SOCIEDAD / EL ASESINATO DE BAMBI

 


A estas alturas no voy a hablar de algo tan meridiano como que los nuevos golpes de estado de este país ya no necesitan de triunviratos como los de Mola, Sanjurjo y Franco, sino que se hacen con denuncias dudosas, jueces de más que sospechosa imparcialidad que las admiten a trámite e instruyen, medios de comunicación y redes sociales, que se convierten en voceros del tinglado, y partidos políticos que chapotean en ese lodo hasta la náusea. Es el modus operandi al que, por desgracia, nos hemos acostumbrado, contra el que no nos hemos alzado indignados quizá porque agradecemos que no saquen los tanques y esa derecha que hiela el corazón, la que jamás admitirá que no gobierne su España, porque la piel de toro es su coto privado, nos tiene acostumbrados y opera a cara descubierta.

Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo viene hablando desde hace mucho tiempo de ese golpe de estado judicial que están dando los indeseables togados de este país. En el mismo sentido se pronuncia el exjuez Baltasar Garzón o el catedrático Pérez Royo.


A estas alturas de la película nadie ignora que desde el segundo uno en que Pedro Sánchez desbancó a Mariano Rajoy por la corrupción de su partido en la moción de censura, el PPVOX se la tiene jurada y ha estado maniobrando única y exclusivamente para desbancarlo. No ha actuado en ningún momento de estas dos legislaturas como oposición constructiva que ofrezca otra alternativa que echar a Pedro Sánchez; no hay programa para los muchos problemas que tiene España de los que culpa a Pedro Sánchez


El asedio al presidente ha sido por tierra, mar y aire, y se ha cebado en su entorno más cercano: la mujer y el hermano. El fiscal general del estado cayó, como Pablo Casado, por investigar al entorno de la virreina de Madrid y la sentencia condenatoria del Tribunal Supremo deberá estudiarse en todas las facultades de derecho como la chapuza jurídica más grande jamás cometida: él o su entorno. Es como si a alguno de ustedes le asesinaran a un familiar y un juez dijera que fue su cuñado, o el amigo del cuñado o la novia del amigo del cuñado o alguien que pasaba por allí. Esa sentencia indigna con toda seguridad será anulada por el Tribunal Constitucional, pero el daño profesional, reputacional y personal ya está hecho mientras el delincuente confeso que provocó esa condena insensata sigue en un limbo jurídico. El mundo al revés.


Pero buena parte de lo que sucede en España, de ese clima de crispación, de esos garrotazos goyescos que propinan unos a otros sin descanso, es de Pedro Sánchez, y me reafirmo en ello. Pedro Sánchez no puede gobernar sencillamente porque no solo no tiene el poder, que sigue estando en manos de esas elites que vienen del franquismo y se recolocaron con la transición (el lampedusiano todo cambia para que nada cambie), sino que tiene a todo el estado en su contra. El presidente del gobierno, ejemplo de resilencia, ha tenido que torear con crisis gravísimas que van desde el Covid a la reciente guerra de Irán pasando por la masacre contra el pueblo palestino y unas cuantas frutas podridas de su partido que resultan indefendibles y le manchan directamente.


A buen observador no se le pasará que Pedro Sánchez es débil de carácter y por esa razón se le suben a las barbas sus adversarios. Solo un débil de carácter permite que se le insulte a diario desde la clase política con los peores epítetos (no conozco otro caso en el mundo en que esto suceda; en los países civilizados y demócratas hay respeto institucional) y no reaccione y lo dé por hecho. Claro que cuando hay algún tipo de reacción (una denuncia, y deberían ser miles a diario) sale juez o jueza comprensivo y dice que el insulto es libertad de expresión o ironía. La pérdida de respeto es algo que es muy difícil de recuperar, y a Pedro Sánchez la clase política de este país, los medios de comunicación que lo vituperan, las redes sociales que instan a desearle todos los males posibles (la cárcel o la muerte), los jueces que lo humillan yendo a tomarle declaración a la Moncloa, llevan demasiado tiempo perdiéndole el respeto que se debe tener a un presidente del gobierno.


La pieza mayor a cazar es Pedro Sánchez y está a un paso de ser alcanzado por el escuadrón golpista. A José Luis Rodríguez Zapatero, que está ahora en la diana, le tenía muchas ganas el PPVOX que no le perdonan que fuera quien acabó con ETA ni que sea el fiel escudero de Pedro Sñanchez en sus momentos más difíciles.  Unas conversaciones telefónicas obtenidas por una agencia de seguridad norteamericana, la Homeland Security Investigations (no olvidemos que Donald Trump se la tiene jurada a Pedro Sánchez) vinculan al expresidente más querido y referente de la izquierda de este país, el que tuvo agallas para enfrentarse a Estados Unidos, con una trama de comisionistas que giraba alrededor del rescate de la compañía de aviación Plus Ultra. En esas conversaciones interceptadas por el Gran Hermano de EE.UU., el conseguidor, es, al parecer, José Luis Rodríguez Zapatero por la misma lógica que M. Rajoy, el barbas o el Asturiano, del que hablaban los policías que investigaron el caso Kitchen, no era Mariano Rajoy y la conversación de María Dolores de Cospedal con Villarejo no tenía relevancia jurídica por capricho del juez instructor de la causa García Castellón, el que intentó convertir a Tsunami Democrático en una ETA catalana. Todo está clarísimo.


Confío en que José Luis Rodríguez Zapatero pueda demostrar su inocencia, pero con el auto de un juez libre de toda sospecha (no es Peinado, ni García Castellón), ya lo han asesinado civilmente, como hicieron con Baltasar Garzón o con Pablo Iglesias que se hartó de la política y de que lo incordiaran día y noche en su casa sin que Marlaska, el ministro de Interior, hiciera nada para evitarlo. ¿Algún país civilizado permite que se incordie a la familia de su vicepresidente del gobierno? ¿No prevarican las señorías que abren veinte causas contra Podemos y las cierran porque no hay nada? Y, ¿por qué las abren si no ay nada?


El juicio a Zapatero, si es que lo encausan porque tienen más pruebas que esas referencias a su persona de terceros, se celebrará dentro de diez o quince años (al clan Pujol lo juzgan ahora) con lo que cuando le llegue el turno ya ni se sabrá de qué se le acusa. A día de hoy, y con los antecedentes que todos conocemos, nadie, salvo Pedro Sánchez, ha puesto la mano en el fuego por ZP y las acusaciones que pesan sobre él son gravísimas. Pero la estrategia de desestabilización le funciona a la perfección al PPVOX porque tienen los resortes del estado y Pedro Sánchez nunca ha tenido poder.

Debemos agradecer a esa derecha golpista de nueva escuela, lacaya del trumpismo y que alardea de pulseritas, que haya abjurado de los tanques porque no los necesita. Zapatero, culpable o inocente, ha dejado de ser referente de la izquierda. Esa España que me sigue helando el corazón ha asesinado a Bambi.

"Una epopeya americana / Libertad" es mi ajuste de cuentas con la sociedad norteamericana, la novela negra que más profundiza en ese sector marginal de la sociedad blanca que se ha sentido relegado por las minorías raciales y sexuales, lo que se conoce como trash white (basura blanca), uno de los caladeros de votos de ese nuevo fascismo que conocemos como trumpismo, antisistemas que nunca han votado, porque desconfían de las elite de Washington, pero la novela es también una novela negra, que sumerge al lector en el lado más oscuro de una sociedad que, como sus gobiernos, se sirve de la violencia para dirimir sus diferencias, y un viaje a ese inmenso y hermoso país que me genera al mismo tiempo amor y odio. 






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