CINE / BLUE FILM, DE ELLIOT TUTTLE
De cazadores y presas va
este film independiente gay titulado Blue Film que me lleva, y no sé por
qué, a La huella de Joseph L. Mankiewicz. Las dos son películas de
cámara, con escenario cerrado, y encerronas y se sustentan en actores; la de
Mankiewicz nada menos que en Laurence Olivier y Michael Caine.
La ópera prima del
británico Elliot Tuttle transcurre en una sola noche y en un apartamento. Un
joven homosexual testosterónico y bastante vulgar, que promociona sus
habilidades por Internet y se hace llamar Aaron Eagle (Keiron Moore), acude a
la cita de un cliente anónimo que le ofrece cincuenta mil dólares por estar con
él. Este le graba con una cámara y parece interesado en averiguar
interioridades del chapero, pero cuando Aaron lo desenmascara literalmente (le
arranca el antifaz que cubre su rostro) y descubre que se trata de su antiguo
profesor de secundaria Hank (Red Birney), que fue condenado a siete años de
cárcel por pederastia, sube la tensión de ese encuentro y este adquiere su
verdadera dimensión.
Blue Film
transcurre en esa sola noche con cervezas, escarceos sexuales, no todos
placenteros, y confesiones sórdidas en las que Hank, que admite su perversión
de haber abusado de niños de su escuela, confiesa un amor enfermizo por Aaron
que ha estado alimentando todos estos años hasta que lo ha localizado por
Internet. Y Aaron se cuestiona su presente exhibicionista y vacuo, esclavo de
su imagen en las redes sociales.
Dos personajes heridos
que se enfrentan en esa noche, intercambian roles y se interpelan a sí mismos a
lo largo de las largas conversaciones que mantienen. Un intento de humanizar al
monstruo (el profesor) que admite su conducta desviada y busca el amparo de la
religión tras haber cumplido el castigo. Dos víctimas de sí mismas con
sentimientos de culpa, lo que hace que la homosexualidad sea vista como
desviación y no como una opción natural, con lo que Blue Film quizá sea
lo contrario de lo que pretenda.
Minimalismo funcional en
este film actoral sumamente eficaz, por las interpretaciones sobresalientes de
Aaron Eagle y Red Birney que se enfrentan constantemente a una cámara
indagadora que los retrata en primerísimos planos, aunque resulte muy
complicado empatizar con alguno de ellos porque producen rechazo. Cuesta
entender que el sofisticado y elegante pervertido pueda enamorarse de un tipo
tan primario como Aaron, y ahí está el talón de Aquiles de la historia, aunque
quizá el actual Aaron poco tuviera que ver con el adolescente que idealizó su
profesor.
Por su temática
provocativa Blue Film, rodado en solo doce días, ha sido rechazado en
numerosos festivales de cine independiente hasta ser acogido en el festival
Atlántida que promueve la plataforma Filmin en donde se puede ver y me temo que
tiene un estreno complicado en pantallas comerciales.
A PARTIR DE SEPTIEMBRE MI NOVELA MÁS PROVOCATIVA E HIRIENTE
Hay viajes
que sirven para escapar; otros obligan a encontrarse. A los sesenta años,
Martin Urquijo, un periodista desencantado de la vida, escapa a Fuerteventura
en busca de un descanso tras asumir quién es realmente. Pero entre las dunas de
la isla descubrirá que el deseo no entiende de edad, que el pasado nunca
desaparece y que una sola decisión puede cambiarlo todo. ¿Es posible empezar a
vivir cuando todo ha terminado?
Atrévete a
descubrir esta historia sobre la identidad, el paso del tiempo y el valor de
ser uno mismo. Atrévete a leer la última novela del consagrado escritor José
Luis Muñoz, ganador de los premios Tigre Juan, Azorín, La Sonrisa Vertical,
Café Gijón, Camilo José Cela… entre otros.





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