LITERATURA

LOS ESCRITORES NUNCA MUEREN

Los escritores nunca mueren. Por esa razón quizá escriban. Tampoco mueren los actores de cine que vemos una y otra vez la mar de vivos en la pantalla transmitiendo sus emociones. Lo mismo de los pintores, que viven en sus cuadros; los escultores que transmiten fuerza o belleza en sus esculturas; los músicos que nos hacen vibrar. Ahora, con las nuevas tecnologías, hasta podemos disfrutar de un concierto en directo con un Michael Jackson holografiado. Por eso decimos que nos gustan las novelas de Thomas Mann, las películas de John Ford, las interpretaciones de Marilyn Monroe, las composiciones de Gustav Mahler, los retratos de Gainsborough, etc., siempre en presente, sencillamente porque las obras que han surgido de los artistas siguen vivas y tienen carácter de legado universal. Cuando mueren, y ahí está nuestro egoísta drama, dejan de producir obras de arte que nos deleiten. Todos nos quedamos sin poder contemplar el proyecto que tenía Stanley Kubrick de esa película épica sobre Napoleón que murió con él. 

Comentarios