PRESENTACIÓN DE EL CORAZÓN DE YACARÉ

EL CORAZÓN DE YACARÉ

en la Miami Book Fair International


La Miami Book Fair International, amén de incontables autores en otras lenguas ─Margaret Atwood, a la que me hubiera gustado conocer para decirle que su cita sobre los escritores y el foiegras figura en mi blog desde el principio, Al Gore, Dennis Lehane, Joyce Carol Oates, Orhan Pamuk, y trescientos más ─, invitó a 60 autores de lengua española entre los que estaban Carmen Posadas, Carlos Rojas, Boris Izaguirre, Ildefonso Falcones, Ángela Becerra, Álvaro Vargas Llosa, Ángel Esteban, Ana Cabrera Vivanco, Andrés Neuman, Edmundo Paz Soldán, Jaime Bayly, entre otros.

Flanqueado por dos colegas de lujo, el asturmexicano Paco Ignacio Taibo II, presentando el libro Tony Guiteras (Planeta, 2009), que estuvo ocurrente, provocativo y brillante en su tarea de comunicador torrencial, y el chileno Roberto Ampuero que levanto muchas expectativas con su última novela El caso Neruda (La Otra Orilla, 2009), me tocó coprotagonizar el penúltimo acto de la feria ─ el último fue el de Juanita Castro acerca de sus hermanos Fidel y Raúl ─ y hablé, ante un auditorio hispanoparlante, mayoritariamente cubano aunque también de otros países latinos ─ al menos una caraqueña que no estuvo en el Maní y a la que dediqué LA CARAQUEÑA DEL MANÍ para que bailara al son de mi libro en el palacio de la salsa de su ciudad ─ que siguió atentamente mi intervención, quedó electrizado cuando habló Ampuero y se desternilló, materialmente, cuando lo hizo Paco Ignacio Taibo II. A continuación lo que dije, y lo que no dije pero debí decir y se quedó en mi lengua por cosas del directo que siempre resulta imprevisible.

"Buenas tardes a todos ustedes que amablemente nos escuchan, muchas gracias a los organizadores de la Miami Book Fair International que hacen posible este evento y que yo esté hoy aquí entre dos colegas de lujo, Paco Ignacio Taibo II, al que conozco desde hace 22 años y es, casi, mi padrino literario, pues fue él el que me publicó mis dos primeras novelas, y Roberto Ampuero, amigo virtual por facebook y que ahora es ya amigo real.
Estoy aquí para hablar de la literatura negra que se hace en Iberoamérica. El vínculo entre la literatura negra que se hace en el continente americano y la literatura negra española va más allá del idioma. Tanto Latinoamérica como España han sufrido feroces dictaduras que han marcado nuestra narrativa, porque tanto a uno u otro lado del Atlántico se producen desmanes e injusticias a los que responden, los autores, con prosa incisiva y de denuncia. Pero ambas novelísticas tienen voz propia y gozan del privilegio de la diversidad aunque hagan una literatura de resistencia.
Y eso no quiere decir que la totalidad de los autores iberoaméricanos militen o simpaticen con la izquierda, ni mucho menos, porque hay escritores, como los cubanos, que son muy críticos con el castrismo, como venezolanos con el chavismo.
Quizá lo que tienen en común los escritores sudamericanos de novela negra, por su propia idiosincrasia y la conformación de sus sociedades, es un carácter más violento que responde a la realidad de sus propios países, porque no tenemos que olvidar que España está dentro de esa burbuja privilegiada que es Europa.
Las novelas sudamericanas en las que vemos violentas maras, como las del desaparecido autor Rafael Ramírez Heredia, narcos, sicarios, paramilitares, agentes de la CIA, como las del venezolano Tarre Briceño, que se entrecruzan en sus tramas de forma sangrienta, responden a realidades criminales que han permeado la sociedad española que ha importado ese tipo de delincuencia a sus calles gracias a la globalización, y así los contrabandistas de tabaco gallegos se reciclaron en narcos aprovechando sus rías como si fueran avenidas abiertas al mar, por las calles de Madrid ajustan sus cuentas sicarios colombianos, y existen guerras de bandas, como en cualquier ciudad de Latinoamerica, que se saldan con muertos en las calles.
Hay un hermanamiento cultural, sin duda, entre España y todos los países de Latinoamérica, pero también hay un hermanamiento delincuencial.
Se echa de menos, no obstante, hablando de mi país, una novela negra más politizada en España que hablara de las tramas corruptas que sacuden los partidos, por ejemplo, de la crisis del ladrillo que tan duramente ha golpeado nuestra economía, del terrorismo islámico que nos tiene siempre en su punto de mira entre otras cosas porque reivindica parte de nuestro territorio dentro de su delirante califato. Temas que no toca nuestra literatura negra, que sí toca, en cambio, el terrorismo de ETA, fuente de buenas novelas.
Los temas de novela negra, por desgracia para las sociedades, pero para fortuna de la literatura negra, no se agotarán nunca porque vivimos en una sociedad imperfecta en donde el crimen no se erradica y hoy en día se factura novela negra en países como los escandinavos, por el empuje de autores como Mankel o Stieg Larsson, y en otros en donde la delincuencia es un fenómeno residual, como en Islandia, en donde apenas no hay delito pero sí novela negra.
En lo que, sin duda, si existen diferencias, es en los estilos, las formas narrativas tan diversas y apegadas a las idiosincrasias de sus propios países de origen. Entre, y voy a hablar de autores latinoamericanos que conozco, el desbordamiento narrativo de mi querido colega Paco Ignacio Taibo II, aquí presente, y la música de los autores cubanos Amir Valle o Lorenzo Lunar hay tanta distancia como entre la dureza expositiva de Marcos Tarre Briceño y la complejidad narrativa del argentino Raúl Argemí.
La lista de autores negros en España es larga e importante: Andreu Martin, Juan Madrid, Alicia Giménez Bartlett, Lorenzo Silva, Fernando Marías, Martínez Reverte, Martínez Laínez, Julián Ibáñez, a la que hay que añadir una nueva generación que está tomando el relevo, pero la de los sudamericanos es inacabable: Mario Mendoza, en Colombia; Leonardo Padura, Amir Valle, Lorenzo Lunar, en Cuba; Rolo Diez, Raul Argemí, Ernesto Mallo, en Argentina; Paco Ignacio Taibo II, Ramírez Heredia, en México; Roberto Ampuero y Bartolomé Leal, en Chile. Marco Tarre Briceño en Venezuela. Y me dejo muchos en la memoria. Lo que nos da una idea de la vigencia y el vigor del gènero a uno y otro lado del Atlántico.
El mestizaje nos une y traza un nexo de unión muy claro y hay algunos autores, entre los que me cuento, que han cruzado el charco literariamente hablando. Frutos de mis viajes a este país anfitrión y querido, los Estados Unidos, han sido tres novelas que he publicado que transcurren en suelo norteamericano. La casa del sueño, Mala hierba y Lluvia de níquel, la última concretamente en la fascinante Las Vegas. De un viaje a la isla de Cuba surgió Ultimo caso del inspector Rodriguez Pachón. De Venezuela me traje La caraqueña del Maní. Y eso sin contar las tres novelas que escribí sobre el descubrimiento del continente, La pérdida del Paraíso en las que explicité mi devoción por estas tierras de belleza sin par.
La novela con la que he volado a la Miami Book Faire International es El corazón de Yacaré (Imagine Ediciones, 2009), con la que obtuve el premio Seseña de Novela Romántica, y transcurre en un país latinoamericano que es la síntesis de muchos de ellos, durante ese periodo oscuro en el que Latinoamerica sufría brutales dictaduras que conculcaban todos los derechos humanos. En ese escenario sangriento de violencia, injusticia, torturas y desapariciones, tan comunes en los años 70 y 80, inscribo esta historia de amor desgarrado y pasional, con muchos elementos de novela negra, erótica también, crítica social y hasta ramalazos del género fantástico, que tiene como protagonista a una india tan hermosa como misteriosa, Yacaré de Wilson Frades, un empresario todopoderoso, Santiago O’Higgins, que cree poder comprarlo todo, y un policía torturador, Nelson Correa, incómodo consigo mismo.
Si tenemos que buscar influencias narrativas, que todos las tenemos, tendríamos que mirar, sin duda, a Dashiell Hammeth, Raymond Chandler, suelen afirmar casi todos los autores de novela negra, aunque yo, en mis novelas, me identifique más con Patricia Higshmith, Mac Behm, James Cain o Jim Thompson porque me interesa más, como material literario, la parte oscura del ser humano, esa parcela desconocida de nuestra mente que, en un momento determinado, nos hace cruzar la barrera del bien y de mal. Más fascinante, literariamente hablando, Cain que Abel, la mente del asesino que la de sus perseguidores, sean policías o detectives, y claro, por supuesto, bebimos, al menos yo bebí, del cine negro de los años cincuenta, de las películas de Billy Wilder que, además de ser un extraordinario director de comedia, facturó obras maestras del cine negro como Perdición o El crepúsculo de los dioses, o el John Huston de La Jungla del asfalto, el Kubrick de Atraco perfecto, el Orson Welles de Sed de mal y tantos otros que nos han influido.
Por lo que, terminando, creo que la deuda de la literatura negra universal con la cultura norteamericana es inmensa.


EL CORAZÓN DE YACARÉ A LA VENTA EN LA LIBRERÍA UNIVERSAL DE LITTLE HABANA, MIAMI


Aviso para quién esté interesado en la adquisición de EL CORAZÓN DE YACARÉ en Miami. La librería UNIVERSAL, en 3090 SW 8th St Miami, FL 33135-4532, United States+1 305-642-3234, de Little Habana, dispone de ejemplares de mi novela.

Comentarios

Deusvolt ha dicho que…
Hola, Jose Luis.
Yo, como escritor novel que aún no ha publicado no podría imaginarme estar en La Miami Book Fair International, por eso, te agradezco de corazón esta entrada pues compartir tus experiencias es, sin duda, emocionante.
La novela negra no se encuentra entre mis preferidas, fíjate tú que cosas, no obstante creo que se debe a "que el roce hace el cariño", y es que hasta ahora, he tocado otros palos. Bueno, todo es empezar en esta vida, ¿no crees? Después de Trilogía de Argel, estoy con Violetas de Marzo, y espero poder leer tu Corazón de Yacaré.
Un abrazo y mucha suerte con el libro.
Te dejo la dirección de mi blog de literatura por si te apetece pasarte alguna vez.
http://elalmaimpresa.blogspot.com/
José Luis Muñoz ha dicho que…
Sí, pero fijate que un 50% por ciento de lo que se publica es novela negra. Tú mismo estás leyendo a Yasmina Kadra y a Cormac McCarthy que son novela negra. El género es un instrumento para destripar la sociedad. Y como dice Paco Ignacio Taibo II lo interesante, para el autor, es violar todas sus normas.
Gracias y me paseo por tu blog.
Un abrazo
sergio ha dicho que…
Muy interesante discurso, felicidades! Las consideraciones que haces sobre los temas que la novela negra española aún tiene por abordar son muy exactas, a ver si tú mismo te animas a hacerlo.