CINE

EL QUINTO PODER
Bill Condon
 JOSÉ LUIS MUÑOZ en TARÁNTULA

No creo que Julian Assange, el inventor de Wikileaks, ese sofisticado artefacto mediático que ha intentado poner contra las cuerdas a una serie de gobiernos y ha desvelado lo que la diplomacia esconde, esté muy satisfecho con la imagen que se da de él en la película El quinto poder, porque el cuarto, la prensa, quedó obsoleto. Lejos de la hagiografía complaciente, el film de Bill Condon  la saga Crepúsculo y Dioses y hombres  es un ataque en toda regla contra el anarquista hacker australiano de melena blanca (descubrimos que se la tiñe) que a día de hoy lleva casi un año refugiado en la embajada de Ecuador en Londres para esquivar una curiosa orden de extradición a Suecia para responder a unos presuntos delitos sexuales (rehusó utilizar el condón en una relación con dos chicas) por los que teme luego ser extraditado a Estados Unidos.Siga leyendo en revista TARÁNTULA


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