CONFESIONES ÍNTIMAS


Algunos datos personales, por si interesan.


Nací en Salamanca en el año 1951.

Con tres años me instalaron en Barcelona. Soy un catalán que se emociona cuando pisa la Plaza Mayor de Salamanca. Pero por mis venas corre sangre toledana y extremeña, y las noto ambas.

A la edad de los 6 años empecé a escribir.

La culpa de todo la tuvo mi padre y su bibliofilía. Mientras los niños de mi edad pegaban patadas al balón en las calles yo devoraba los libros de su biblioteca.

A los diez años escribí mi primera novela: un western.

Vinieron más, muchas más: sobre nazis, la Edad Media, la prehistoria.

El récord fue una novela épica sobre la conquista del Oeste que tuvo mil páginas y escribí cuando tenía 13 años.

Tuve una formación jesuítica y laica.

Entré en la Universidad de Barcelona cuando en París levantaban las barricadas.

Me considero de la generación del Mayo 68 y no me avergüenzo por ello.

Desde entonces fui de izquierdas, y creo que lo seguiré siendo.

Soy tintinofilo, rama capitán Haddock, y marxista grouchista.

Emilio Salgari, Julio Verne, Enyd Blyton, Richmal Crompton y Zane Grey fueron mis primeras lecturas.

El anhelo por viajar y por la aventura me lo despertaron gente como Jack London, Robert Louis Stevenson, Joseph Conrad, William Sommerseth Maugham, Viki Baum y Pearl S. Buck.

Trabajé como lavaplatos, encuestador, peón de la construcción, obrero en una cadena de producción, profesor de latín y empleado de una entidad bancaria, y milité en grupúsculos ácratas durante los estertores del franquismo.

Me casé muy joven y tengo tres hijos.

Tengo dos hermanos que poco se parecen a mí pero con los que me llevo muy bien. Uno vive en Madrid, la otra en San Diego, Estados Unidos, lo que me posibilita tener una rama de la familia norteamericana.

Perdí a mi padre cuando tenía 24 años. Todo lo bueno que puede haber en mí se lo debo a él, sin duda. Por desgracia no llegó a conocer a su hijo en su faceta de escritor.

En el año 1985 gané el Premio Tigre Juan con EL CADÁVER BAJO EL JARDÍN. Y ese mismo año, el Azorín con BARCELONA NEGRA.

Participé en la primera Semana Negra de Gijón y me di cuenta, entonces, al ser publicadas mis dos novelas en la colección Etiqueta Negra que dirigía Paco Ignacio Taibo II, de que era un autor negro.

Llovieron más premios: La Sonrisa Vertical, Ángel Guerra, Café Gijón. El último, el Camilo José Cela este año por LA CARAQUEÑA DEL MANÍ.

Cuando murió mi madre me sentí terriblemente huérfano y en deuda con ella: me hubiera gustado decirle lo mucho que la quería.

He publicado artículos de opinión en El Sol, El Independiente, El Mundo, El Observador, El Periódico, El Correo; relatos en Interviú, Blanco y Negro, Playboy y Penthouse; reportajes en Cinemanía, Islas del Mundo, Traveler, Viajes National Geographique, Mundo Latino, Nómadas, DT, GQ; críticas y estudios literarios en LEER, QUÉ LEER, LA GANGSTERERA...

¿La novela de la que me siento más satisfecho? LA PÉRDIDA DEL PARAÍSO, sobre la arribada de los españoles a América.

¿La novela con la que más he gozado? LA PÉRDIDA DEL PARAÍSO. Viajé en el espacio y el tiempo.

¿Mi novela más erótica? EL SABOR DE SU PIEL, Premio Letra Erecta de Caracas. Quien la lee tiene que darse una ducha de agua fría cada dos páginas y ni por esas. Y de mi estancia en la capital venezolana surgió LA CARAQUEÑA DEL MANÍ.

¿Mi novela más dura? PUBIS DE VELLO ROJO, premio La Sonrisa Vertical. No podría escribirla ahora.

¿Mi novela negra preferida? MALA HIERBA, pero no hay manera de encontrarla. Y LLUVIA DE NÍQUEL. Ésta sí. Y LA CARAQUEÑA DEL MANÍ.

¿Mi novela más divertida? LIFTING, premio Café Gijón. Me río de mí mismo que es la única forma ética de reírse.

¿Qué me gusta? Viajar. Perderme por la montaña. Escuchar música. Leer. Ver cine. Hacer fotos. Comer bien. Hacer el amor. Ver cómo crece la hierba. Ver cómo crecen los hijos. Tener un perro. Montar en bicicleta.

¿El mejor sonido? Oír el viento pasando entre las ramas de los árboles de un bosque en la alta montaña.

¿Una debilidad? El tocinillo de cielo.

¿Un territorio? El de mi infancia.

¿Un lugar muy especial? Las dunas de Corralejo, en Fuerteventura. Es un enclave inolvidable por muchos motivos.

¿Un animal? El lobo. La vaca.

¿Una experiencia mística? El cielo estrellado desde el Roque de los Muchachos de La Palma.

¿Creo en Dios? Casi creo en él cuando veo el Cañón del Colorado o las cataratas de Iguaçú.

¿Algo que me caracteriza? La pasión en todo lo que hago. A veces me agoto.

¿Por qué escribo? Porque no sé hacer otra cosa. Porque también respiro y como. Por costumbre, porque siempre lo hice. Porque me gustan inventar historias y vivirlas. Porque me creo Dios con mis personajes. Porque mis personajes cobran vida y me mandan al carajo casi siempre. Porque puedo ir al pasado o al futuro. Porque te hace amigo de otros escritores, y la mayor parte de ellos son gente encantadora. Porque se liga mucho. Porque sin escribir moriría. Porque aspiro a la eternidad: yo muero, pero no mis libros.

¿Un músico? Gustav Mhaler.

¿Una cantante? Sade y su maravillosa voz de terciopelo.

¿Un pintor? Gainsborough. Sus paisajes y sus retratos me emocionan, me conmueven.

¿Un escultor? Rodin. Me gustan esas mujeres sensuales y fuertes que esculpe.

¿Una melodía? GYMNOPÉDIES de Erik Satie, porque tiene un maravilloso poder evocador.

¿Una novela? Dos: BAJO EL VOLCÁN de Malcom Lowry. LOS BUDDENBROOK de Thomas Mann. Y en el género que más cultivo LA MIRADA DEL OBSERVADOR de Marc Behm

¿Una película? DESEANDO AMAR de Wong Kar Wai, una extraordinaria película de amor. BARRY LINDON de Stanley Kubrick, un clásico indiscutible.

¿Un director español? Bigas Luna.

¿Un político detestable? José María Aznar, George W. Bush, Vladimir Putin...La lista es larga.

¿Una ciudad para vivir? Varías: Barcelona, Granada, San Sebastián, París.

¿Qué te hubiera gustado ser? Bailarín.

¿Una frase ocurrente? Me la dijo una amiga no hace mucho: "No quiero pasar por la vida siendo una mosca gris". Pues eso lo suscribo. Y también sería un buen título para este blog.

¿Un epitafio en mi tumba? "Aquí yace un corredor de fondo". Bueno, no, no quiero tumba. Mis cenizas quiero que sean esparcidas por los Piríneos.

Comentarios

pasionviajera ha dicho que…
Querido José Luis, estoy anonadada al ver, uno debajo del otro, la cantidad de libros que has escrito y la cantidad de premios que has recibido. Me faltan bastantes por leer. Siento envidia y te admiro. También me sorprende que sepas con tanta seguridad cual es tu compositor, tu pintor, tu escultor, etc. preferidos. Si yo tuviera que decidirme, no sabría por donde empezar. Más envidia. Con cariño te felicito por este blog que espero visitar a menudo y cuyo enlace pondré en el mío en cuanto tenga tiempo. Porque no escasea solamente el tiempo para leer sino también para escribir blogs y webs y otras moderneces atractivas que nos trae la vida moderna.
Lempika ha dicho que…
Águeda De Miedes.
Querido José Luis , me gustan tu blog ,tus fotos , las portadas de tus libros, tus libros . Espero que lo sigas ampliando . Te visitaré.
Sigo intentándolo con el Ulises.