domingo, 19 de agosto de 2007

ACERCA DE LA CARAQUEÑA DEL MANÍ

Editorial Algaida, 2007. 200 pgs. 18 €
Premio Ciutat de Palma de Novela en Castellano
Camilo José Cela

Miembros del jurado:
Marina Castaño
Ignacio Martínez de Pisón
José María Nadal Suau
Román Piña
Enrique Vila-Matas


Macario, un ex miembro de la banda terrorista ETA que vive un exilio dorado en Caracas como asesor literario de una importante editorial venezolana, recibe la visita de dos de sus camaradas para que se reincorpore a la lucha armada porque la organización sufre un profundo descalabro. Su negativa a hacerlo provocará un rosario de anécdotas violentas y persecuciones en las que se verán implicados los etarras, los servicios secretos españoles, la policía venezolana y las bandas de violentos delincuentes de los cerros de la capital. La situación de este vasco aclimatado al Caribe se complicará sobremanera cuando entre en su vida La caraqueña del Maní, una espléndida y sensual mulata que conoce en una sala de fiestas de la capital.

"Una novela excepcional de un autor que supone una apuesta segura" Gregorio León en La tormenta en un vaso.

"Un homenaje a la capital de Venezuela, presentada con todas sus contradicciones y contrastes" Gregorio León en La tormenta en un vaso.

"Una femme fatale caribeña, La caraqueña del Maní, que esconde la traición debajo de su piel de chocolate" Gregorio León en La Tormenta en un vaso.

"José Luis Muñoz añade dosis de violencia, política y erotismo a una historia absorbente" Lilian Neuman en Culturas / La Vanguardia.

"Una novela política que nos llena de interrogantes" Lilian Neuman en Culturas / La Vanguardia

"Un compacto y absorbente libro que nos involucra a todos en un problema moral" Lilian Neuman en Culturas / La Vanguardia.

"Un cruento relato del mal que aqueja no solo a Venezuela" Liliam Neuman en Cuturas / La Vanguardia

"Caracas, el cielo y el infierno" Lilian Neuman en Culturas / La Vanguardia

"Este especialista en novelas negras con personajes que transitan por el lumpen sin perder su brillo, nos lleva en esta ocasión a Caracas con una seductora historia caribeña" Teresa Cantalaína en Qué Leer.

"Una novela que nos permite transitar por una ciudad dura pero también voluptuosa" Teresa Cantalaína en Qué Leer.

"Un thriller político comprometido y de rabiosa actualidad" Matías Néspolo en ADN.
"Contundente mezcla de thriller político y novela policial" Matías Néspolo en ADN
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LA TORMENTA EN UN VASO


martes, agosto 07, 2007


La caraqueña del maní, José Luis Muñoz
Premio de Novela Camilo José Cela-Ciudad de Palma 2006.

Algaida, Sevilla, 2007.

200 pp. 18 €


Gregorio León


Que José Luis Muñoz nos ofrezca una novela excepcional no debe constituir una sorpresa, a estas alturas. Hay autores que suponen una apuesta segura. Y especialmente cuando transitan territorios que sienten como suyos. Es lo que le pasa a José Luis Muñoz con el género negro.Pero La caraqueña del maní (título muy bello, para empezar) es más que una novela negra. O no sólo eso. Es un homenaje a la capital de Venezuela, presentada con todas sus contradicciones y contrastes. Una ciudad que, al menor descuido, pasa a ser selva y culebra. La urbe endemoniada se convierte unos metros más allá en la selva agreste que describió sin ahorrar ni un detalle ni un adjetivo Alejo Carpentier en Los pasos perdidos. Aquí también hay exuberancia, que alcanza a las mujeres que rozan la vida de Macario, el personaje que nos mueve por La caraqueña del Maní. El ex dirigente de la banda terrorista ETA, aunque perseguido por el pasado, intenta correr más rápido que él, con el resultado esperable en estos casos. Y elige el trabajo como director de una editorial. Esta pirueta tan exagerada podía provocar un accidente de nefastas consecuencias en términos de credibilidad. Pero José Luis Muñoz lo evita, con oficio y con talento, hasta parecernos verosímil.El autor, gran lector de Raymond Chandler o Dashiell Hammett, no traiciona los cánones clásicos y nos ofrece también a esa tentación que sólo puede vencerse cayendo en ella, aun a sabiendas de que lo único que puede venir después sea la muerte: una femme fatal caribeña, la caraqueña del maní, que esconde la traición debajo de su piel de chocolate.Ojo con el buen uso que hace José Luis Muñoz de los giros venezolanos. Ha vivido en Caracas, y tiene oído. La novela gana una valencia más, al descubrirnos la riqueza del lenguaje local. Lenguaje que no suena artificioso, sino como parte inseparable de la narración. Narración que acepta otra reflexión, la política, la ciudad separada por una línea muy gruesa entre chavistas y opositores, todos empapados por una corrupción que pertenece tanto al paisaje caraqueño como una mulata o una culebra. En este país, nadie está muy de acuerdo de si son peores los políticos o los malandros, dice uno de los personajes.Esta novela ha recibido el premio Camilo José Cela, en Palma de Mallorca. En el jurado estaban, entre otros, Enrique Vila-Matas o Ignacio Martínez de Pisón. Después de leerla, no tengo el más mínimo interés en llevarle la contraria al jurado. Han acertado de pleno.
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CARACAS, EL CIELO Y EL INFIERNO

CULTURAS 269 - LA VANGUARDIA
Novela. José Luis Muñoz añade dosis de violencia y erotismo a una historia absorbente: la de un editor y ex terrorista con problemas morales.
LA CARAQUEÑA DEL MANÍ
José Luis Muñoz
Algaida 2007
195 páginas
18 euros
Premio Camilo José Cela 2007


Lilian Neuman

"Maté a mucha gente sin conocerla. Maté sin que me temblara el pulso, ni me fallara la puntería...". ¿Es posible, para quien se expresa de este modo, alguna forma de redención? No es el único interrogante que plantea esta novela escrita por un señor que vive en Sant Cugat del Vallés, un hombre tranquilo que ha cultivado el género erótico e histórico (siempre con un pie en la narrativa negra), que ha ganado muchos premios y que un día hizo un viaje a Caracas y, a pocas horas de llegar, comprendió que esa ciudad extrema sería el escenario de su próximo libro. Una novela negra, una novela de alto erotismo y gran carga de violencia y una novela política que nos llena de interrogantes.
Suele suceder con los autores de novela negra: al conversar con José Luis Muñoz sobre su libro terminamos hablando, sobre todo, de la situación en Venezuela, y menos de esta historia de la que pueden citarse numerosos párrafos que describen Caracas con hermosa precisión: "Una especia de fortaleza del miedo en la que sus habitantes se han acostumbrado a vivir sitiados", vigilada por el Monte Ávila; "esa hermosa ubre de selva que separaba la capital del mar". Dice Muñoz que uno de sus amigos caraqueños le dio una idea exacta de cómo se vive en la ciudad: son tantas las rejas de seguridad que protegen las casas, tanto el pavor a detenerse en un semáforo en rojo (y de noche se los pasa de largo), tantas las alarmas y los sistemas blindados que en Caracas los que no delinquen son los que viven encerrados, mientras los delincuentes van libremente por ahí.
Pero Caracas es mucho más, es el gran salón de baile llamado El Maní (el cacahuete), que deslumbró al mismo autor, "el calor caribeño de ese viejo local decadente, medio oscuro", es el buen humor, la crítica y la protesta. Lo vemos y lo oímos estos días con mayor atención desde que Chávez emprendió su cruzada contra los medios de comunicación. Lo vemos en esta novela, en que el canal privado Globovisión azota cada día al gobierno. Es la ciudad de los contrastes y los seres vitales, de las mujeres escotadas y provocativas que, como le sorprendió a Muñoz, tienen el sexo como tema recurrente de conversación. La ciudad que da a luz a un personaje como el escritor y columnista que aquí se retrata, una pluma atrevida y cargada de talento, azote permanente del gobierno y, pese a estar en el punto de mira si no de Chávez, sí de los chavistas (a veces los más terribles son los más chavistas que Chávez), arrojado y decidido a fundar otra Venezuela.
En esta ciudad vive un hombre que se hace llamar Macario, que trabaja hace cuatro años en una editorial a la que ha dado nuevo impulso - está a punto de contratar Tarántula de Thierry Jonquet -y a quienes sus amigos quieren aunque poco sepan de él. Saben que ese entregado editor de buen criterio es vasco, y que por alguna razón hizo el camino hoy inverso: emigrar desde España a Latinoamérica. Hasta que un día Macario recibe una llamada y la voz del otro lado lo llama por su verdadero nombre: Iñaki. Son dos jóvenes que han llegado a la ciudad con orden de regresarlo para que vuelva a la acción.
Aquí comienza lo más difícil para el protagonista, pero también para el lector. Porque desde el principio se está de parte de Iñaki/Makario. De esa vida recogida en esa editorial con cristales blindados, en la entregada lectura de obras originales, en un ambiente del que nadie querría irse ni tampoco ensuciar. Muñoz afirma haberse limitado a retratar su editorial en Venezuela, la verdad es que el retrato que hace del jefe de Macario - un editor uruguayo/argentino que ya no quiere saber nada de nuevos golpes de estado - es digno de mención: "Odio a Chávez, pero más a los golpistas milicos. Ya tuve bastante en Uruguay, en Argentina, y en España mi papá. Toda mi vida ha estado marcada por ellos y huyendo de ellos".
Ningún lector se pondrá de parte de un personaje tratado de forma general y sin peculiaridades. Esto lo sabe el autor de esta novela, y algo de esto le sucedió a Iñaki que, mientras ejecutó atentados sin pensar en ninguna víctima en particular, pudo vivir matando. Hasta que un día individualizó a dos de ellas y esa imagen, la de dos seres con historia y personalidad, quedaron en su retina para siempre.
La culpa - una culpa personal e íntima que no lo redime a él ni es extensible a otros que sí pueden individualizar y de todas formas asesinar - no le evitará el infierno que se le desata en este compacto y absorbente libro que nos involucra a todos en un problema moral. Iñaki, acorralado y sin alternativa, sabrá de inmediato qué hay más allá de las verjas del jardín. Comienza así el cruento relato del mal que aqueja no sólo a Venezuela, en donde el robo y el secuestro no se conforman con ser robo y secuestro. También tienen que ser saña, violencia extrema y perverso ejercicio de poder.
Qué alternativas, personales y sociales, hay o un cierto y añorado día habrán, es la gran pregunta de este libro.
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CARACAS NEGRA: LA CARAQUEÑA DEL MANÍ

QUÉ LEER - nº 123 Verano 2007

Algaida
196 pgs.
18 €

Este especialista en novelas negras con personajes que transitan por el lumpen sin perder su brillo, nos lleva en esta ocasión a Caracas con una seductora historia caribeña.
Teresa Cantaláina

José Luis Muñoz (Salamanca, 1951) reside en Barcelona, aunque sus novelas se distinguen por retratar ciudades lejanas como son La Habana, Las Vegas...o, en su último libro, Caracas. Su trayectoria novelística es muy extensa y no se ciñe a un solo género, aunque es a la novela negra a la que se ha dedicado con más fruición, convirtiéndose en uno de sus representantes. Obras como El cadáver bajo el jardín o Lluvia de níquel lo avalan, aunque ha logrado el éxito también con la trilogía histórica sobre La pérdida del Paraíso o Los ritos secretos; con la literatura erótica, con Pubis de vello rojo entre otras, o con el género fantástico, con Serás gaviota...Tiene en su haber varios galardones, entre los que se cuentan los premios Azorín, Tigre Juan, La Sonrisa Vertical o el Café Gijón. A lo largo de su vida ha publicado más de una veintena de libros, que han sido traducidos a varios idiomas.

Caracas caliente
La caraqueña del Maní es una novela negra en la que el erotismo y la política resultan esenciales. La historia empieza con un editor vasco que vive en Caracas desde hace cuatro o cinco años y que recibe una visita muy poco deseada. Así descubrimos que Macario, el protagonista, es un antiguo miembro de la banda terrorista ETA al que vienen a buscar para que se reincorpore a la lucha. Adaptado a su nueva vida en El Caribe y atormentado por su actos en el pasado, se niega a volver, lo que provoca una fuga desesperada que le llevará de los barrios más exclusivos de Caracas a los más pobres, y en los que conocerá el miedo, la tortura, el deseo, la humillación...Perseguido por los etarras, los servicios secretos españoles, la policía venezolana y las bandas de delincuentes de los Cerros, su situación se complicará cuando entre en su vida la Caraqueña del Maní, mujer espléndida y sensual a la que conoce en una sala de fiestas. La novela nos permite transitar por una ciudad dura pero también voluptuosa, descubrir sus locales nocturnos más tórridos y los barrios de chabolas más sangrantes transmitiéndonos todo el tiempo esa sensación de falsa opulencia que contagia la capital venezolana, donde los rascacielos vistos de cerca están llenos de resquebrajaduras y los edificios se defienden con alambres de espinos.
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NOVELA CARACAS NEGRA




EL GÉNERO POLICIACO TAMBIÉN ES UNA CAJA DE HERRAMIENTAS

ADN Cultura 13/06/2007
Matías Néspolo
El género negro, menor y desprestigiado hasta hace algunas décadas, ya no conoce fronteras. Cada vez son más los autores libres de prejuicios literarios que echan mano de sus recursos narrativos como si de una caja de herramientas se tratara. El ritmo, la estructura de la trama o el motor del enigma a desvelar se adaptan como un traje a medida para cualquier tipo de fiesta novelesca. Desde la ucronía fantásticas o alegórica, como es el caso del joven narrador vasco Harkaitz Cano con El filo de la hierba, hasta el trhiller político comprometido y de rabiosa actualidad, como sucede con La caraqueña del Maní, de José Luis Muñoz, novela ganadora del Premio Ciudad de Palma en su última edición.

Incluso autores consagrados como el prestigioso editor John Banville, no se resiste a ensayar sus pinitos policíacos con el secreto de Christine. Aunque el pudoroso irlandés se oculta tras un seudónimo, se sirve del género como laboratorio narrativo para explorar la historia social de su ciudad, Dublín.

Por lo general de la novela se ocupan profesionales como el escocés Craig Russel, que ahora regresa con un nuevo caso del comisario Fabel. Pero los experimentos ocasionales también dan sus buenos frutos.


"LA CARAQUEÑA DEL MANÍ"
JOSÉ LUIS MUÑOZ /Algaida
Un ex miembro de la banda terrorista ETA disfruta de un dorado exilio caraqueño, cuando le visitan sus antiguos camaradas dispuestos a reincorporarlo a la lucha armada. Contundente mezcla de thriller político y novela policial.
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En vena. PORNOGRAFÍA DEL PODER


EL MUNDO / EL DÍA DE BALEARES
ROMÁN PIÑA VALLS
La escritora vasca afincada en Mallorca Inés Matute acaba de publicar su primera novela, Autorretrato con isla, que fue Mención Especial del Jurado del III Premio Cafè Món. Con vigorosa y excelente prosa, la narradora consigna en un diario el exilio isleño de una ex etarra, cuajándolo de retratos psicológicos y reflexiónes de vuelo lírico. Casualmente, el último Premio Ciudad de Palma de novela en castellano, José Luis Muñoz, cuenta en La caraqueña de Maní la aventura de un cabecilla de ETA fugado a Venezuela, donde ha rehecho su vida tras renegar del crimen. Ambos escritores coincidieron en la Feria del libro de Palma que se clausuró el domingo.
La anécdota que ha trascendido tuvo lugar en casa de Inés Matute. Una amiga de una de sus hijas vio encima de la mesa un paquete con varios ejemplares de Autorretrato con isla. Primero preguntó qué hacían tantos libros en la mesa. Le contestaron que aquel libro lo había escrito Inés, la madre de su amiga. Sí, la misma señora que la había invitado a cenar y a dormir en su casa tantas veces, que le había preparado el desayuno y llevado al cine. Ante la noticia -»la madre de mi amiga ha escrito un libro»- la reacción de la joven fue instantánea:
-¿Y para qué?
Es una pregunta que se las trae. Lo mismo puede servir para dar título a una conferencia que para plantear a un gabinete de psicólogos o sociólogos una encuesta sobre el futuro de la letra impresa. O mejor, sobre la imagen que proyecta nuestra sociedad de la actividad literaria. Una encuesta nos podría aclarar cuánta gente presupone que escribir un libro es: a) una pérdida de tiempo, b) un gesto de vanidad, c) una maniobra extravagante y misteriosa cuyos objetivos merecen la apertura de una investigación por parte de la fiscalía.
Para cerrar el cúmulo de casualidades, otro mallorquín, Fernando Alomar, viajero, guionista de series de televisión y crítico de cine, acaba de publicar la novela La montaña caníbal, ganadora del Premio Desnivel de este año. Se trata de una ágil reflexión sobre la montaña como droga, en la que aparecen entre otros temas el egoismo de los aventureros en su obsesión por jugarse la vida sin necesidad. Alomar recuerda el título de Lionel Terray, mítico escalador, Los conquistadores de lo inútil, perfecta definición de esa raza de hombres que se enfrentan a retos que nadie comprende.
Pero no hace falta subir al Puig Major, escribir un libro, o erradicar el castellano de IB3 para conquistar lo inútil. Puedes proponerte algo tan aparentemente rentable como ganar unas elecciones. Matas ha conquistado el mayor número de votantes, aunque un número inútil. Lo más preocupante de estas citas electorales no es que estemos en manos de partidos monoritarios, es que el cincuenta por cien del electorado se queda en casa porque cree que meter su voto en la urna, confiar en cualquier político es completamente inútil.

JOSÉ LUIS MUÑOZ GANA EL "CAMILO JOSÉ CELA" CON UNA NOVELA NEGRA EN LA QUE UN EX MIEMBRO DE ETA SE ENFRENTA A SU PASADO


EL MUNDO / EL DÍA DE BALEARES
Domingo, 21 de enero de 2007


PREMIOS 'CIUTAT DE PALMA' /
Triunfa la historia de un etarra arrepentido


MARCOS TORÍO

PALMA.- El Ayuntamiento de Palma desempolvó ayer la alfombra roja para celebrar en el Castillo de Bellver la gala de entrega de los premios Ciutat de Palma, que reconocieron los trabajos de los escritores José Luis Muñoz Jimeno, Melcior Comes, Pere Joan Martorell y José Luis de Juan Clar y del artista Aitor Ortiz.
El castillo estrenaba cubierta y, bajo su cobijo, Maria de la Pau Janer repitió como presentadora para ir intercalando actuaciones y galardones. La Associació Música i Joves abrió el acto con un fragmento de La flauta mágica de Mozart. A continuación los actores de la compañía En Blanc interpretaron unas canciones de la obra La capsa de Mu. El último premio de danza de Art Jove, Carles Miró, interpretó dos fragmentos de las piezas Detrás de ti y Encuentro 1. El mensaje políticamente correcto de integración vino del espectáculo de danza del vientre ofrecido por Goo Doo y Karine Tribal Troupe.
El salmantino José Luis Muñoz Jimeno venció el Camilo José Cela de novela en castellano -dotado con 18.000 euros- con La caraqueña del Maní, una historia protagonizada por un ex etarra redimido que debe enfrentarse a su pasado desde su nueva vida en Venezuela cuando dos miembros de ETA le reclaman que regrese a la militancia debido a la delicada situación que atraviesa la organización terrorista. «Macario -el protagonista- arrastra un sentimiento de culpa muy fuerte y llega a la conclusión de que la lucha no ha merecido la pena, por lo que se niega a regresar», relató el escritor a este periódico. La situación derivará en un «encadenado de persecuciones y violencia» propios de la novela negra.
El contenido político y social de la obra se extiende a un retrato de la «crispación que vive la sociedad venezolana» combinado con «el colorido y la sensualidad» del país suramericano.
El estilo narrativo no tiene «excesivas florituras», se articula con frases cortas y concisas que favorecen «el enganche del lector». Está escrita en primera persona y las reflexiones iniciales del protagonista van dejando paso al último tercio «repleto de acción».
Tras la ruptura del proceso de paz, Muñoz lamenta la «nefasta situación actual» provocada porque «no había un interlocutor válido sentado al otro lado de la mesa», la de la banda terrorista. «Se ha impuesto la facción más radical en una organización acéfala».
El escritor se acordó en los agradecimientos del literato que da nombre a su premio, Camilo José Cela, al que definió como «uno de los más insignes cultivadores de la lengua castellana».
El premio de novela en catalán Llorenç Villalonga -dotado con 18.000 euros- recayó en Melcior Comes por El llibre dels plaers immensos, una obra de «iniciación permanente que reivindica una forma de ver la existencia como una educación que nunca acaba».
Narrada en primera persona, cuenta la historia de un noble mallorquín descendiente de una familia de condes que deberá enfrentarse a su entorno familiar y social para intentar dedicarse a la música. El protagonista es, según el autor, «un libertario de espíritu libre y artístico» que descubre todos los placeres de la vida.
La obra utiliza «un lenguaje literario eficiente y de calidad» para retratar las dudas y conflictos que preocupan al personaje.
El psicólogo y teniente de alcalde Cultura y Juventud en Lloseta, Pere Joan Martorell, triunfó en la categoría de poesía en catalán Joan Alcover -dotado con 9.000 euros- con la obra Dansa Nocturna, continuación del anterior Llibre d'esfera.
El ejercicio poético de Martorell -premiado unánimemente- adquiere forma de dietario para bascular «entre la memoria del pasado y el día a día». A lo largo de 40 poemas da voz al deseo, a los recuerdos y a personas que considera referentes o detesta.
La parte final de Dansa nocturna reflexiona sobre el trabajo de escritor desde el desvelo y la vigilia que titulan la obra, repleta de poemas largos, discursivos que buscan la musicalidad. El ritmo le gana la partida a la métrica y «los versos libres o blandos» obligan, en ocasiones, a una «relectura».
José Luis de Juan Clar obtuvo el premio de poesía en castellano Rubén Darío -dotado con 9.000 euros- por Versión del Este que recoge las vivencias del autor durante su estancia en la Alemania Oriental hace un par de años. «La unificación no ha cambiado el panorama y el Este sigue siendo una zona deprimida», explicó el autor.
El poeta plasma sus sensaciones sobre la gente, el paisaje, el estilo de vida y el humor de los alemanes de una forma nada clásica. «Hay unidad espacial y temporal y las reflexiones son del presente y no del pasado». El estilo es austero, poco narrativo para una cincuentena de poemas «bastante cerrados en sí mismos» y con «pocos ecos de la poesía actual».
El único pasado es el vivencial, del que el poeta no puede abstraerse, pero «el yo intenta desaparecer».
Aitor Ortiz se impuso en el Antoni Gelabert de Artes Plásticas -dotado con 12.000 euros- con Muros de luz, una serie fotográfica tomada en una explotación de una canteza de mármol en Vizcaya. Ha intervenido las instantáneas para «generar un espacio virtual legimitado por las propias fotografías».
La alcaldesa de Palma, Catalina Cirer, contestó implícitamente a las instituciones y partidos políticos que critican la política cultural de Cort: «La Cultura es una señal identitaria que no pertenece a ninguna minoría porque es propiedad de todos. No puede estar sometida a los intereses de cada grupo, ser excluyente ni regirse por normas rígidas».
Los premios acabaron con la contemplación del Aiguafoc y un cóctel en el exterior de Bellver.

Cort ha presentado los dos libros premiados: "La caraqueña del Maní" de José Luis Muñoz y "Versión del Este" de José Luis de Juan


DIARIO DE MALLORCA

literatura
Publican las obras de los ganadores de los Premis Ciutat de Palma

DAMIÁN MARTÍN. PALMA. Las obras ganadoras de los Premis Ciutat de Palma 2006 de novela y poesía en castellano vieron ayer la luz. Cort ha presentado la primera edición de la novela La Caraqueña del Maní de José Luis Muñoz y del libro de poesías Versión del Este de José Luis de Juan, colaborador de DIARIO de MALLORCA. En la presentación los autores se mostraron satisfechos por el premio y expectantes ante la salida de sus publicaciones. "Espero que el premio acerque el libro a los lectores. Todos los galardones ayudan a vender, sobre todo en este momento en el que hay una avalancha de libros de autores mediáticos y de escritores-fábrica que provocan una enorme competencia para el resto de escritores que quieren hacer literatura", se quejó Muñoz. Por su parte, De Juan añadió: "En el caso de mi obra, hay que tener en cuenta que la poesía tiene un público concreto y fiel. Este premio me pone en el punto de mira de los lectores de poesía". Al premio de novela en castellano, que lleva el nombre Camilo José Cela y está dotado con 18.000 euros, optaron un total de 68 trabajos. El Ayuntamiento de Palma se ha reservado 500 de los 5.000 ejemplares de la novela ganadora editada por Algaida, del grupo Anaya. De la misma manera, en el premio de poesía, que lleva el nombre de Rubén Darío, tomaron parte 68 poetas y el libro ganador ha sido publicado por DVD Ediciones. De los 1.500 ejemplares del libro de esta edición, 300 se los ha quedado el Ayuntamiento.

Un ex miembro de ETA protagoniza la última novela negra de José Luis Muñoz, "La caraqueña del Maní"


EL MUNDO 31/05/2007
CATALUNYA
LAURA FERNANDEZ. BARCELONA.- En 2004, José Luis Muñoz pasó diez días en Caracas.Había ganado un premio de literatura erótica en Venezuela (La Letra Erecta), así que no estaba de vacaciones, sino de promoción.Pero tenía mucho tiempo libre. Así que, una noche, su editor le llevó al Maní, un local nocturno, y ocurrió. En la cabeza de Muñoz arrancó una novela que ha acabado llamándose La caraqueña del Maní (Algaida) y que tiene como protagonista a un ex miembro de ETA exiliado.
Lo que primero fascinó al escritor catalán fue la ciudad. «Caracas es muy norteamericana. Hay rascacielos y autopistas por todas partes, pero el asfalto está resquebrajado y los edificios están en ruinas», dice. «Toda la ciudad parece una fortaleza. Hay alambres de espino en todas las casas», añade. Así que pensó: «Aquí hay una novela negra».
La noche en el Maní le hizo pensar en la de etarras que «hibernan» en países del Caribe. «Pensé que el protagonista podía trabajar precisamente en la editorial que me publicaba el libro y cargar con la culpa de un asesinato que cometió en el pasado y que sigue doliéndole», cuenta. Macario, el protagonista, está tratando de olvidar que alguna vez perteneció a la banda armada cuando recibe una llamada de sus ex compañeros, reclamando su regreso.«Sin querer, me ha salido una novela muy política», confiesa Muñoz.
Política porque no sólo habla del conflicto vasco, sino también de la situación en Venezuela, y «muy moral», por el asunto de la culpa. Macario es un tipo atormentado, que ha huido en busca de la vida y se ha encontrado con un castigo («Macario cree que la violencia cotidiana con que se ve obligado a vivir es su castigo») que no parece suficiente.
«No existen muchas novelas que hayan tratado el tema de ETA o que tengan como protagonistas a personas que han pertenecido a la banda armada», dice Muñoz, que durante su época universitaria formó parte de un «grupúsculo» anarquista que profesaba cierta simpatía por ETA. «Eran los años 70 y lo que admirábamos era que se opusieran al régimen de Franco. El hecho de que cuando llegó la democracia siguieran en pie de guerra me resultó incomprensible», cuenta.
Dice que no entiende por qué todavía existe cierto tabú (también literario) sobre el tema («quizá sea el miedo a tener que humanizarles», como ocurre en el caso de su protagonista). «Lo cierto es que no me costó nada meterme en la cabeza de Macario. En el fondo estaba hablando de alguien que había huido, que se encontraba en un lugar muy distinto del que provenía y que quería olvidar», asegura el escritor, que ganó el Camilo José Cela con La caraqueña del Maní y que acostumbra a escribir novelas sobre los sitios que visita. El último: Colombia.

José Luis Muñoz retrata la Venezuela de Hugo Chávez en "La caraqueña del Maní"


ABC 5-6-2007
SERGI DORIA


BARCELONA. Si repasamos la bibliografía de José Luis Muñoz, escritor salmantino residente en Barcelona, vamos a detectar una cóctel literario de erotismo y novela negra. Estos son sus poderes: premio Azorín 1985 por «Barcelona negra»; Sonrisa Vertical 1990 por «Pubis de vello rojo»; Café Gijón 1999 por «Lifting» y Juan Rulfo 2002 por «El inspector».
En 2004 Muñoz obtuvo el premio Erecta por su novela «El sabor de su piel» y se fue de promoción a Caracas, sede de la editorial que convocaba el galardón. Aficionado a viajar y escribir sobre cada viaje, radiografió la vida caraqueña: «La selva se adhería a una ciudad muy norteamericana en apariencia, que transimitía una falsa sensación de opulencia: muchas autopistas, con el asfalto resquebrajado por las raíces de los árboles y rascacielos en estado ruinoso, protegidos con alambre de espino». Con semejante paisaje, el escritor concibió una novela negra que aliñó con sexo cuando le invitaron una noche a la sala de fiestas El Maní. Aquel ambiente creaba adicción. «Bebía ron mientras contemplaba mulatas impresionantes». Era la génesis de «La caraqueña del Maní» (Algaida), la peripecia de Makario, exmiembro de la banda terrorista ETA que trabaja de asesor literario en la capital venezolana hasta que recibe la visita de dos camaradas de la organización que le piden que retorne a la lucha armada.
Política, sexo y violencia
«La caraqueña del Maní», (premio Camilo José Cela), es según su autor, una novela política entreverada de violencia y sexo: «Transmite el conflicto de Venezuela una sociedad desquiciada, que va de mal en peor con Chávez, atravesada en este caso por el terrorismo vasco».
Durante su estancia en Caracas, Muñoz conoció de cerca la multitud de testimonios que demostraban «hasta qué punto la violencia se ha enquistado en la vida caraqueña». Las clases medias y la pequeña burguesía, hostiles a Hugo Chávez, permanecían recluidas en sus casas. En ese violento microclima, con «mulatas que rajan la tierra», el exetarra Makario vivirá un proceso de expiación de raíces católicas. De sus visitas nocturnas a la sala de fiestas de El Maní y los amores con una mulata caraqueña surgirá su negativa a retornar al pasado terrorista.

Los escritores de novela policíaca protagonizaron la Feria del Libro de Bilbao



CULTURA
I. ESTEBAN/BILBAO

Un grupo de investigadores literarios, compuesto por José Luis Muñoz, Jerónimo Tristante y Enrique Cortés, llegó ayer a la Feria del Libro de Bilbao. Les acompañó José Javier Abásolo, que llevaba bajo el brazo su último libro, 'El año de la independencia'. Todos ellos hicieron un diagnóstico de su género, la novela negra, a la que definieron como la continuación de los relatos sociales, en tono crítico, de Balzac y Zola en el siglo XIX. Empezó la ronda José Luis Muñoz, autor de 'La caraqueña del Maní', la historia de un miembro de ETA retirado en Venezuela al que el grupo terrorista requiere para volver a atentar. Muñoz se explayó contando el origen de su obra. «Estaba en Caracas presentando una de mis obras, una novela erótica, y pasaba muchas horas en el hotel de Las Mercedes. Desde la ventana se veía toda la ciudad y enseguida quedé fascinado por ella. Enfrente estaba el monte Ávila y parecía que la selva estaba a un paso. De hecho, así era», rememora el escritor.El cazador cazadoMuñoz tenía el ambiente, ampliado aún más por la discoteca de salsa a la que le llevaban sus anfitriones por la noche, El Maní. Pero necesitaba acercarlo a su mundo para crear su novela, y por eso decidió introducir al miembro de ETA -«un viejo cazador finalmente cazado»-, que como él podía ver lo de allí desde aquí. Enrique Cortés presentó su primera novela, 'La torre', una intriga situada en un edificio que se parece mucho a la torre Windsor de Madrid, desaparecida tras el incendio de febrero de 2005. «Estaba muy cerca de las llamas, y creí ver la imagen de cómo se derrumbaba un sistema». Cortés alude a los pisotones, codazos y «trapos sucios» de los que trabajaban allí. Por último, Jerónimo Tristante habló de su última obra, 'El misterio de la casa Aranda', protagonizada por Víctor Ros, un policía del siglo XIX que antes ha sido delincuente. «La novela de intriga es un instrumento perfecto para mostrarnos cómo es una sociedad», declaró el autor.

José Luis Muñoz gana el Premio de Novela Camilo José Cela


José Luis Muñoz gana el Premio de Novela 'Camilo José Cela' 2006 (Ciudad de Palma)
Anoche fueron fallado en el castillo de Bellver de Palma de mallorca los Premios Ciudad de Palma 2006. El salmantino José Luis Muñoz venció en el 'Camilo José Cela' de novela en castellano -dotado con 18.000 euros- con 'La caraqueña del Maní'. La obra ganadora cuenta una historia protagonizada por un ex etarra redimido que debe enfrentarse a su pasado desde su nueva vida en Venezuela cuando dos miembros de ETA le reclaman que regrese a la militancia debido a la delicada situación que atraviesa la organización terrorista.
"Macario -el protagonista- arrastra un sentimiento de culpa muy fuerte y llega a la conclusión de que la lucha no ha merecido la pena, por lo que se niega a regresar y la situación derivará en un "encadenado de persecuciones y violencia" propios de la novela negra. El contenido político y social de la obra se extiende a un retrato de la "crispación que vive la sociedad venezolana" combinado con "el colorido y la sensualidad" del país suramericano. El estilo narrativo no tiene "excesivas florituras", se articula con frases cortas y concisas que favorecen "el enganche del lector". Está escrita en primera persona y las reflexiones iniciales del protagonista van dejando paso al último tercio "repleto de acción".

Premio Ciutat de Palma para "LA CARAQUEÑA DEL MANÍ"


El escritor José Luis Muñoz ha recibido el premio Camilo José Cela-Ciudad de Palma por su novela “La caraqueña del maní”.
Editado por Algaita, el relato narra el exilio del ex etarra Macario en Caracas, Venezuela.
Macario, un ex miembro de la banda terrorista ETA que vive un exilio dorado en Caracas como asesor literario de una importante editorial venezolana, recibe la visita de dos de sus camaradas para que se reincorpore a la lucha armada porque la organización sufre un profundo descalabro.
Su negativa a hacerlo provocará un rosario de anécdotas violentas y persecuciones en las que se verán implicados los etarras, los servicios secretos españoles, la policía venezolana y las bandas de violentos delincuentes de los cerros de la capital.
La situación de este vasco aclimatado al Caribe se complicará sobremanera cuando entre en su vida La caraqueña del Maní, una espléndida y sensual mulata que conoce en una sala de fiestas

Un ex etarra protagoniza la novela "La caraqueña del Maní" que versa sobre la culpa y la expiación


BARCELONA, 30 May. (EUROPA PRESS)
El escritor José Luis Muñoz novela en 'La caraqueña del Maní' (Algaida), Premio de Novela Camilo José Cela, retrata el drama interno de un ex etarra, que vive aclimatado en Venezuela hasta que dos miembros de la banda terrorista le incitan para que se reincorpore a la lucha armada.
La historia gira entorno a Macario, un ex miembro de ETA que trabaja como asesor literario de una editorial en Venezuela y sobre su vida marcada por la ascendencia que ejerce sobre él una sensual mulata del Maní y las presiones que recibe del grupo terrorista para que reincida en su actividad delictiva.
El relato, en palabras de su autor, "es una novela trufada de violencia" que refleja "el mal de conciencia de un hombre por un atentado que cometió" y trata sobre la cuestión de "la culpa y la expiación".
Muñoz hace "un guiño" al relatar el drama de un personaje --que toma el nombre de un etarra existente, pero que no está basado en él-- "que ha practicado una violencia política y sufre la violencia cotidiana como expiación".
El autor es un escritor nacido en Salamanca, que reside en Barcelona y uno de los exponentes actuales de la narrativa negra española. El origen de sus libros acostumbra a estar vinculado a viajes que realiza.
En el caso de 'La cariqueña de Maní' se trata de una estancia de de Muñoz en Caracas el año 2004 con motivo de un certamen literario. Tras recorrer la ciudad durante diez días decidió "trasladar sus percepciones a una novela negra".
El escritor salmantino explicó que "es una novela muy política porque trata el conflicto de la sociedad venezolana y el del País Vasco". Muñoz explicó que necesitaba un punto de vista no venezolano para retratar la sociedad latinoamericana por lo que decidió tomar un etarra como hilo conductor.
Muñoz declaró que la novela "huye del maniqueismo". A su vez afirmó que para él "la lucha armada es una fascinación" ya que en los años 70 formó parte de un grupo anarquista y veia con simpatía el mundo etarra aunque más tarde pensó que "no tenía ningún sentido".

jueves, 9 de agosto de 2007

¿EL POR QUÉ DE UN TÍTULO?

"La soledad del corredor de fondo" fue uno de los títulos punteros del free cinema británico, un abanderado del cine social cuyos más ilustres miembros fueron Tony Richardson y Karel Reisz. ¿Qué es, si no, la vida de un escritor? Con el título de esa película me identifico completamente. Me considero, a lo largo de los más de veinte años que llevo publicando, un resistente de la literatura que espera tener un círculo de lectores y que éste se vaya ampliando.

A través de este blog, que hoy inicio por casualidad, hablaré de mis novelas publicadas, de mis próximos proyectos, daré curso a mis opiniones de todo tipo, regalaré a mis lectores con algún que otro relato o artículo inédito y estableceré una vía de comunicación con ellos.