LITERATURA

EL MANUSCRITO DURRUTI
Gonzalo Navajas

Puede que la de Buenaventura Durruti, cuya aura  mítica quedó acrecentada por su muerte misteriosa en el frente de Madrid—tema que trató Pedro de Paz en la novela El asesinato de Durruti por la que ganó el premio José Saramago—, sea una de las vidas más azarosas de los líderes que combatieron en la contienda civil en el lado republicano. La corta existencia de este anarquista y hombre de acción, de escasa formación pero ideas muy claras, estuvo trufada de sobresaltos. Él y sus camaradas se enfrentaron a tiros con los pistoleros de la patronal en una época en que Barcelona no distaba mucho de la imagen que tenemos de Chicago años 30—lean Cabaret Pompeya de Andreu Martín y se pasearán por esa ciudad—y también cometieron algún que otro cruento desmán durante la guerra civil.
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