LITERATURA / CLAUDE


Claude


No dejan de abandonarme los amigos. Llevaba años batallando contra el Parkinson sabiéndose perdedor de esa batalla. El tipo sonriente siempre.. El activista literario que hablaba en un extraño francés/español. Se fue después de Navidad, tras la última edición de ese Lisle Noir, festival entrañable del que era pieza clave. Claude Mesplede era, sin duda, el que mejor conocía el género negro francés e internacional. Su saber era enciclopédico, el que no estuviera en su enciclopedia de dos volúmenes era que no existía. Había dedicado toda su vida a estudiar el género negro y conocía a todos los escritores que escribíamos en esa clave literaria.


Comunista de pura cepa, a la vieja usanza, trabajó durante años en la industria aeronáutica de Toulouse. Canté varias veces la Internacional con él en algún restaurante de Toulouse, Gallac o Lisle Sur Tarn. Le gustaba cantar canciones republicanas. Lo conocí, cómo no, en uno de esos trenes negros que llevaban autores, críticos, periodistas y editores a la Semana Negra de Gijón. Hablaba siempre bajito, despacio, y mucho, mezclando el francés con el castellano que sabía. A veces susurraba las palabras, lo que te obligaba a acercarte mucho a él para desentrañar lo que decía. Desde entonces nos hemos abrazado muchas veces, prácticamente todos los años. Cada vez que coincidíamos en un festival era un motivo de alegría. Un año más, me decía, cuando ya estaba deteriorado, cuando tenía su movilidad limitada y debía ayudarse con un bastón o con el brazo de su fiel Ida que siempre estuvo a su lado. La última vez que lo vi fue en Toulouse, en el Cervantes, acompañando a Juan Madrid con motivo de la proyección  de Días contados.  No sabía que ya no habrían más ocasiones.


Cuando vaya de nuevo a Lisle Sur Tarn nada va a ser igual sin Claude. Últimamente no participaba, estaba en un segundo plano, por motivos de salud, aunque era el alma del festival, pero siempre me buscaba, me regalaba una sonrisa y yo un abrazo. Creía que con esos abrazos que le daba, fuertes, sentidos, le alargaban la vida. Te quedas dentro de nosotros, querido amigo y camarada.   


Una historia de aprendizaje humano para todas las edades. Una novela de aventuras ambientada en la Prehistoria. La vida de Ker Jar, un cachorro humano, obsesionado por cruzar esa barrera infranqueable, la Diosa de Hielo, en un viaje iniciático que le llevará a conocer otras culturas y evolucionar. De cómo la curiosidad mueve al ser humano. 

UN REGALO PARA TODAS LAS EDADES

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