CINE / HAMNET, DE CHLOÉ ZHAO
Mucho me gustó Nomadland,
la película sobre el nomadismo laboral, y la explotación, de la directora china
Chloé Zhao que consiguió tres Oscar en plena pandemia, y seguramente disgustó a
ese gigante que es Amazon al que se aludía directamente, como poco o nada Hamnet,
su última película sobre el duelo que pasa Anne Hathaway (Jessie Buckley)
cuando pierde en dramáticas circunstancias a uno de sus hijos gemelos mientras
su marido, retirado en Londres, estaba ausente. Hay que aclarar, aunque su
nombre no se pronuncie hasta los últimos quince minutos de la larga película,
que ese marido descastado que, en vez de estar con su mujer para la crianza de
su prole, se dedica, supuestamente (porque hay que suponerlo) a escribir
comedias y dramas en Londres, es, aunque no lo parezca, William Shakespeare (un
Paul Mescal, bastante peor que en Gladiator II)
Hamnet
es una película gris, y no por su fotografía oscura (a veces un fotograma directamente
en negro) de Lukasz Zal, que también, sino por toda su realización. Las
secuencias, especialmente las de la muerte del niño, y también la ridícula
representación del drama de Hamlet final en el corral de comedias, se
expanden de forma excesiva sin ninguna razón. Que el personaje que interpreta
Paul Mescal sea William Shakespeare es algo que debemos creernos con fe ciega si
no se ha leído la sinopsis de la película; se enfada y chilla, despertando a su
bebé, ante unos pergaminos que emborrona porque le falta la inspiración, y esa
es la única alusión que se hace a su faceta literaria en los más de ciento
veinte minutos de metraje. Con esa mínima secuencia, la realizadora china se
cree que ya ha presentado al bardo y dramaturgo universal.
Centrando la película en
la figura femenina, en Anne Hathaway, una herbolaria con fama de bruja que
corretea por los bosques aledaños recogiendo plantas medicinales, el interés de
la película se reduce considerablemente y el conflicto nuclear que debería
presidir la película, la competencia entre el amor de pareja y la pasión
adictiva a la literatura, queda diluido: la lista de grandes creadores que han
sido, a lo largo de la historia, pésimos maridos y peores padres es
interminable. William Shakespeare, según el guion de la película, y la novela
en la que se inspira, escribió Hamlet como exorcismo para soportar la
muerte de su hijo, como reconocimiento a la culpa por no haber estado presente
en ese momento fatal.
Hamnet, película estirada, aburrida y
fallida, carece de nervio y corazón, y no consigue, a pesar de dos secuencias
que lo buscan, y fracasan (el doble parto; la muerte del hijo) emocionar.
Cuesta empatizar con Jessie Buckley, a pesar de su alarido desgarrador, pero
hacerlo con Paul Mescal es todavía más difícil, misión imposible: química cero
entre los protagonistas. Así es que la película de Chloé Zahó me produce indiferencia
absoluta y decepción total a pesar de que amenaza con arrasar en la carrera de
los Oscar. Pero no me hagan mucho caso,
porque las críticas que voy leyendo la tachan de obra maestra conmovedora con
la excepción del siempre vitriólico Carlos Boyero con quien de vez en cuando
sintonizo. Juzguen ustedes.
¿Qué sucedió con los primeros
españoles que pisaron el Nuevo Mundo? ¿Cómo se perdió el sueño que prometía
gloria y terminó en tragedia?
Enero de 1493. Cristóbal Colón
regresa a España para anunciar su descubrimiento a los Reyes Católicos. En la
isla de la Hispaniola deja a treinta y nueve hombres en el Fuerte Navidad, la
primera colonia europea en América. Allí comienza una historia fascinante y
brutal: la de los pioneros que soñaron con un paraíso y encontraron el
infierno.
La ambición por el oro, las luchas por el poder, la enfermedad y el deseo
desmedido por las mujeres taínas encendieron un conflicto sin retorno entre
colonos e indígenas.
En medio de ese caos, Marín de
Urtubia, un hombre culto y contradictorio, vive un amor imposible con la joven
Canayma mientras presencia el derrumbe de los ideales de Colón y el nacimiento
violento de un nuevo mundo.
Con una respiración narrativa poderosa y una reconstrucción histórica impecable, José Luis Muñoz nos sumerge en los días que marcaron el inicio de la conquista, en una novela donde la aventura, la pasión y la tragedia se funden para mostrar el reverso humano de la epopeya.
Los 39. El Fuerte Navidad es la segunda parte de la trilogía La pérdida del paraíso, próximamente adaptada como serie de televisión producida por Secuoya Studios para TVE.La historia jamás contada del comienzo de una conquista que cambió el mundo.
Un relato de sangre, deseo y poder en los albores de la historia moderna.
Donde nació el mito, comenzó también la caída.








Comentarios