LA RESEÑA


JOSÉ LUIS MUÑOZ.

TÍTULO: El corazón de Yacaré.
Autor: José Luis Muñoz.
ISBN: 84-9671-527-2.
Nº de páginas: 220.

Reseña realizada por Celia Santos para MÁS QUE PALABRAS.
http://celiasantosgarcia.blogspot.com/
En Latinoamérica existe un país imaginario, Macladán, gobernado por el general Duarte. Él, a través de sus sicarios, sobre todo de la policía, mantiene el “control” de sus habitantes como lo hicieron otros muchos dictadores en América latina durante décadas.
El director de la compañía telefónica del país, Santiago O’Higins, se siente amenazado por una india hermosa y menuda a la que se encuentra allá donde va. Obsesionado con un secuestro y obsesionado por la presencia de Yacaré, encarga a Nelson Correa, un policía especializado en “interrogatorios” que averigüe quién es la misteriosa joven.
Quizá lo que descubra no sea de su agrado, pero será el propio O’Higins quien descubra la verdadera naturaleza de las intenciones de la joven.“El corazón de Yacaré” ha sido galardonada con el Premio Ciudad de Seseña de Novela Romántica 2009. Hablar de novela romántica nos hace pensar, inevitablemente, en novela rosa. Tendemos a creer que una novela con tintes negros, políticos y sociales, como es ésta, tiene que estar reñida con el amor o los sentimientos.
Pues bien, como en la vida misma, esta novela nos regala todos esos ingredientes. Quizá esto pueda llevar a pensar que esta historia es un refrito de todos los géneros, pero lo cierto es que, todos esos elementos están entrelazados de forma que la narración resulta embaucadora. Una de esas novelas de lectura fácil, que no banal, con las que pasar una deliciosa tarde.
A la política, la denuncia social y el género negra, se unen, como he dicho antes, el romanticismo, pero el romanticismo crudo, sin florituras. La joven Yacaré y su marido, el negro Manuel Wilson Frades se aman con locura, con esa locura que, como dice la propia protagonista, “te asusta, porque intuyes que será breve ya que si dura enloquecerías por demasía, por sobreabundancia”.

El autor acaricia el erotismo, potenciado en ocasiones por la atmósfera de miseria que envuelve algunos capítulos lo cual hace que no sea necesario recrearse más en el tema.
El retrato de un país que, aunque imaginario, a todos nos viene a la cabeza al menos un par de naciones bien reales, es un fantástico ejercicio de imaginación, tanto en descripciones físicas como sociales.
Todos los personajes tienen una historia que contar, todos son imprescindibles y aunque utiliza la primera y la tercera persona para la narración, cada uno de ellos está perfectamente definido.
No se entretiene en excesivas descripciones y deja gran parte de la historia a merced del lector, lo que hace que a veces se eche de menos algo más de la historia.
El autor intenta entrar en el lado sórdido de la naturaleza humana, desvelar aquellos instintos dormidos en lo más recóndito de nuestra mente.
Pero quizá lo que más me ha llamado la atención, es la facilidad con que es capaz de trasmitir los sentimientos de otra persona. Algo que ya de por sí complicado, pero cuando es un hombre el que tiene que narrar el deseo, la pena, la felicidad, la aberración, el asco, el desprecio y el odio de una mujer, la cosa es mucho más difícil. Conseguir traspasar la piel y llegar hasta el corazón.
En definitiva, que más que una novela de amor, yo diría que estamos ante una novela de sentimientos. Pero eso sí, sentimiento irracionales, dementes y auténticos.
Publicado por Celia Santos

Comentarios

Felisa Moreno ha dicho que…
Hola,
Me gustó mucho la presentación del libro en Granada, fue muy interesante y, como ya cuento en mi blog, me pareciste muy cercano y amable, te reconocí en seguida, no sé si fue por la barba, jejej. A ti te costó un poco más, ¿eh?

Pues eso, que me gustó charlar contigo y con Fernando Marías, aunque me hacéis sentir chiquitita, no sólo por la estatura, sino por las tablas que me faltan aún para llegar a ser una escritora de verdad, si es que algún día llego.

Un beso
José Luis Muñoz ha dicho que…
Mi querida Felisa:
Tú ya eres escritora de verdad y estás en el buen camino. Te sobra talento literario para abrirte camino en el mundo de la literatura. Sólo necesitas suerte, perseverancia y seguir escribiendo tan bien como lo haces.
El placer fue mutuo.