NEWS LITERARIAS

José Antonio Leal Canales obtuvo, por mayoría, el premio de novela Ciudad de Badajoz por su obra Testimonio final, una novela policiaca ambientada en el mundo de la literatura que es una crítica del panorama literario extremeño que tan bien conoce el autor cacereño. Leal Canales obtuvo, hace dos años, el premio Ciudad de Seseña por la magnífica El fuego y las cenizas (Imagine Ediciones, 2007) y verá editada su Testimonio final en Algaida. Formaron parte del jurado Fernando Marías, Carmen Fernández─Daza, Marta Rivera de la Cruz, Manuel Pecellín, Juan Eslava Galán, Miguel Ángel Matellanes, Luis Alberto Cuenca y quien esto escribe.
Jane Austen quizá daría un aullido y desgarraría el cuello de algún editor a dentelladas si viera en qué han convertido su Orgullo y Prejuicio. Umbriel publica Orgullo y perjuicio y zombis, sí, zombis, como lo oyen, y firman la obra Jane Austen ─ ¿quién lo ha autorizado? ─ y un tal Seth Grahame Smith que habrá sido, imagino, el que habrá metido con calzador a los zombis en la excelsa novela romántica. Bien le estaría a ese irrespetuoso autor tropezar con el fantasma vengador de la señora Austen en una noche de tormenta. Lo veo y no me lo creo. El siguiente paso será meter en el Quijote a algún replicante de Sancho. ¡Qué poco respeto por los clásicos, Dios!
Manuel Gutiérrez Aragón, que se retiró del cine tras Todos estamos invitados, se estrena en el mundo literario ganando nada más y nada menos que con el premio Herralde de novela con una obra que tiene en su argumento el terrorismo islamista. Ganas de ver cómo se desenvuelve el director de Camada negra, la maravillosa Maravillas o Demonios en el jardín en el universo literario. Seguro que bien.
José Saramago provoca el escándalo con su Caín, reivindicando al padre de la humanidad ─ mal que nos pese, somos sus descendientes ─ que cometió el primer crimen de la historia por lo que la Biblia podría ser considerada, también, una novela negra. Saramago, que a su edad no tiene pelos en la lengua, se explaya a conciencia sobre el libro sagrado que tacha como compendio de crímenes e injusticias. Y no le falta razón al hombre porque el Dios del Antiguo Testamento era el Dios de la Ira.
Julio Murillo, escritor, amigo y musicólogo, reconocido autor de novela histórica, estrena página blog, el Thatwasmusic en donde encontraremos discos, vídeos, noticias, encuestas y un sinfín de cosas sobre la música de los años 60-70; desde los Beatles a Led Zeppelin, desde Crosby, Stills, Nash & Young a Pink Floyd, desde Genesis a Police. Música acústica, rhythm & blues, jazz y buen rock. El enlace
www.thatwasmusic.blogspot.com
Pedro Gálvez, un excelente amigo que escribió, precisamente, una novela sobre Hypatia ─ muy de actualidad por la grandiosa película de Alejandro Amenábar ─ y una extraordinaria trilogía sobre el Imperio Romano, anda en paradero desconocido desde hace un montón de meses, doce creo, por lo que desde aquí agradezco a quien me pueda dar buenas noticias de él se ponga en contacto conmigo. Y mientras lo buscan lean su Hypatia o La hija del emperador, ambas en Grijalvo.
Francisco Ayala, referente cultural de los últimos cien años de la historia de España, muere con la lucidez con que había vivido, exclamando me muero instantes antes de expirar. El escritor granadino y universal, con una ingente obra narrativa y ensayística, activo intelectualmente hasta el último soplo ─ solía leerme todos los artículos de opinión que publicaba en El País y en mi época de estudiante devoré casi toda su obra narrativa que había editado Alianza ─, era un hombre de una talla moral incuestionable y un ejemplo de que la edad no siempre es una rémora para el intelecto.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me sumo a este llamamiento "En busca de Pedro Galvez". Cuando nadie hablaba de Hypatia, el escribió su novela sobre ella.
José luis, quizás en la editora de Pedro,saben algo de su paradero,es una idea, o algun teléfono de contacto.
Ojalá tengamos pronto buenas noticias de Pedro.
Un abrazo
Concha Aparicio
José Luis Muñoz ha dicho que…
Gracias, Concha. Seguiré insistiendo por todos mis medios para averiguar algo de mi colega y amigo.