CINE / TRES ADIOSES, DE ISABEL COIXET
No siempre acierta Isabel Coixet en el tono de sus
películas (La librería, La vida secreta de las palabras, Mapa
de los sentidos de Tokio) pero en Tres adioses vuelve a dar en la
diana la directora más internacional de la cinematografía española tras la
adaptación de la novela de Sara Mesa Un amor que rodó en 2023. Con este canto
a las despedidas vitales, la directora de La elegida, quizá la película
suya que más me ha gustado, regresa a una de sus primeras, y mejores películas:
Mi vida sin mí. La muerte en primer plano.
La acción se sitúa en una Roma bellamente retratada en
pantalla cuadrada que escapa de las postales turísticas, así es que toda la
película está hablada en italiano y todos sus actores son de esa nacionalidad,
nada complicado para una directora cuyas películas se ruedan en buena medida en
idiomas extranjeros: francés, inglés, japonés....
Antonio (Elio Germano), un exitoso cocinero que
regenta un exquisito restaurante de pasta, decide romper con Marta (Alba
Rohwacher), una profesora de gimnasia de un centro de enseñanza, tras muchos
años de relación sin ninguna razón aparente salvo el cansancio. La separación,
sin traumas, lagrimas o gritos se produce tras una larga secuencia dialogada
entre ellos plano contraplano. A la mujer, afectada por la separación, se le
hace una montaña esa nueva etapa de su vida impuesta por su pareja y a su
depresión se une una grave enfermedad para cuyo final empieza a prepararse
despidiéndose de sus seres queridos y replanteándose lo que le queda de vida.
Tres adioses
es una pieza de cámara exquisitamente rodada por la directora catalana que tan
bien se desenvuelve en dramas intimistas. La película avanza entre largas
secuencias dialogadas y flash backs rodados con cámara inquieta que simulan el
video doméstico. A veces la cámara se detiene en el paisaje urbano, en las
aguas del río, en la lluvia que cae. Sobre Alba Rohwacher, la protagonista,
recae buena parte de la responsabilidad de que la película llegue a buen fin,
porque ella está presente en cada uno de sus planos, su rostro, en primerísimos
planos, es el mapa narrativo de la película. Su personaje pedalea con furia
siguiendo el curso del río Tiber cuando su doctora (Sarita Choudhury) le dice
que su diagnóstico no es bueno y la enfermedad avanza, y Marta, en su canto del
cisne, invita al enamorado profesor Agostino (Francesco Carril, el único
español del reparto) a su casa, le ofrece pasta a la Marta, el plato que su pareja
prometió incorporar a la carta del restaurante, y le anima a besarla.
Hay secuencias desgarradoras que tocan el nervio
sensible: el reencuentro, tras meses de separación, de la pareja a orillas del
Arno en el que Marta le comunica que ahora es ella la que lo deja, en todos los
sentidos, y ambos lloran abrazados en un excelente plano cenital punteado por
una banda sonora exquisita; una reseña positiva post mortem del restaurante. Coixet arriesga metiendo en escena un
cantante coreano troquelado que se lleva la mujer separada a su casa y con
quien habla para combatir su soledad y le impele a aprender ese idioma. Podría
ser grotesco ese recurso de Marta hablando con quien no puede responderle, pero
no lo es. La fotografía de cartón tendrá su propio papel al final de la
película, cuando transmute.
Se abre y se cierra Tres adioses con el vuelo
acrobático de los estorninos sobre el cielo de una Roma retratada con la mirada
poética de esta directora que ha dirigido una hermosa película sobre el adiós.
Coixet en estado puro, pletórica de sensibilidad y que conecta con el
espectador en una historia conmovedora, cercana y universal.
¿Qué sucedió con los primeros españoles que pisaron el Nuevo
Mundo? ¿Cómo se perdió el sueño que prometía gloria y terminó en tragedia?
Enero de 1493. Cristóbal Colón regresa a España para anunciar su descubrimiento
a los Reyes Católicos. En la isla de la Hispaniola deja a treinta y nueve
hombres en el Fuerte Navidad, la primera colonia europea en América. Allí
comienza una historia fascinante y brutal: la de los pioneros que soñaron con
un paraíso y encontraron el infierno. La ambición por el oro, las luchas por el
poder, la enfermedad y el deseo desmedido por las mujeres taínas encendieron un
conflicto sin retorno entre colonos e indígenas. En medio de ese caos, Marín de
Urtubia, un hombre culto y contradictorio, vive un amor imposible con la joven
Canayma mientras presencia el derrumbe de los ideales de Colón y el nacimiento
violento de un nuevo mundo. Con una respiración narrativa poderosa y una
reconstrucción histórica impecable, José Luis Muñoz nos sumerge en los días que
marcaron el inicio de la conquista, en una novela donde la aventura, la pasión
y la tragedia se funden para mostrar el reverso humano de la epopeya. Los 39.
El Fuerte Navidad es la segunda parte de la trilogía La pérdida del paraíso,
próximamente adaptada como serie de televisión producida por Secuoya Studios
para TVE. La historia jamás contada del comienzo de una conquista que cambió el
mundo. Un relato de sangre, deseo y poder en los albores de la historia
moderna. Donde nació el mito, comenzó también la caída.









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