EL FOTÓGRAFO

HELMUT NEWTON
Ocasión única de disfrutar de las fotos de Helmut Newton (Berlín, 1920-Los Ángeles, 2004) la que se presenta en Madrid, excelente excusa para visitar la capital del reino. Quién empezó como fotógrafo de moda en 'Vogue Francia', 'Elle' y 'Marie Claire', terminó siendo uno de los más provocativos y controvertidos fotógrafos eróticos. Su objetivo escrutó a fondo rostros y cuerpos con elegancia extrema. Veroushka, Jerry Hall, Claudia Schiffer, Naomi Campbell y famosos como Elizabeth Taylor, Charlotte Rampling, Paloma Picasso, David Lynch, Isabella Rossellini, Madonna y la hoy primera dama de Francia, Carla Bruni, madame Sarkozy, posaron para este genial artista de los claroscuros obsesionado por la belleza glacial y mujeres que sólo existían en su mente.
La provocación de sus desnudos, por los que Newton será recordado, es que estos, siempre mujeres, aparecen desvestidas en lugares públicos o junto a caballeros primorosamente vestidos, con lo que se acentúa su desnudez por contraste. Sus mujeres, todas altas, estilizadas, de larguísimas piernas, pasean desnudas por pasarelas contoneándose sobre finos tacones de aguja que son lo único que llevan, posan es escenarios sofisticados, son bellas, duras y elegantes. Newton buscó en sus cuerpos más ángulos que redondeces.
Considerado como uno de los grandes renovadores de la fotografía del siglo XX, en la línea de Man Ray, Newton siempre fue reticente a considerarse un artista y gustaba de referirse a si mismo como un mercenario que hacía fotos para el mejor postor. Pero la sensación que transmiten sus fotos, sin lugar a dudas verdaderas obras de arte, lo hermanaron con los surrealistas. "Odio el buen gusto. Es lo peor que le puede pasar a una persona creativa ", solía decir a sus detractores que lo calificaban de perverso. Y Helmut Newton, el mejor retratista de desnudos femeninos del siglo XX, tuvo muchos, unos escandalizados por sus fotos sin coartadas, otros irritados, y mucho, como las feministas, porque sus mujeres eran tan bellas como irreales, el fruto directo de sus sueños eróticos, un machista que recreaba un tipo de mujer objeto que sólo existía en sus fantasías.
La muestra, que hasta el 29 de noviembre estará en la galería La Fábrica, en Madrid (calle Alameda, 9) incluye fotografías de algunas de las series más célebres del fotógrafo australiano, como 'Cyberwomen', 'Domestic Nudes' y 'Parlour Games'. Son obras de los años noventa en las que se puede apreciar las claves del autor que dignificó el erotismo y el fetichismo.
Mi relación personal con este genial y admirado fotógrafo se limitó a un texto, aparecido en la revista GQ hace quince años, con el que ilustré ─ y no al revés ─ una serie de fotografías sencillamente geniales que captó Newton durante una de sus estancias en Las Vegas ─ croupiers, streppers, una mujer desnuda junto al pantano Hoover… ─. Curiosamente ese texto, y otros que publiqué en la revista Cinemanía y en El Periódico, fueron el detonante de una de mis novelas más negras, ambientada en la meca del juego: LLUVIA DE NÍQUEL.
Helmut Newton falleció en Los Ángeles en un accidente de automóvil en 2004, tras sufrir un paro cardiaco al volante. Eso dijeron ¿Accidente o suicidio, como en un principio se especuló? Un final abierto para un hombre que vivió toda su vida como quiso y fue un rebelde en su forma de vivir y ver el mundo. JOSÉ LUIS MUÑOZ

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