogas, blanqueo de dinero, testaferros, pieds noirs y un policía municipal que, un poco por aburrimiento, se mete en camisa de once varas. Creo que la novela tiene dos polos de atracción. El primero es el policiaco, la investigación que ese guardia municipal hace por su cuenta de un suicidio que no acaba de ver claro y, a medida que avanza en su investigación, descubre más y más corrupción a todos los niveles: político, policial, financiero.
LMD ¿Me puedes hablar de ese policía municipal, un perdedor al que con desprecio se le escupe que es tan poco que ni merece la pena comprarlo?
JLM El otro polo de interés es la vida personal de ese hombre, Ismael Ortiz, su insoportable existencia al lado de una mujer, alcohólica terminal, a la que ha dejado de querer, su falta de futuro absoluto que le hace caer en brazos de la policía que comparte con él las patrullas, primero, y luego en los de una joven prostituta a la que intenta redimir. La novela describe una lucha de un Quijote, el protagonista, contra gigantes, un combate que no puede ganar.
LMD Fernando Marías ha dicho de La frontera sur:
“La novela de José Luis, para mí una de las grandes novelas negras de lo que llevamos de siglo, es una peculiar fusión de vanguardia -en el sentido de que explora las oscuridades del alma humana, antes que hechos delictivos o policiales- y clasicismo de rigor casi académico, ya que La frontera sur contiene todos los elementos reconocibles del género. Es una novela negra imprescindible”.
Ahora, me gustaría que me hablaras de esa novela fronteriza en todos los aspectos y, en mi opinión, sabia y redonda.
JLM Puede que sea La Frontera Sur una de las novelas negras de las que me sienta más satisfecho. En ella retomo a un personaje del pasado, al Mike Demon hipnotizado por ese espejismo que es Las Vegas de Lluvia de níquel, pero no es su secuela sino la precuela. Mike Demon era un personaje que podía llenar muchas novelas. Y escribí La Frontera Sur, explicando como un americano medio, que vive en un barrio residencial de Los Ángeles con su familia, aparentemente feliz, busca alicientes a su monótona vida de agente de seguros y los encuentra en brazos de otras mujeres a las que conoce en sus ausencias. Hasta que, cuando cruza la frontera que separa Estados Unidos de México, conoce a Carmela, una linda mexicana, y su vida da un vuelco peligroso, porque el enamoramiento de esa muchacha, que él creía iba a ser otra muesca más, le complica la vida de forma terrible, le hace bucear por mundos peligrosos en donde antes no se había metido: narcos, prostitutas, policías corruptos y violentos, traficantes de personas.
LMD Mike Demon no se deja llevar, se entrega voluntario porque antes nunca se había sentido tan vivo, quizá porque roza constantemente el precipicio y la muerte en una edad en la que valora el tiempo porque sabe que todo acaba.
JLM La Frontera Sur es una novela negra hasta sus raíces, está recorrida por el fatalismo, es muy descriptiva y hay en ella un deseo sexual irrefrenable y adictivo que lleva a Mike Demon hasta el mismo borde del abismo. También puede ser leída como una novela de confrontación norte/sur a través de los personajes de Mike Demon y el policía mexicano Fred Vargas, tipos ambos muy peligrosos.
LMD La frontera sur ha sido galardonada con el Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona. Desde 1985 en que fuiste premiado por partida doble con los premios Tigre Juan y Azorín por El cadáver en el jardín y Barcelona negra no has dejado de recibir premios. ¿Qué importancia tienen para ti en tu carrera? JLM Creo que si no hubiera sido por esos dos premios que nombras mi carrera literaria no se hubiera iniciado. El Tigre Juan me hizo ver que lo que yo escribía, y guardaba hasta ese momento celosamente para mí, podía interesar a terceros. El Azorín, ese mismo año, fue mil sobre hojuelas. Mi bautizo literario fue, además, con dos novelas de género negro, publicadas en una de las mejores colecciones de novela negra que existían en el país. Los premios no amargan más que a quien no los obtiene. Para mí tienen una enorme utilidad, porque ponen el foco en el libro premiado, lo destaca dentro de esa jungla de miles y miles de publicaciones que llenan los anaqueles de las librerías.
Paco Ignacio Taibo II fue responsable de la edición para Etiqueta Negra de tus dos primeras novelas y con él mantienes una unión que continúa hasta hoy por la vinculación que tienes con la Semana Negra de Gijón.
Paco Ignacio Taibo II estaba al frente de la colección Etiqueta Negra de editorial Júcar que dirigía el ya desaparecido Silverio Cañada. Puedo considerar a Taibo un poco como mi padrino literario: él me dio la alternativa al elegir mis dos primeras novelas para su prestigiosa colección que, en dos años, publicó cientos de títulos e inundó los anaqueles de las librerías. Además en aquel entonces Paco Ignacio Taibo II montaba la Semana Negra de Gijón y yo tuve la suerte de participar en esa primera edición con los dos libros recién salidos del horno. Mi relación con él sigue, después de 25 años, y seguimos viéndonos en las últimas ediciones del evento negrocriminal más extraordinario del mundo que me ha permitido conocer a amigos de la talla de Fernando Marías, José Carlos Somoza o Fernando Martínez Laínez, los presentadores de los tres libros que he publicado en 2010.
LMD El Barroco es un libro diferente, una historia peculiar que recibió un premio de literatura gastronómica, y tiene gracia porque era una novela que abordaba el canibalismo.
JLM El Barroco era una novela negra diferente, por cuanto había un fuerte componente de género fantástico y de terror. Fue un poco una provocación ganar un premio de literatura gastronómica, en cuyo jurado estaba Manuel Vázquez Montalbán, que patrocinaba el ya desaparecido restaurante La Odisea de Barcelona, con una novela caníbal, porque la novela, que publicó Plaza & Janés y cosechó críticas excelentes, giraba en torno a un restaurante que cocinaba a sus comensales. El Barroco fue un libro experimental, con texturas muy diversas: relatos en primera persona, diarios, cartas, etc.
LMD ¿Cómo fue tu paso por la Universidad en el final del franquismo?
JLM Accedí a la Universidad cuando empezaba a descomponerse el régimen franquista. Cursé tres o cuatro años de Filosofía y Letras, rama Románicas, porque ya me apasionaba la literatura, pero la vida política convulsa me capturó y la verdad es que pisé muy pocas veces las aulas de la universidad como no fuera para ocuparlas e intentar la revolución desde ellas.
LMD ¿Cómo se notó aquí el mítico mayo francés del 68?
JLM Replicábamos en España los ecos del mítico mayo francés que convulsionaron Europa y Estados Unidos. Estábamos contra el imperialismo americano, contra la guerra de Vietnam, a favor de Cuba, contra el franquismo. Fueron años muy intensos de luchas universitarias, a veces muy violentas, en las que proliferaron una buena cantidad de grupúsculos revolucionarios.
LMD ¿Cuál fue tu postura?
JLM Me integré en uno de ellos, una célula anarquista bastante virulenta llamada Negro y Rojo, vinculada a la CNT-FAI, y tuve la suerte de sobrevivir a todas sus caídas policiales. Estos años de lucha y resistencia antifranquista, de negación absoluta de la autoridad ─ la del padre, la del catedrático, la del estado ─ creo que marcaron a toda una generación universitaria. Maoístas, trotskistas, marxistas leninistas y anarquistas éramos muy libertarios todos. Esos años los recuerdo con cariño y nostalgia, porque fueron muy intensos, voluptuosos, de conocer chicas, de comunas de hippies en La Floresta, Pink Floid y King Crimson, del musical Hair. Seguramente ese período de mi vida se merece una novela. Espero tener tiempo para escribirla.
LMD Yo te pido que la escribas
¿Queda algo de aquel buscar el mar bajo los adoquines?
JLM Con el paso de los años los mitos se han hecho de barro. No todos. El Che sigue presente, pero quizá porque murió. Castro está totalmente desprestigiado, hace años que debió dejar el poder y transformar Cuba en una democracia. El espíritu de Mayo 68 no venció a nivel político, pero sí a nivel social. Después de Mayo 68 ya nada fue igual. Cambiaron los roles dentro de las familias, las empresas, las relaciones sexuales. Sopló un vendaval que se llevó todo lo caduco. Los años han pasado y volvemos a estar donde estábamos en estos momentos, en una situación inestable, con una clase política incapaz de dar una respuesta coherente a la crisis económica, con jóvenes muy preparados pero en el paro y sin esperanzas de tener un trabajo estable.
LMD Quizá sea por el tapón del consumismo, pero la gente joven está muy conformada.
JLM Tendrán que ser esas nuevas generaciones las que den un nuevo bandazo, una nueva sacudida al orden establecido, que arrasen con la dictadura de los mercados y el FMI y hagan frente a esa ofensiva generalizada para derribar el estado de bienestar. Y tengo esperanza de que lo hagan. En Italia, Reino Unido, Francia, hay brotes de rabia de la juventud que toma las calles. En Túnez, en el Magreb, el pueblo que se ha echado a la calle ha derribado una dictadura. Cabe la esperanza. (José Luis Muñoz con miembros de la Escuela de Barcelona José María Nunes y Gonzalo Suárez, el escritor Javier Rioyo y el director de Cinemanía Alex Angulo)

LMD Viviste un fenómeno que surgió en Barcelona a finales de los sesenta setenta. Un movimiento que miraba a Europa y sobre todo a Francia, que se llamó escuela de de cine de Barcelona. Hoy poco conocida. ¿Me puedes hablar de ella?
JLM La escuela de Barcelona era la respuesta que se daba desde Cataluña al cine mesetario representado por Saura, Mario Camús, Francisco Regueiro, Basilio Martín Patino, etc. Era un movimiento cinematográfico cuyos principios había que buscarlos en el cine francés de vanguardia de la Nouvelle Vague, un grupo de cineastas experimentales, algunas de cuyas películas aún resisten el paso de los años. A mí su cine me fascinó en su momento por lo novedoso.
LMD Eres más joven que todos ellos pero has tenido que conocerlos.
JLM Tuve la suerte de conocerlos personalmente a raíz de un amplio reportaje que realicé para la revista Cinemanía. De ese grupo experimentalista salieron gente como Vicente Aranda, Jorge Grau, Ricard Bofill, Jacinto Esteva Grewe, José María Nunes, Gonzalo Suárez, Joaquím Jordá, muchos de los cuales se pasaron luego, con éxito, al cine comercial. En cierto modo eran unos libertarios del cine que buscaban otras formas de expresión.

(José Luis Muñoz recibe el premio La Sonrisa Vertical de manos de Berlanga ante la mirada de Juan Marsé y Beatriz de Moura)

JLM Recibir el premio La Sonrisa Vertical fue capital en mi carrera literaria. Lo conseguí con Pubis de vello rojo, una novela mestiza en donde confluían dos géneros, el erótico, desde luego, para hacerse acreedora de ese premio, pero también el negro, porque era una historia que sucedía en los ambientes marginales de Barcelona. Lo obtuve, además, en uno de los momentos álgidos de la colección, el año posterior a que lo ganara Almudena Grandes con Las edades de Lulú. Ello me permitió conocer personalmente al desaparecido Luis García Berlanga que siempre elogió la novela. Pubis de vello rojo era una novela muy dura, de sexo descarnado y violencia extrema, pero que se vendió muy bien. Recuerdo que estuvo bastantes meses en la lista de los libros más vendidos del país, que se hicieron tres ediciones y se vendieron cerca de 30.000 ejemplares.
LMD Las ventas vinieron acompañadas de la popularidad.
JLM Además el premio tuvo una enorme repercusión mediática, me entrevistaron prácticamente en todos los medios del país, salí en casi todas las televisiones y me abrió el paso en publicaciones como Interviú, Playboy y Penthouse.

LMD Con Mala hierba das un salto y sitúas a tus protagonistas en el decorado clásico de género americano.
JLM Con Mala hierba, que es una de mis novelas negras preferidas, me situé plenamente en Estados Unidos que ya había visitado, de forma parcial, en La casa del sueño. Es una novela coral, con una serie de crímenes y violaciones por medio, que describe minuciosamente la América profunda hipócrita y violenta. Ya había viajado, por entonces, por Estados Unidos, y había visto mucho cine negro norteamericano, y me apeteció, en ese momento, escribir una novela de esas características.
LMD Lifting es un paréntesis. Escribes una novela que arraiga muy bien con ese genero tan español que parapetado en lo cómico te permite hacer un retrato sin concesiones del panorama literario. Y con Lifting ganas otro premio codiciado: el Café Gijón.
JLM Conseguí ganar el Café Gijón, en su edición 50, con una novela de humor, un género en el que nunca había incursionado. Claro que era un tipo de humor algo vitriólico que me permitió, a través de la descripción del mundillo literario, cargar contra algunos autores y un sinfín de críticos literarios. Escribí Lifting un poco como venganza y para reírme de mí mismo. Me reí mucho con el resultado y creo que se rieron también los lectores que accedieron a ella.
LMD ¿Cómo decides pasar de la novela negra a escribir una trilogía histórica de la envergadura de La Pérdida del Paraíso?
JLM Cuando editorial Planeta me ofreció escribir la trilogía La Pérdida del Paraíso lo percibí como un desafío. No había escrito nunca antes novela histórica. Pero era un género que me apetecía mucho incursionar. La novela histórica te permite trasladarte al pasado, recrear mundos que ya no existen, meterte en mentes ajenas muy distantes en el tiempo. Todo un desafío que acepté con apasionamiento. LMD Escribir novela histórica duplica la dificultad. No solo tienes que contar con el talento de narrar una historia, sino que además tienes la dificultad añadida de que los usos, la mentalidad, el lenguaje eran muy diferentes. JLM Me metí tanto dentro de la novela que durante el año que tardé en escribir las mil páginas que tiene no estaba en 2000 sino en 1492, ni estaba en esta orilla sino en la de enfrente. El resultado creo que fue satisfactorio. La considero mi mejor novela, al menos es la que más me ha hecho disfrutar. Fue muy complicada, no solo por reproducir toda una época y su forma de hablar, por inventar un estilo literario acorde con los tiempos que se narraban, sino también por la enorme cantidad de personajes que tenía. Es una novela histórica nada complaciente con el papel de los descubridores, de hecho se puede leer como una novela negra con trasfondo histórico.
LMD De la novela histórica vuelves al generó erótico con El sabor de su piel. Te despojas de la armadura pero permaneces en América Latina.
JLM Con El sabor de su piel crucé el charco desde el punto de vista editorial. Gané un premio de literatura erótica venezolana y me publicó la novela Alfadil. Es la novela más erótica que he escrito, realmente incendiaria. Algunas lectoras se sofocan y deben de darse una ducha para aliviarse.
LMD Pero el género erótico ya lo habías tocado con éxito en Pubis de vello rojo.
JLM Sí en Pubis de vello rojo el sexo tenía un componente dramático y violento, en El sabor de su piel estaba presente de una forma exultante y gozosa. Hube de viajar a Caracas para promocionarla. Y en esa estancia de una semana en la capital de Venezuela se gestó La caraqueña del Maní. Caracas es una ciudad muy violenta e insegura, me di cuenta al llegar a ella, pero también muy literaria, y se merecía una novela. En el hotel ya empecé a escribir las primeras páginas de La caraqueña del Maní. Necesitaba un protagonista extranjero, como yo, que diera su visión de la ciudad. Se me ocurrió que fuera un etarra refugiado en la Venezuela de Chávez. Fue un acierto. Luego se supo que había una vinculación entre ETA, las FARC y Chávez. La novela ganó el premio Camilo José Cela y fue mencionada por el New York Times a raíz del incidente de Chávez con el Rey.
LMD Qué curioso, es como si la ficción se hubiera hecho realidad, y que se mencionase La caraqueña de maní en el New York Times es todo un reconocimiento.
¿Qué se siente cuando te piden que escribas un reportaje ilustrado con imágenes de Helmut Newton? Uno de los fotógrafos más importantes del mundo.
JLM Fue un regalo. Empecé a colaborar con la revista GQ y surgió la posibilidad de escribir ese reportaje. A mí Helmut Newton es uno de los fotógrafos que más me gustan. Las fotos de Las Vegas eran sensacionales, en blanco y negro. No hacía mucho que había estado en la ciudad del juego y había escrito algunos apuntes. Mi texto se adecuó perfectamente al reportaje fotográfico. Creo que fue el mejor reportaje que hice.
LMD Y en Las Vegas centras la historia de Lluvia de níquel
JLM
Lluvia de níquel nació, precisamente, de ese reportaje en GQ. Las Vegas es un territorio mítico, el infierno en el desierto, Sodoma y Gomorra, un inmenso parque temático del pecado, del juego y la lujuria. Ver a la gente enloquecida ante las máquinas tragaperras, olvidándose de todo, de si era de día o de noche, de comer o de dormir, de su esposa y sus hijos, verlos abducidos por esa pasión por el juego me hizo concebir una novela.
LMD ¿Fue una novela de inspiración y fácil de escribir?
JLM Lluvia de níquel, el resultado, fue fruto de muchos años de escritura y reescritura, no tiene muchas páginas pero fue de gestación lenta, y eso creo que redundó en beneficio de la novela. Estuvo entre las finalistas de un Herralde, pero finalmente lo ganó Belén Gopegui. Lo lamenté, pero fue positivo para la novela, porque volví una y otra vez sobre ella. Finalmente se alzó con el premio Francisco García Pavón. Y en ella alumbro a Mike Demon, el protagonista de La Frontera Sur, una especie de Ripley de Patricia Highsmith.
LMD Con Último caso del inspector Rodríguez Pachón vuelves a la América ardiente, en este caso al Caribe.
JLM Esta novela es curiosa por su gestación. Nace de unos papeles olvidados en un cajón. Los cajones de los escritores deparan esas agradables sorpresas. Eran veinte páginas de una novela inacabada empezada treinta años atrás, escritas a mano, seguramente en mi periodo universitario. Decidí seguir con su narración y me di cuenta de que aquello era una novela negra y que por lo que contaba debía ambientarla en algún país latinoamericano. Viajé a La Habana, por entonces, y me dije que debería transcurrir allí, que tenía que ser una novela caliente sobre un policía cubano muy particular, un lector de Faulkner llamado Rodríguez Pachón. La novela creció a partir de esas hojas manuscritas, como la cola amputada de una lagartija. Y lo hizo bien puesto que ganó el premio de novela de la Diputación de Córdoba y fue publicada por Algaida.
LMD ¿Qué piensas que aporta El mal absoluto a un tema sobre el que se ha escrito tanto como es el Holocausto?
JLM La redacción de El mal absoluto la recuerdo como una de las más duras. La idea de escribir sobre el Holocausto, el mayor crimen de la historia de la humanidad, me vino a raíz de ver un programa de la BBC en el que contrastaban una entrevista a un verdugo nazi de las SS y a una víctima judía. El nazi, un aristócrata que no se arrepentía de nada, llevaba, por lo que vi en la entrevista, una vida lujosa y feliz. Por el contrario, la existencia de la víctima, avergonzada por haber sobrevivido, era terrible, vivía en un pobre cuchitril, en la más absoluta miseria.
LMD Es una de las secuelas que sufren los que soportan y sobreviven a una envestida tan brutal, y es que pueden sentirse avergonzados de lo que les han hecho siendo ellos las víctimas.
JLM El mal absoluto surgió por un afán de hacer justicia, aunque fuera poética, a través de la novela. Más que una novela es un ensayo sobre el mal, con mayúsculas, a través de un repaso de lo que fue el Holocausto. Era una novela necesaria en mi trayectoria, útil, didáctica. Lo mejor que me han dicho los lectores que la han leído es que todos, por supuesto, conocían las atrocidades del III Reich por documentales, por películas, por otros libros, pero que con El mal absoluto se habían dado cuenta exactamente de la monstruosidad cometida, de las dimensiones de esa atrocidad sin calificativo, habían captado el espantoso horror. Es una de las cinco novelas de las que estoy más satisfecho.
(José Luis Muñoz con Silvia Pérez Trejo y Fernando Marías, editora y presentador)

JLM Con El corazón de Yacaré vuelvo a América Latina, al Caribe. Es una novela de amores y pasiones, esa es la razón de que ganara un premio de novela romántica, pero también es una novela negra que habla de represión y violencia dictatorial. Me gustó de la novela que tiene tres planos narrativos, uno por cada uno de los protagonistas, que se entrecruzan y forman un puzle del que el lector debe sacar sus propias conclusiones porque es una novela abierta a interpretaciones en donde se sugieren cosas terribles.
LMD Háblame del policía que traiciona a su igual y se pone del lado del poder.
JLM Quizá el personaje que más me guste de la novela es el policía, aquejado por un sentimiento de culpa, un hombre del pueblo que debe torturar a los suyos porque está a las órdenes de una oligarquía fascista. Es, también, una novela política.
LMD ¿Qué importancia ha tenido en el cambio social la nueva actitud de la mujer y cómo repercute en la novela negra?
JLM Tradicionalmente, en el campo de la novela negra, el papel de la mujer ha sido casi siempre muy negativo, de femme fatal, de inductora del asesinato por medio de sus artes de seducción. Ese estereotipo está muy alejado de los personajes femeninos de mis novelas que suelen ser bastante fuertes. Las mujeres que pueblan mis novelas son todas bellas, sensuales, exudan erotismo por los poros de su piel, pero no tienen nada de sumisas. Son tan malas, o tan buenas, como mis personajes masculinos.
LMD En la lista de tus obras favoritas no figuran más que dos autores en castellano, uno es Clarín, un clásico, y el otro Cortázar, este último muerto a la par de la publicación de tu primera novela. ¿Es una cortesía para los compañeros vivos?
JLM Bueno, hay bastantes más, pero la lista sería larga y los ausentes se pueden enfadar. Clarín me parece capital por La Regenta. A Cortázar le debo mi afición a escribir, porque él me descubrió la literatura como juego. Tampoco puedo olvidarme de una genialidad como Cien años de soledad de García Márquez. Centrándonos en la novela negra hay un par, escritas por dos colegas y amigos, que me parecen capitales: Días contados de Juan Madrid y Prótesis de Andreu Martín. De Manuel Vázquez Montalbán me quedo con Galíndez. De Francisco González Ledesma me encanta su personaje Méndez. Pero hay muchos más. Te puedo citar, porque acabo de leerlo y me ha deslumbrado, al argentino Guillermo Saccomanno y su novela El oficinista. Otra novela que me dejó muy impresionado fue Tiempo de silencio de Martín Santos. O La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela, una novela negra rural. O Esta noche moriré, de Fernando Marías.
LMD En la vida cotidiana se han introducido haciéndose indispensables, pero ¿cuál es tu opinión de cómo van a influir las nuevas tecnologías en el futuro de la literatura?
JLM Pues no lo sé. Yo puedo hablar por mí. Yo seré de los que se negarán a leer una novela en formato ebook. El libro digital lo veo yo perfecto como manual de consulta, pero el placer de la lectura y de acariciar un libro, de olerlo, de disfrutar de una bonita portada, de leer la contraportada y la solapa, todo eso no te lo da un ebook. Soy un fetichista del libro como objeto, como adorno, incluso, para llenar una pared. La afición me viene de un padre bibliófilo del que heredé una librería de diez mil libros. Me falta vida para leerlos. Pero se los dejo a mis hijos. Y estos, a los suyos. El que los libros tengan su historia, pasen de unas manos a otras, también me parece fascinante.
LMD Por último, te quiero preguntar, ¿por qué escribes?
JLM Cuando me preguntan por qué escribo no hay una sola contestación, sino varias. Lo hago por placer, porque no hay nada que me dé más placer que conseguir un párrafo, una página, un relato, una novela redondas. Escribo para bucear en mundos ajenos, para ir al pasado o al futuro, para viajar a las antípodas, para meterme en la piel de gente que yo nunca podré ser, para saber lo que pasa por la cabeza de un asesino, de un policía, de un nazi, de un guerrillero, de una prostituta ejerciendo su trabajo, de un torturador aplicando la picana, de un homosexual…tener otras vidas más allá de la mía, algo que sólo puedo obtener con la literatura. Escribo porque creo que nací escribiendo, porque me crié entre libros, porque contaba cuentos inventados a mis primos, porque en cuanto supe aguantar un bolígrafo entre mis manos ya me puse a escribir y a los siete años terminaba mi primera novela, un western de 120 páginas, y a los doce había escrito una novela de mil páginas. Escribo, finalmente, porque si no me moriría, ahogado por falta de aire, porque sé que la literatura, muchas veces, me ha salvado de la muerte, me ha llevado a la vida. Escribo para que me quieran, como suele decir Juan Madrid. Y escribo porque es la única forma que conozco de ser eterno.
LMD Sinceramente creo que esta charla no puede tener mejor punto final que las palabras del escritor: la literatura me ha salvado de la muerte, me ha llevado a la vida.

LA FIRMA INVITADA

Ojos prestados es el nombre del blog en el que Daniela Maestres publica sus microrrelatos, retratos de personas imaginadas, o no, auténticas piezas maestras, ligeramente costumbristas, regadas con una fina ironía
http://ojosprestados.wordpress.com
John
No habían pasado más de quince minutos de juego cuando Mike Gillenhall se avalanzó sobre mi cuerpo. El golpe fue seco, compacto, casi podría decir que fue orgánico y hermoso. Lo sé porque lo he visto mil veces, en cámara lenta, en cámara rápida y a velocidad normal. Sentí cuando mi espalda impactó en el piso, sentí como un movimiento progresivo, como el de un látigo, arqueó mi columna hasta llegar a mi cabeza. Después no sentí más nada, de hecho, creo que todavía no he podido sentir más nada.

Caridad
Lo que menos esperé en ese momento es que, luego de seis meses viéndome ahí, amarrada pasando hambre, lo primero que se le ocurriera hacer fuera besarme. Además no fue un beso de deseo, ni de calentura. Fue puro, de esos que vuelven la carne transparente.
Lucía
Me costaba mucho asimilar lo que ocurría. Aunque uno piense que no, ver una foca en su hábitat natural por primera vez es muy impactante, no importa cuántos programas sobre focas ha visto uno. Es una experiencia especialmente fuerte cuando la foca está muriendo. Ahí estaba yo y allí estaba ella. Su pelaje negrísimo lleno de arena, se dividía en segmentos. Sus ojos, especialmente el izquierdo, se aguaba constantemente y ella lo cerraba para dejar que llorara. Lo más enfermo y lo que más me atemoriza es que una parte mía no estaba triste, sino emocionada, exaltada y conmovida. Una parte mía quería que la foca se levantara y se pusiera a jugar, que me siguiera por la costa y se convirtiera en mi mascota durante mis vacaciones en Uruguay. Un perro tan negro como ella le ladaraba y corría a su alrededor, quizás en un intento desesperado de que se levantara y regresara al mar. Pero eso nunca pasó, siguió tirada en la arena y yo no he vuelto a ver una foca en la playa nunca más.

Lucas
Por primera vez en tres años de guardia me sentí asustado. Intenté respirar más lento para que mi corazón se calmara y me dejara escuchar mejor. Por primera vez desenfundé mi Glock calibre 40. La sentí firme bajo mi mano. Estaba muy fría y se amoldaba increíblemente a mi cuerpo, como si fuese una extensión del brazo. Intenté recordar mis entrenamientos pero el miedo interrumpía mi línea de pensamiento. Se escabullía entre las ideas sin pedir permiso. Sentí nuevamente un ruido fuerte entre los arbustos y sin pensarlo apunté y disparé. Fue cuestión de un segundo, de un micro segundo, algo imposible de registrar.Pasó lo más inesperado, una opción que nunca consideré. Es más, me hubiese resultado menos extraño conseguirme a mi mamá en el piso herida por mi disparo. Mi pistola estaba descargada. Tenía tres años haciendo guardias con una pistola descargada. Me senté en la pequeña sillita de plástico gris y me puse a llorar.

Mike
Cuando le quité el pañuelo de la cabeza me quedé paralizado. Se me trancó el pecho mientras sostenía su cuerpo tembloroso. Me acerqué al oído de Miguel y le susurré:
—Chamo, nos equivocamos feo, bien feo. Da la vuelta que a este hay que soltarlo ya.
Cuando regresamos a dónde estaba su auto le di una patada y lo saqué del auto. Cayó en el asfalto dando vueltas y pude ver en su espalda la cicatriz de la cortada que se hizo cuando jugábamos en el parque 22 años atrás.

Patricia
Cuando iba por la mitad de la fila se me ocurrió abrir el pasaporte para mirar los sellos nuevamente, secretamente me encanta coleccionarlos. Al ver la primera página sentí una puntada en mis manos y mi corazón se saltó un latido. El pasaporte estaba vencido.

Yonander
A mí la verdad no me molesta que me digan guachimán. Es más, siento que tengo como un cargo importante y todo. Cuando me preguntan por mi ocupación, puedo responder algo que la gente entiende. Una sola palabra, un verdadero trabajo. Además que cuidar casas en construcción es, en cierta forma, poseerlas por un tiempo. Solo tú tienes permiso de estar ahí, empiezas a conocer todos sus rincones y la defiendes como si la hubieses pagado solito. En definitiva, es mía hasta que me dé la gana, luego me mudo a otra. Bueno, tanto así no, es mía hasta que la necesiten los dueños.



Maritza
Había agarrado la insoportable manía de estudiar a la gente mientras cantaba. Me tranquilizaba sentir que podía tener una idea objetiva de quiénes estaban pasándola bien y quiénes no. Por ejemplo, la vieja en vestido fucsia bailando al lado de la novia, no dejaba de ver hacia su lado izquierdo. Me parece que estudiaba el comportamiento del marido, que estaba bailando con una chica muy joven. Esos casos eran excepciones en mis conteos, porque claramente su malestar tenía poco que ver con la música de la orquesta y las canciones que escogí para el repertorio.

Franco
Inmediatamente entré a la casa, me percaté de que el gato se había trepado en el arbolito de navidad. Lo delataba la cola larga y peluda que colgaba entre los adornitos y las luces. Me sorprendí de que ninguno de los doce habitantes de la sala lo hubiese notado.

DANIELA MAESTRES
Daniela Maestres no piensa cuándo escribe, sino después. Comunicadora social venezolana radicada en Buenos Aires. Colaboradora de revistas que le agradan y de otras que no. Participante de compilaciones de nóveles escritores y bloggera. Le gusta la ficción breve. Le gustan los gatos, las montañas rusas y las aceitunas negras.