viernes, 23 de enero de 2009

EL APUNTE

BARACK HUSSEIN OBAMA,
la gran esperanza negra
© José Luis Muñoz
La destrucción planificada de Gaza se ha detenido justo la víspera de la toma de posesión de Barack Hussein Obama, para que sepamos bien quién dio la luz verde y cerró el semáforo: la administración Bush en su epitafio. Obama accediendo a la Casa Blanca y, como telón de fondo, 400 niños, 400, asesinados sin piedad - Gustavo Martín Garzo tildaba hace unos días, en El País, al estado de Israel como nuevo Herodes - habría deslucido la ceremonia. Gaza ha sido el último regalo empaquetado en piel de cadáver que le ha hecho el saliente presidente Bush, el más nefasto político que haya tenido nunca Estados Unidos, un macabro canto del cisne de los neocons, al estado de Israel en su política inequívocamente terrorista. ¿Será el último acto de barbarie del estado hebreo? Habrá que estar atentos, ahora, a ver como el nuevo inquilino de la Casa Blanca afronta este problema, la madre de todas las tensiones con el mundo musulmán y foco de la inestabilidad mundial.
El conflicto de Palestina, enquistado y cada vez más grave, va a ser el mayor desafío con que se va a encontrar el flamante presidente de Estados Unidos. ¿Lo solucionará? Al menos, lo intentará. Aunque abundan los agoreros pesimistas y los maximalistas de izquierdas que exigirán que Obama cumpla todas sus expectativas y, si no, le darán la espalda, yo, a fuer de pecar de ingenuo, confío en el nuevo presidente afroamericano, y nunca mejor empleado el término. Creo en su sinceridad y que le mueve un halo de honradez e idealismo; me seduce el despliegue de su extraordinaria oratoria, con la que ha sido capaz de galvanizar a toda la opinión pública y hacer creíble, de nuevo, el olvidado sueño americano sintetizado en su misma persona: joven, audaz, crisol de razas, nacido en Hawai, criado en Indonesia, de padre y abuelos kenyatas, paradigma de hombre hecho a sí mismo y que, desde el más absoluto anonimato, en apenas un año, ha llegado a la Casa Blanca aupado por su pueblo. Creo en los valores de Estados Unidos, la democracia más vieja del planeta, y en los estadounidenses que nada tienen que ver con esa plaga de neocons de política absolutamente fracasada, que se baten en retirada, dejando un mundo destrozado por el que habría que exigirles responsabilidades. Creo en Paul Auster, Joseph Roth, Woody Allen, George Clooney, Noam Chomsky, Susan Sharandon, Sean Penn, Bruce Springstein, Spike Lee...la América progresista que ha dado los mejores escritores, actores, cineastas, músicos, pintores, arquitectos, afanados en construir, no en destruir.

No matemos antes de tiempo la esperanza y soñemos, por un momento, que otra América es posible y, que parafraseando al joven presidente, Si, pueden. Las utopías son las que han hecho progresar al mundo.

Tuvo Barack Hussein Obama, el presidente de la nación más poderosa del planeta con inequívocos apellidos árabes, un excelente debut. Habló durante su alocución ante más de dos millones de compatriotas que llenaban el Mall de Washington, esa gigantesca explanada, para su pueblo y para el mundo, y lo hizo con un nuevo estilo, sin las típicas bromas tan en uso por los presidentes USA, con el semblante muy serio, enumerando los muchísimos problemas que tiene su país y todo el planeta por culpa de su antecesor - eso no lo dijo, pero seguro que lo pensaba – que escuchaba impávido la reprimenda. Tuvo un hermoso apunte ecológico, que no le sentaría muy bien a los todopoderosos petroleros, deshizo con un quiebro retórico la dicotomía seguridad derechos humanos, que se convirtió en leit motiv de su funesto antecesor, y se dirigió al mundo musulmán sin amenazas, todo lo contrario, con la mano abierta. Ha abogado, de nuevo, por la política y por la diplomacia como el arte para evitar enfrentamientos entre los pueblos y ha declarado, textualmente, que Estados Unidos es amiga de todos los hombres, mujeres y niños de este planeta.

Quizá peque de ingenuidad, pero creo que va a ser diferente de sus antecesores. De momento parte con una ventaja gigantesca sobre todos los que le precedieron en el cargo: no le debe nada a nadie. Es el primer presidente cuya campaña ha sido sufragada por suscripción popular, y ni los lobbies petroleros, ni los militares, le han dado un dólar para ganar, por lo que no está en deuda con ellos. Este detalle es, para mí, fundamental. Y si cumple con un diez por ciento de las expectativas, sintámonos satisfechos.

De momento ha abolido la tortura, la vergonzosa práctica que su predecesor no tuvo rubor en justificar, y promete cerrar Guantánamo, el Gulag de Estados Unidos. Es decir, volver a la normalidad democrática, de la que su país nunca debió salir, y recuperar el prestigio dilapidado por ocho años de mal gobierno que ni sus propios actores se atreven a defender. Y que los norteamericanos no vuelvan a tener que pedir perdón por serlo.
Con prudencia, pero también con ilusión, preparémonos para una nueva era.

LA EXPOSICIÓN

EL CORAZÓN DE ÁFRICA

de Alicia Núñez


LA EXPOSICIÓN Y EL LIBRO
El próximo jueves, día 29 de enero, a las 20 horas y en Granada, tendrá lugar la inauguración de la exposición EL CORAZÓN DE ÁFRICA de la fotógrafa Alicia Núñez. Durante mes y medio, hasta el día 15 de marzo, las 82 magníficas fotos que esta viajera y fotógrafa ha tomado durante sus distintos viajes por África, un continente que literalmente le ha robado el corazón, serán exhibidas en la céntrica sala de Puerta Real que CajaGRANADA, promotora del evento, tiene en la capital, y luego se convertirá en itinerante. Son sus fotos, dentro de la extraordinaria variedad étnica que recogen, de carácter profundamente intimista, retratos de personas, en su mayoría, de las gentes de las tribus africanas de Uganda, Tanzania, Etiopía, Namibia, los olvidados de los olvidados que subsisten, en medio de una naturaleza hostil, como hace miles de años. Es, sobre todo, un festival de miradas, miradas contra miradas, las de la fotógrafa, que subraya el axioma que nunca una foto es neutra, las de los retratados, que miran a la cámara con una intensidad nunca vista, y las de los que se acerquen a la exposición de Puerta Real, que no podrán mirar las fotos sin sentir una emoción y una cercanía por esos hombres, mujeres y niños aparentemente tan distintos y distantes aunque tan próximos en sus emociones, alegrías o cuitas. Es la visión de África que tiene Alicia Núñez, como puedan haber otras diametralmente opuestas, continente en el que, cuando va, según sus palabras, se siente una y otra vez en casa, porque África es el origen de la humanidad, y no puede ser nunca el fin.
Como contrapunto de la exposición, una guinda de la misma, se ha editado un hermoso libro catálogo de casi 200 páginas con las fotografías de Alicia Núñez, en cuya edición me he implicado, en el que 52 autores han desgranado frases bajo el impacto visual de sus fotos. Un maravilloso experimento fotográfico literario ha sido el resultado, un festín de imágenes y textos variados y breves, fruto de plumas tan brillantes como generosas, que han querido arropar a Alicia Núñez en este primer paso de su andadura fotográfica.
Han colaborado, por orden alfabético de autores: Fernando ARAMBURU, Raúl ARGEMÍ, Javier AZPEITIA, Juan BAS, José Manuel BENÍTEZ ARIZA, Dante BERTINI, Juan Ramón BIEDMA, Pablo BONELL GOYTISOLO, José Luis CABALLERO, Rosa CAÑADELL, Jesús CONDE AYALA, Alexis DÍAZ PIMIENTA, Empar FERNÁNDEZ, María Dolores FERNÁNDEZ─FÍGARES ROMERO DE LA CRUZ, Ignacio FONTES, César GIRÓN, Antonio GÓMEZ RUFO, Manuel HIDALGO, Francisco Javier IRAZOKI,
José Luis de JUAN, Jesús LENS, Antonio LOZANO, Lorenzo LUNAR, Ernesto MALLO, Fernando MARÍAS, Gustavo MARTÍN GARZO, Vicente MOLINA FOIX, Gregorio MORALES, Enrique MORATALLA MOLINA, José Luis MUÑOZ, Rebeca MURGA, Julio MURILLO, José OVEJERO, Jerónimo PÁEZ LÓPEZ, Pedro de PAZ, Tino PERTIERRA, Román PIÑA, Raimon PORTELL, Judit PUJADÓ, Nerea RIESCO, Sandra del RÍO, José Carlos ROSALES, Ricard RUÍZ GARZÓN, Carlos SALEM, Jordi SIERRA I FABRA, Andrés SOPEÑA, David TORRES, Zoé VALDÉS, Amir VALLE, Vicente VERDÚ, Manuel VILLA RASO y Pedro ZARRALUKI.

LA FIRMA INVITADA


Se cumple el bicentenario del nacimiento de Edgar Alan Poe, el maestro indiscutible de la literatura de horror, uno de los mejores escritores de nuestro universo literario, cuyas obras, un prodigio de lirismo y fantasía, siguen absolutamente vigentes y su lectura nos produce escalofríos. Nada mejor para celebrar este aniversario que EL FARO, de la escritora Inma Arrabal, publicado originalmente en su espléndido libro de relatos ESPÍRITUS LÍQUIDOS (Torremozas, 2007) en su colección Ellas también cuentan. Pasen y lean porque es una pieza literaria de extraordinario valor y no van a poder evitar sufrir el erizamiento de la piel que los buenos relatos de horror provocan.



El faro
© Inma Arrabal

(Un posible final para El faro, de Edgar Alan Poe)


4 de enero
El mar sigue en calma. Mientras no sople el viento del sudoeste todo irá bien. Ya llevo varios días en este faro apartado de la mano de Dios. Estoy tranquilo. Necesitaba esta paz. Neptuno, sin embargo, no hace más que corretear arriba y abajo por las interminables escaleras, con la cola entre las patas. Supongo que extraña el lugar. Olisquea cada rincón y me mira con ojos lastimeros. Sólo parece alegrarse cuando salimos a pasear fuera de la torre. Es un perro demasiado grande para tenerlo aquí encerrado. El terranova pertenecía a De Grät, viejo agorero, amigo de mi padre. Él fue quien me consiguió este puesto de farero. Al principio hubo dificultades, pero él estaba seguro de que lo conseguiría porque la profecía tenía que cumplirse.

-He guardado este perro para ti. Será tu compañero cuando te enfrentes a la soledad y a lo que estar por venir. Él irá primero y tú le seguirás –dijo, observándome con mirada de águila y manoseándose inquieto la cara arrugada-. Me duele, porque eres hijo del que fue mi mejor amigo, pero el destino está trazado. Nada puede cambiarlo.

5 de enero
Mi tarea es rutinaria. Pasan pocos barcos cerca de este islote. Por la noche permanezco en vela, vigilando los destellos del faro, a solas con mis pensamientos; al amanecer descanso. Un día de estos tengo que ponerme a escribir mi novela, pero aún no me apetece. Estoy perezoso. Sólo llevo este pequeño diario porque le prometí a De Grät que lo haría.

6 de enero
Después de inspeccionar mis dominios, no tengo nada nuevo que hacer. Me he instalado en la planta baja. Duermo en una cama amplia y cómoda. Neptuno se aposenta a los pies. Además de la cama, completan el mobiliario: una vieja mecedora, una mesa de madera y una estantería en la que he colocado objetos personales, papel para escribir y los víveres necesarios para no tener que bajar a menudo a la bodega.
Estoy solo. Cada momento que pasa soy más consciente de ese hecho.

11 de enero
No pasan barcos. Llevo varios días sin emitir el menor destello. Tampoco he escrito nada. He pasado el tiempo intentando adecentar el faro. Todo estaba recubierto por unas gotas diminutas, como si una capa de rocío se hubiese depositado sobre los muebles, el suelo, las paredes… La ropa se me pegaba al cuerpo y el pelo de Neptuno estaba pegajoso. Nos hemos dado un buen baño en la tina y hemos salido a secarnos al sol. Neptuno, feliz, saltaba a mi alrededor. Me resultó difícil hacerle entrar otra vez en la torre.
Ahora todo vuelve a estar húmedo. Intento secar los muebles en vano. La humedad aumenta. Y escuece…

12 de enero
El único sitio donde estamos a salvo de la humedad es en el fanal. Pasamos ahí mucho tiempo. Desde la cristalera miro el paisaje que parece pintado. Hace horas que no se oye el graznido de las gaviotas. Además no vuelan, permanecen quietas, dormidas, entre las nubes que no avanzan y que son siempre las mismas. Las olas ya no rompen contra las rocas. En realidad no hay olas. No hay movimiento. No hay nada que parezca tener vida. Quietud absoluta.

16 de enero
Las últimas veces que he estado en el fanal, un solo pensamiento ocupaba mi mente: ¡Hambre! Tenía hambre. Un hambre inmensa. Parecía como si no me hubiera alimentado en estos días. Ayer me sorprendí mirando a Neptuno y pensando si su carne sería dura a causa de la vejez. El perro escapó asustado cuando mi mano se acercó a su cuello. Allí arriba me sentí como si yo fuera el cerebro de algo monstruoso. Ya no subimos al fanal. Ahora sólo queda la humedad constante.


17 de enero
No he podido ni siquiera empezar mi novela. Me siento extraño. En realidad no sé lo que hago aquí. Sabía que el aislamiento me inquietaría, pero no hasta este punto. Quería escribir y estar apartado de la sociedad durante algún tiempo, para resolver mi vida y decidir qué hacer con ella. Sin embargo, ahora pienso en lo que me dijo mi primo Orndoff, el único pariente que me queda desde que murieron mis padres. No quise hacerle caso cuando intentó disuadirme de mis propósitos.

-¿Por qué tienes que irte a un lugar tan apartado…? Es cierto que has perdido tu fortuna y tendrás que enfrentarte a ese hecho –me dijo, rascándose su rubicunda nariz-. Pero eso no es motivo suficiente para hacerle caso a ese viejo loco de De Grät y marcharte tan lejos… ¿Qué no te gusta tu vida? Ami tampoco me gusta la mía y en lugar de amargarme, aguzo mis oídos para enterarme de los últimos cotilleos de la corte y me fumo una buena pipa. ¡Si por lo menos me dejases acompañarte…!
Sí, quizá debí hacerle caso al bueno de Orndoff. La magnitud de mi soledad me asusta.

18 de enero
Neptuno, con el pelo cada vez más pegajoso, se pasa el día jadeando. Se sube a la mesa de madera donde escribo este diario. De la novela que debía escribir sólo tengo el título: “El poder de la imaginación”. No he sido capaz de anotar una sola palabra. Esta humedad me está volviendo loco.

19 de enero
¡Dios…! ¿Qué hago aquí en este faro solitario…?

20 de enero
La humedad va en aumento. Todo está mojado. No me siento seguro dentro del faro. Mañana prepararé algunos enseres y saldré de este cilindro que está empezando a corroer todo lo que hay en su interior.

21 de enero
¡Estoy aterrado! No podemos salir fuera de la torre. La puerta y los ventanales han desaparecido. Puedo decir que han formado una amalgama con la pared. He golpeado los muros, desesperado, en un vano intento por encontrar una salida y estos se retorcían con mis golpes. Los he encontrado blandos y viscosos. Después las manos me ardían. Ahora siento un escozor que no puedo calmar. Neptuno aúlla lastimeramente.


22 de enero
Tengo el cuerpo lleno de llagas y me escuece. A Neptuno se le cae el pelo… ¿quemado…?

23 de enero
Quizá si escribo aclararé mis ideas y me convenceré de que es la soledad la que me está haciendo enloquecer. La soledad y esta quietud insólita. Ahora, en realidad, lo insólito no deja de ser algo habitual.

24 de enero
Neptuno está muy asustado y gime constantemente. Desde esta mañana se oye un rumor sordo, apagado, como el que hacen los intestinos al retorcerse. La soledad me impregna igual que la humedad. Lo que está pasando no es real. No puede serlo. Sucede porque estoy solo. Solo, con este perro asustadizo y con mi imaginación.


25 de enero
Soy una caricatura de lo que fui. Estoy lleno de llagas y quemaduras producidas por este líquido corrosivo que se mete por todas partes y del que no hay modo de escapar. Los muebles están prácticamente requemados y deshechos. Por si fuera poco, el faro ha empezado a moverse. Primero fue un pequeño temblor. Después un bamboleo. El cilindro ondula, culebrea. No cabe duda.

26 de enero
El suelo se reblandece bajo mis pies y me quema. Neptuno ya no se baja de la mesa, que es lo único que parece resistir a esta lluvia ácida que nos está quemando vivos. No sé cuanto tiempo podré aguantar esta situación. Nadie vendrá en mi auxilio. La balandra no tiene que volver hasta primeros de abril…

27 de enero
¿Se va a cumplir mi destino? Seguramente voy a morir, pero ¿qué clase de muerte me toca…? Presiento que es un monstruoso desenlace el que me aguarda.

28 de enero
Neptuno y yo estamos presos en un tubo blando, viscoso y baboseante. Completamente aislados del exterior. No podemos hacer nada más que estar encima de la mesa, aguantando el dolor de nuestros cuerpos lacerados y procurando no caer cuando el cilindro culebrea.


29 de enero
He tardado en aceptar la realidad, pero ahora sé, por fin, lo que sucede…
…Neptuno ha perdido el equilibrio en una de las contracciones de esta extraña pared, que cada vez está más sonrosada y viscosa. El pobre terranova se ha quedado pegado a ella por la cola, que ha empezado a disolverse. Luego, todo él ha pasado a formar parte, lentamente, de estos muros ávidos de alimento. Los últimos aullidos de Neptuno han sido como un estertor y se han confundido con mis gritos de pavor. He tenido que ver su angustia, anticipo de la que a mí me espera. La profecía de De Grät viene a mi memoria: “Él irá primero y tú le seguirás…” ¿Cuándo…?


30 de enero
El espanto me tiene inmóvil. Paralizado. Igual que estaba el mar la última vez que miré por el fanal. Ahora sé que estoy dentro de un estómago insaciable, que me baña con sus jugos gástricos, ácidos y corrosivos. No voy a morir ahogado a causa de un tremendo temporal ni aplastado por el derrumbamiento de este ¿faro? Voy a morir como lo ha hecho Neptuno: digerido. Digerido por el estómago de un increíble, monstruoso y gigantesco gusano.

31 de enero
Con las manos deshechas y el cuerpo quemado por el ácido que me corroe, intento aguantar el siguiente movimiento peristáltico. Ya no puedo escribir más; no sé cómo he podido hacerlo hasta ahora; era mi única conexión con lo real…el papel se deshace… la pluma ya es cera derretida. No veo nada y huelo a materia en descomposición. No resisto…¿Era éste mi destino, De Grät…?

A primeros de abril, llegaron los marineros en la balandra para reponer las provisiones. Al entrar en el faro, encontraron el cadáver del noble, que se encontraba en avanzado estado de putrefacción, agarrado firmemente a la mesa de la que costó trabajo separarlo. Encima de ésta había restos de lo que parecía ser un diario quemado. El perro, Neptuno, no apareció por ninguna parte.


Inma Arrabal nace en Jerez de la Frontera aunque ha vivido casi siempre en Barcelona. Estudió Biología, Puericultura, Nutrición, Dietética y Plantas medicinales, en dicha capital.Escribe desde muy pequeña, pero hace sólo siete años que se dedica profesionalmente.Ha ganado diversos certámenes literarios, algunos de ellos son: Ramón del Valle Inclán (cuentos/1997), Marta Pessarrodona (poesía/1999), finalista del Ana Mª Matute (relatos/1999), 2º premio del III certamen Ciudad de Badalona (poesía/2000), 2º premio en los 7º Juegos Florales de Santa Coloma (poesía/ 2001).Ha colaborado en revistas como "Eclipse" y "La Tetera" de Barcelona, "El Celador" de Sevilla y "Alhora" de Badalona.Tiene varios libros de poemas y relatos cortos editados: Luna de cristal, Sustancia, Folletino...Su último poemario Sura, fue editado por Ediciones Torremozas en abril de 2001. Por matar tiempo es su primera novela.Actualmente da clases de Escritura Literaria, coordina recitales en un piano-bar de Barcelona (donde además ha escrito varias letras de canciones para los pianistas Joan de la Torre, Alex Pedro y Martín Fernández) y colabora en el programa "Hijos de la luna" de Radio Unión Cataluña con "Poesía lunática", dirigido por José Luis Mateo. Espíritus líquidos es su primer volumen de relatos. Tiene en la red el blog bloggolb http://siliceamni.blogspot.com

EL ARTÍCULO

De alguien tan metido en materia como el escritor israelí Gideon Levy, a quien nombraba Mario Vargas Llosa como una voz valiente dentro del desierto mudo de la intelectualidad hebrea ante la masacre de Gaza, me llega este artículo que reproduzco en su integridad. Autocrítico y veraz, incisivo y demoledor, augura un Tribunal especial de La Haya para juzgar los crímenes de Israel, algo en lo que también está trabajando Amnistía Internacional

Los dirigentes israelíes

van a pagar por el baño

de sangre en Gaza

© Gideon Levy
Publicado en Haaretz
Cuando los cañones finalmente callen habrá llegado el tiempo de las preguntas y las investigaciones. El hongo producido por las nubes de humo y polvo se disipará en el cielo negro como la pez, el fervor, la desensibilización y el salto colectivo al vagón del tren [de la ofensiva militar israelí] quedarán enterrados en el olvido para siempre y tal vez dispondremos entonces de una imagen precisa de Gaza en todo su horror. Luego veremos el alcance de las matanzas y la destrucción, los cementerios rebosantes y los hospitales desbordados, los miles de heridos y discapacitados físicos y las casas destruidas que quedarán como legado de esta guerra.
Las preguntas que será necesario hacer, de la forma más cauta posible, serán quién es culpable y quién responsable. La exagerada predisposición del mundo a perdonar a Israel puede que no funcione esta vez. Los pilotos y artilleros, los tanquistas y los soldados de infantería, los generales y las miles de personas que se embarcaron en esta guerra con su correspondiente cuota de celo conocerán entonces las dimensiones del mal inflingido y la naturaleza indiscriminada de sus ataques militares. Es posible que no paguen ningún precio. Ellos fueron a la batalla, pero otros los enviaron.
El test público, moral y judicial se aplicará a los tres dirigentes israelíes que enviaron al ejército israelí a una guerra contra una población indefensa que ni siquiera disponía de un lugar donde refugiarse, en lo que ha sido tal vez la única guerra de la historia contra una franja de la tierra cercada por un muro. Ehud Olmert, Ehud Barak y Tzipi Livni estarán en el podium de los culpables. Dos de ellos son candidatos a primer ministro, el tercero es candidato a la acusación penal.
Es inconcebible que no se les pida cuentas por el derramamiento de sangre. Olmert es el único primer ministro israelí que ha enviado a su ejército a dos guerras opcionales y que lo ha hecho además durante uno de los mandatos más breves de la historia política israelí. El hombre que hizo una serie de valientes declaraciones sobre la paz a finales de su mandato ha orquestado nada menos que dos guerras. Hablando de paz y haciendo la guerra, nuestro "moderado" y "progresista" primer ministro se ha revelado como uno de nuestros mayores jaleadores de la guerra. Así es como lo recordará la historia. En comparación a eso, los delitos de los “sobres con dinero en metálico” y las infracciones de los "Rishon Tours" lo hacen aparecer como una persona tan pura como la nieve.
Barak, el líder del partido de la izquierda, deberá asumir el coste de las fechorías del ejército israelí bajo su tutela. Su cuenta quedará lastrada por el bombardeo de los centros de población, por los cientos de mujeres y niños muertos y heridos, por los numerosos ataques de su ejército contra personal médico, por el lanzamiento de proyectiles de fósforo en zonas civiles, por el bombardeo de una escuela dirigida por las Naciones Unidas que servía de refugio a civiles que tras el ataque permanecieron días enteros desangrándose porque el ejército israelí disparaba y bombardeaba a quienes trataron de evacuarlos. Incluso nuestro asedio de Gaza durante un año y medio, cuyas consecuencias se están haciendo visibles de forma aterradora merced a esta guerra, se volverá contra él. Golpe a golpe, todas esas cosas cuentan en el cómputo de los crímenes de guerra.
Livni, la ministra de Asuntos Exteriores y líder del partido centrista, será recordada como la persona que azuzó, legitimó y observó en silencio el desarrollo de todos estos acontecimientos. La mujer que prometió "un tipo diferente de política" resultó ser cómplice a tiempo completo. Esto no debe olvidarse.
Contrariamente a lo que se está diciendo, tenemos todo el derecho a pensar que estos tres dirigentes no se embarcaron en la guerra por consideraciones electorales. En Israel cualquier momento es bueno para hacer la guerra. La última guerra la iniciamos tres meses después de las elecciones, no dos meses antes. ¿Israel los juzgará con dureza a la luz de las imágenes que emanan de Gaza? Muy dudoso. En estos momentos los índices de aceptación electoral de Barak y Livni están subiendo, no bajando. La prueba que espera a estas personas no tendrá carácter doméstico. Es cierto que algunos estadistas internacionales han aplaudido cínicamente los golpes que ha asestado Israel. Es cierto que los USA han callado, Europa ha balbuceado y Egipto ha apoyado, pero otras voces se elevarán en el fragor del combate.
Los primeros ecos de esas voces ya se están oyendo. El pasado fin de semana las Naciones Unidas y la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra han exigido una investigación sobre los crímenes de guerra presuntamente perpetrados por Israel. En un mundo en el que los dirigentes bosnios y sus homólogos de Rwanda ya han sido llevados a juicio, es probable que la misma exigencia emerja para enjuiciar a los azuzadores israelíes de esta guerra. Los jugadores de baloncesto de Israel no serán los únicos que tendrán que refugiarse vergonzosamente en los estadios, y los altos funcionarios israelíes que emprendieron esta guerra no serán los únicos que tendrán que esconderse en los aviones de El Al para evitar ser detenidos. Esta vez nuestros más dirigentes más prominentes, los miembros del gabinete de guerra, son susceptibles de pagar un precio personal y nacional por sus actos.
No escribo estas palabras con alegría, sino con profunda tristeza y vergüenza. A pesar de toda la manga ancha que el mundo nos ha dado desde que podemos recordar, a pesar de la indulgencia que siempre ha mostrado con Israel, esta vez la actitud del mundo puede ser diferente. Si seguimos así, es posible que algún día veamos constituirse otro tribunal especial en La Haya.

Gideon Levy es un reconocido periodista del diario Haaretz donde es también miembro del consejo editorial. Prominente comentarista de izquierda, fue vocero de Shimon Peres entre 1978 y 1982. En 1996 recibió el premio Emil Grunzweig de Derechos Humanos por la Asociación para los Derechos Civiles en Israel

EGOLATRÍA

BLOGGOLB
Es el blog de la escritora y amiga Inma Arrabal que tiene el detalle de hablar sobre mi última novela EL MAL ABSOLUTO. Muchas gracias desde aquí y conecten con ella. Un buen blog de pura literatura a cargo de una narradora fuera de serie que domina los entresijos de la narración corta y la poesía como pocas, y como muestra, su homenaje a Poe que publico más arriba, en la firma invitada, el terrorífico EL FARO.
http://siliceamni.blogspot.com


GACETA EDITORIAL
La revista en la red publica mi semblanza en su último número, algo por lo que les estoy muy agradecido. Además hablan de Poe, aprovechando el bicentenario de su nacimiento, un autor que nunca deberíamos cansarnos de revisitar. Si quieren leerla cliquen este enlace
http://www.gacetaeditorial.com/2008/07/autores-para-conocer.html

.38
En la prestigiosa revista de género negrocriminal en la red que dirige el escritor Ricardo Bosque, pueden leer, si lo desean, mi relato EL OTRO KLAUS, una intriga negra ambientada en la Alemania de Hitler, que transcurre a bordo de un tren, relato que ya había sido publicado, con anterioridad, por el ayuntamiento de Zaragoza y había ganado un premio literario el pasado año, el de Vallforga. Si la quieren descargar en Pdf para leerla con tranquilidad, porque el sumario de la revista, centrado en el género negrocriminal, es muy interesante, cliquen este enlace
http://www.punto38.es/3803.pdf

LA NAVE DE LOS LOCOS
La excelente bitácora que publica Fernando Valls, lleva este mes mi autorretrato literario ilustrado por el pictórico de Lucien Freud, uno de mis pintores favoritos. Les animo a leerlo y, de paso, a pasear por un territorio de una enorme calidad y talento, no por mi aportación, por supuesto, sino por la de Fernando Valls que tiene una bitácora que es todo pasión por la literatura. Si se animan cliquen este enlace

http://nalocos.blogspot.com/2009/01/autorretrato-de-jos-luis-muoz.html

EL DOCUMENTO

Paisaje después de la batalla
Los tanques israelís salieron de Gaza justo antes de la toma de posesión de Barack Hussein Obama. Pero el rastro de la tragedia ha quedado en una Gaza destruida bajo cuyos cascotes huele a muerte. Un equipo de Amnistía Internacional ha entrado en la zona y ha levantado este informe pavoroso que ofrezco en su integridad. El objetivo es pedir responsabilidades al estado de Israel por crímenes de guerra, utilización de armamento prohibido y que se juzgue a los criminales actores de esta barbarie. Todas las fotos pertenecen al informa que Amnistía Internacional ha tenido la amabilidad de pasarme y reproduzco.

Aumentan los llamamientos para que se inicien investigaciones y se garantice la rendición de cuentas en el conflicto de Gaza
Columna de humo durante un ataque aéreo israelí, ciudad de Gaza, 13 de enero de 2009. © APGraphicsBank
14 de enero de 2009
A medida que aumentan día a día los indicios de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en Gaza, se incrementan también los llamamientos para que se inicie una investigación sobre la actuación de todas las partes en conflicto.Amnistía Internacional ha instado a todas las partes en el conflicto de Gaza, y a la comunidad internacional, a que se inicie sin demora una investigación exhaustiva, independiente e imparcial sobre los abusos contra el derecho internacional y de los derechos humanos, y a que se garantice la plena rendición de cuentas.Entre estos abusos se incluyen los ataques de las fuerzas israelíes, que han sido desproporcionados o se han llevado a cabo contra población civil o edificaciones de carácter civil de la Franja de Gaza, y los ataques de grupos armados palestinos, que han disparado cohetes de forma indiscriminada contra centros de población civil israelí en el sur de Israel.Cuando corresponda, los Estados deben estar dispuestos a realizar investigaciones criminales e iniciar procesamientos ante sus propios tribunales si existen pruebas que lo justifiquen.Los ataques de las fuerzas armadas israelíes son a menudo desproporcionados, y en ellos han muerto cientos de civiles desarmados; también se llevan a cabo contra población civil o edificios de carácter civil.La mayoría de la población civil de Gaza no tiene acceso a la ayuda humanitaria de la que depende. No tienen ningún lugar seguro a donde ir, y los hospitales están saturados y carecen de artículos de primera necesidad.Por otro lado, Hamás y otros grupos armados palestinos continúan lanzando cohetes indiscriminadamente contra Israel.Amnistía Internacional ha pedido a Israel, Hamás y otros grupos armados palestinos el cese inmediato de todos los ataques contra población civil y los ataques desproporcionados que causan víctimas civiles.Según Amnistía Internacional:
· Todas las partes deben comprometerse a respetar una tregua humanitaria –las tres horas diarias de suspensión de los combates son a todas luces insuficientes y, en todo caso, no se han respetado en la práctica– a fin de que la ayuda humanitaria pueda entrar en Gaza y distribuirse a la población civil.
· Además, Israel, Hamás y otros grupos armados palestinos deben respetar el trabajo del personal médico y las ambulancias que prestan asistencia a las personas heridas. Las autoridades israelíes deben permitir en todo momento la libre circulación de las ambulancias para que puedan recoger a las personas muertas y heridas. Israel también debe permitir de inmediato el acceso sin restricciones de periodistas y personal de organismos de derechos humanos y ayuda humanitaria.


Víctimas civiles atrapadas en el conflicto
El bombardeo de viviendas y edificios civiles palestinos por parte de Israel durante los últimos días supone un ataque indiscriminado y desproporcionado contra la población civil palestina.

El 27 de diciembre, el bombardeo israelí comenzó aproximadamente a las 11.30 horas de un sábado, un día y una hora en que las calles están llenas de mujeres, niños y niñas y hombres desarmados.

El 27 de diciembre, hacia las 11.30 de la mañana, Muhammad al-Awadi terminó su examen y salió de la escuela Al Carmel, en el distrito de Rimal, en el centro de la ciudad de Gaza. La escuela está situada cerca de la comisaría de policía de Al-Abbas, en un distrito residencial. Muhammad acababa de salir de la escuela y se dirigía al orfanato donde vivía con su hermano Ahmed y sufrió heridas mortales cuando cayó una bomba en la comisaría de policía. Muhammad fue atendido en la unidad de cuidados intensivos del hospital de la ciudad de Gaza, pero murió la noche del 30 de diciembre. Esto ocurrió nada más comenzar la campaña de bombardeos y fue algo totalmente inesperado.
También el 27 de diciembre, a la misma hora en que comenzaron los bombardeos de forma inesperada, siete estudiantes de una escuela de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) murieron después de salir de la escuela como consecuencia de un bombardeo.
El 28 de diciembre, cinco hermanas de la familia Baalousha de entre cuatro y 17 años de edad (Jawhir, de 4 años; Dina, de 8; Samar, de 12; Ikram, de 14; y Tahrir, de 17) murieron en su casa del campo de refugiados de Jabalia, situado en el norte de la ciudad de Gaza, en la zona de mayor densidad de población de Gaza. Cuatro hermanos menores de edad de otra familia resultaron heridos en el bombardeo que sufrió la mezquita situada junto a su casa, en el que resultaron destruidas y dañadas su vivienda y varias más.
La noche del 28 al 29 de diciembre, tres hermanos de la familia Al-Absi de entre 3 y 14 años de edad (Sedqi, de 3 años; Ahmad, de 12; y Muhammad, de 14) perdieron la vida junto con su madre y otros hermanos más resultaron heridos cuando su vivienda fue destruida en un ataque contra un campo de refugiados de Rafah, en el sur de Gaza.
Ihab al-Madhoun, médico, y Muhammad Abu Hasida, el enfermero que le acompañaba, murieron después de un ataque aéreo el 31 de diciembre, cuando trataban de evacuar a personas heridas en un ataque anterior en el este de la ciudad de Gaza.
El 2 de enero, Suŷud Dardsawi, de 13 años, resultó gravemente herida cuando se encontraba en su casa en el distrito de Shaja'iya, en la ciudad de Gaza, después de un bombardeo cercano. Murió poco tiempo después.
También el 2 de enero, Abed Rabbo al-Astal, de 8 años, su hermano Muhammad de 10 años, y su primo 'Abd-al-Sattar de 10 años, murieron como consecuencia de un bombardeo, mientras jugaban cerca de su casa en la localidad de al-Qarara, al este de Khan Yunis, en el sur de Gaza.
El vigilante de seguridad de la Escuela Internacional (comúnmente conocida como la Escuela Americana, aunque no tiene ningún vínculo con el gobierno de los EE.UU.), murió el 3 de enero en el norte de Gaza, cuando un ataque aéreo israelí destruyó el centro escolar. Conocida como una de las mejores instituciones privadas de enseñanza en Gaza, a esta Escuela asisten cientos de niños desde el jardín de infancia hasta los 12 años.

Datos sobre el conflicto
Desde el 27 de diciembre, al menos 900 palestinos han muerto tras la ofensiva israelí. Más de un tercio eran civiles, incluidos más de 200 niños y niñas palestinos. Además, miles de heridos por los bombardeos se enfrentan a un grave colapso sanitario.Tres civiles israelíes han muerto y unos 200 han resultado heridos, como consecuencia de los cerca de 600 cohetes lanzados por grupos armados palestinos en el sur de Israel desde el 27 de diciembre de 2008. Muchos edificios civiles no utilizados con fines militares han sido bombardeados, entre ellos el Parlamento, la prensa y la televisión de Hamás, la Escuela Internacional, e incluso algunos servicios médicos y edificios de Naciones Unidas.Tanto los soldados israelíes como los combatientes palestinos, están poniendo en peligro las vidas de la población civil palestina, con prácticas en las que se incluye su uso como escudos humanos: los soldados israelíes han entrado y tomado posiciones en varias viviendas palestinas, obligando a las familias a quedarse en una habitación del primer piso mientras utilizan el resto de la casa como base militar y posición para francotiradores. Por su parte, los combatientes palestinos siguen abriendo fuego desde zonas cercanas a viviendas civiles, poniendo así en peligro a sus habitantes.El 6 de enero, el ejército israelí bombardeó una contra una escuela de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNWRA) en el campo de refugiados de Jabaliya. Murieron unos 40 palestinos, varios de ellos menores, y resultaron heridos más de 50. El 2 de enero, un bombardeo aéreo causó daños en una tubería que proporcionaba agua a 30.000 residentes del campo para refugiados de Nuseirat, al sur de Ciudad de Gaza. Los continuos bombardeos israelíes hacen que resulte sumamente peligroso intentar reparar los daños sufridos. Además, la población civil en algunas zonas no ha tenido acceso a electricidad en 48 horas seguidas. Antes de que comenzaran los bombardeos de Israel sobre Gaza el 27 de diciembre, el número de palestinos muertos a manos de las fuerzas israelíes superaba en 2008 los 650, al menos una tercera parte de los cuales habían sido civiles desarmados, incluidos al menos 70 niños. En el mismo periodo, los grupos armados palestinos habían matado a 25 israelíes, 16 de ellos civiles, incluidos 4 niños. Desde septiembre de 2000 hasta antes de la ofensiva militar israelí, la violencia entre palestinos e israelíes se había cobrado la vida de unos 5.500 palestinos y 1.100 israelíes. La mayoría de las víctimas de ambos bandos han sido civiles desarmados, incluidos unos 900 niños y niñas palestinos y 120 israelíes.

Noticias de Donatella Rovera, investigadora de AI sobre el terreno
Entra en Gaza un equipo de Amnistía Internacional
Trozos de fósforo blanco aún incandescente en la Ciudad de Gaza. © Amnistía Internacional

19 de enero de 2009
El sábado 17 de enero, pocas horas después anunciar un alto el fuego el gobierno israelí, pudo entrar en Gaza un equipo de investigación de Amnistía Internacional. El equipo llegó a la Franja de Gaza por Egipto, a través del paso de Rafah, y se trasladó por carretera a hacia el norte, a la Ciudad de Gaza.El equipo cuenta en el blog de la organización (
Livewire blog-en inglés) que ha encontrado indicios de uso generalizado de fósforo blanco por parte del ejército de Israel en áreas densamente pobladas en la Ciudad de Gaza y en sus inmediaciones."Hemos visto en un callejón de la Ciudad de Gaza a niños y niñas descalzos corriendo alrededor de trozos de fósforo aún incandescente. Hemos visto más trozos en el tejado de una vivienda familiar, y más trozos aún en una concurrida calle."El equipo cuenta también que ahora los trabajadores que se ocupan de las labores de rescate pueden por fin extraer los cuerpos que habían quedado bajo los escombros de las casas destruidas. Antes no habían podido hacerlo porque el ejército israelí les había impedido el acceso a esas zonas. En el barrio de Zaitoun de la Ciudad de Gaza los trabajadores de rescate estaban ocupados en la extracción de los cadáveres de la familia Sammuni de debajo de los escombros de su hogar. Murieron durante los ataques aéreos de Israel de hacía dos semanas y los soldados israelíes los sepultaron con bulldozers bajo los escombros."El ejército israelí no permitió a los equipos de rescate llegar a la zona, pese a las reiteradas peticiones, y los cadáveres se encuentran ahora en avanzado estado de descomposición. El olor es insoportable."El equipo ha tenido noticia de que se han extraído más de un centenar de cadáveres en condiciones similares de debajo de los escombros en otros lugares de Gaza. "En Zaitoun la maquinaria para las labores de rescate es muy escasa, por lo que los equipos emplean mazos manuales e incluso las propias manos para llegar hasta los cuerpos enterrados bajo el hormigón."El equipo de Amnistía Internacional encontró en la vivienda vecina a la de la familia Sammuni indicios de que los soldados israelíes habían ocupado casas colindantes y las habían utilizado como posiciones militares. "Los soldados no sólo abrieron agujeros en las paredes exteriores de las viviendas desde donde disparar, sino que destrozaron el mobiliario y todo lo que encontraron a su paso en las casas."Pese al anuncio de alto el fuego israelí, el equipo de Amnistía Internacional pudo oír el domingo fuego de artillería israelí al norte de la Ciudad de Gaza. Esa noche, trabajadores locales de derechos humanos y profesionales de la medicina informaron al equipo de que aquella mañana había muerto una niña de 11 años, y su madre había resultado herida, al norte de Gaza."Durante todo el día, fueras donde fueras en la Ciudad de Gaza y sus alrededores, encontramos más y más casas destruidas, y mezquitas, y escuelas y edificios del gobierno; algunas totalmente reducidas a escombros por las bombas arrojadas por los aviones de combate F16, otras completamente inhabitables a causa del fuego de artillería y los impactos de los misiles."Amnistía Internacional había pedido en repetidas ocasiones con anterioridad a las autoridades israelíes permiso para entrar en Gaza a través del cruce fronterizo de Erez, pero no se recibió respuesta. Las autoridades israelíes han impedido prácticamente todo acceso a Gaza a periodistas y trabajadores internacionales de derechos humanos desde principios de noviembre de 2008.
Barrios concurridos convertidos en paisajes lunares
Ruinas de un aula en Gaza. ©Amnistía Internacional
20 de enero de 2009
Cada día, en todos los lugares a los que vamos, nos llama la atención el alcance de la destrucción. Hacemos fotos y filmamos en todas partes, pero es imposible captar con la cámara toda la escala de la devastación. Barrios antes concurridos han sido convertidos en paisajes lunares.
Otras grandes áreas parecen afectadas por un terremoto. No hay gran angular que abarque las verdaderas dimensiones de la devastación.
Los tanques militares y los bulldozers blindados D9 israelíes han arrasado huertos y carreteras. Algunos bulldozers llevaban detrás unos ganchos parecidos a arados que iban destrozando las carreteras a su paso: un ejemplo más de destrucción gratuita. Un enorme número de edificios sin valor militar aparente han sido destruidos.
Se han derribado tendidos eléctricos y destrozado conducciones de agua. La infraestructura de Gaza, ya debilitada en gran medida por oleadas anteriores de destrucción y años de sanciones, está ahora en un estado pésimo. Los apagones prolongados son la norma, decenas de miles de personas carecen de acceso a agua potable y las aguas residuales fluyen al aire libre de las tuberías rotas.
Se han disparado proyectiles de artillería, diseñados para usar en campos de batalla convencionales, contra zonas residenciales densamente pobladas. Es difícil concebir cuál es el propósito militar de estas acciones. El ejército israelí afirma que dispara contra extremistas que lanzan cohetes, pero en la jerga militar, la artillería es un arma de zona, totalmente inadecuada para alcanzar objetivos con precisión.
Las fuerzas israelíes también lanzaron proyectiles de mortero contra la calle, frente a una escuela de la Agencia de la ONU para la Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA) de Jabalia, y causaron la muerte de por lo menos 41 personas, entre ellas 10 miembros de la misma familia. En una escuela primaria de la UNRWA de Beit Lahia, donde se refugiaban de los combates 1.898 personas, un proyectil de artillería alcanzó un aula de la segunda planta donde dormían 35 personas a las 6 de la mañana. Murieron dos hermanos, de cinco y siete años de edad.
Su hermana de 18 años sufrió heridas graves y se le tuvo que amputar una pierna. Su madre perdió una mano y sufrió una herida grave en la cabeza. Doce personas más resultaron también heridas. Sus familiares nos dijeron que habían abandonado sus casas para escapar de los bombardeos y que habían llegado a la escuela esperando encontrar seguridad.
Poco después, un aula situada en la misma planta quedó calcinada en un incendio causado por fósforo blanco. Afortunadamente, las personas que estaban ahí refugiadas, entre ellas tres personas con discapacidad, pudieron huir.
Una y otra vez, hoy, lunes 19 de enero, la gente nos ha contado que en las últimas tres semanas no habían tenido ningún lugar a donde ir donde pudieran sentirse a salvo. Tanto escuelas como instalaciones médicas y edificios de la ONU han recibido impactos directos.

Los escombros de la Escuela Estadounidense de Gaza. ©Amnistía Internacional
Junto a los escombros de la Escuela Estadounidense de Gaza encontramos al padre de Mahmoud Mohammed Selmi Abu Qleiq, guarda de la escuela que perdió la vida cuando un avión F16 israelí bombardeó el recinto escolar. Era la única escuela internacional de Gaza; ofrecía una educación progresista y mixta en inglés y se presentaba como “parte de la visión para el futuro de Palestina”. Lo único que queda de ella ahora es una enorme masa de cables enmarañados y gigantescos bloques de hormigón.
El anciano, sentado frente los escombros, explicó que cuando oyó las enormes explosiones intentó llamar al teléfono móvil de su hijo, que nunca contestó… Su cadáver fue encontrado a 50 metros de la escuela
.
Suministros de alimentos ardiendo. ©Amnistía Internacional
También inspeccionamos la sede de la UNRWA en la ciudad de Gaza, que fue alcanzada por proyectiles israelíes el 15 de enero. Los almacenes llenos de alimentos, medicinas y otros suministros de ayuda humanitaria quedaron destruidos cuando las instalaciones fueron alcanzadas por proyectiles de artillería israelí de fósforo blanco y explosivos de alta potencia que provocaron un gigantesco incendio.Cuatro días después, continúan ardiendo los restos calcinados de alimentos y medicinas por valor de millones de dólares, totalmente destruidos. El terreno situado frente a los almacenes sigue estando resbaladizo por los miles de litros de aceite para cocinar ardiendo que se derramaron. Los ataques destruyeron también varios vehículos de la ONU.La sede está en una zona concurrida y densamente poblada del centro de la ciudad de Gaza y en el momento del ataque acababan de llegar alrededor de 700 personas que huían de los bombardeos israelíes. Pero también resultó ser un refugio peligroso.El personal de la ONU hizo gala de una enorme valentía personal al sacar varios camiones cisterna llenos de combustible fuera de las instalaciones y bajo el bombardeo. Las reiteradas llamadas de los funcionarios de la ONU a las autoridades israelíes no impidieron que fueran disparados directamente contra el centro cerca de 10 proyectiles.Parece que sólo la buena suerte hizo que la sala donde se refugiaban las más de 700 personas de los edificios vecinos no resultara alcanzada y que no explotaran los camiones de combustible. Numerosas personas escaparon de la muerte y las heridas por muy poco. Pero los alimentos y las medicinas fueron destruidos, al igual que la creencia de la gente de que podrían encontrar seguridad en un centro de la ONU.

Ambulancias convertidas en bloqueos de carreteras por el ejército israelí. ©Amnistía Internacional
En el hospital Al Quds de la ciudad de Gaza vimos los restos de varias ambulancias destruidas. El personal médico del centro nos dijo que los tanques israelíes habían aplastado ambulancias para convertirlas en bloqueos de carreteras. Los edificios del hospital resultaron alcanzados en el ataque y sus almacenes médicos incendiados. Los médicos nos contaron que tuvieron que evacuar a los pacientes, presas de pánico, en medio del ataque.Cientos de personas de los edificios próximos se habían refugiado en las instalaciones del hospital, del mismo modo que otros habitantes de la ciudad habían buscado refugio en la sede o en las escuelas de la ONU, creyendo que estaban a salvo de los ataques israelíes. Se equivocaron.

DE PREMIOS Y PREMIADOS

Empar Fernández gana el V Premio Rejadorada de Novela Breve
La escritora barcelonesa Empar Fernández, con 'La cicatriz', ha resultado hoy ganadora del V Premio Rejadorada de Novela Breve, patrocinado por la bodega de la D.O. Toro Rejadorada, según informó la organización de este galardón, editorial Multiversaa, y difunde Europa Press.
Tras reconocer el alto nivel de los finalistas, la presidenta del jurado, Susana Fortes, valoró especialmente la obra 'La cicatriz' porque "mantiene el ritmo, cuenta con una buena dosificación de los elementos, sus diálogos son frescos (...) En definitiva, es una delicia de novela, que dará mucho que hablar".
Susana Fortes destacó también que la novela sorprende por el tema que aborda, el secreto, y por lo bien que maneja la psicología masculina y femenina. "Además -continuó- la autora sabe utilizar los ingredientes literarios para mantener en vilo al lector hasta la última página. Es una relato armónico y fresco, que no dejará indiferente a las personas que lo lean".Por su parte, el presidente de la bodega Rejadorada mostró su satisfacción por el alto nivel del premio "y porque en él existe una absoluta transparencia, donde prima la profesionalidad literaria. El vino y la literatura tienen coincidencias interesantes como la creación y el descubrimiento de buenas sensaciones, algo que se puede conseguir con una buena novela y un buen vino".Empar Fernández espera que el lector reflexione con 'La cicatriz', una novela con la que ha querido mostrar "cómo enfrentarse a cualquier situación por difícil que ésta sea". Según la escritora, el lector sufrirá con la novela porque he tratado de expresar la magnitud del dolor.
Empar Fernández nació en Barcelona en 1962. Es licenciada en Psicología Clínica, en Historia Contemporánea y Master en Psicología Ambiental, y profesora de Historia además de columnista de prensa y autora de guiones para documentales como 'La ciutat foradada' -Premio Serra i Moret al mejor guión original.En el campo de la narrativa ha ganado diversos premios de relatos (Artemis, Montserrat Roig, Nit de Reïs), el XXV Premio Cáceres de novela por 'Horacio en la memoria', el Premio Pere Quart de Humor y Sátira por 'Planeta ESO' (Editorial La Campana y Plaza y Janés) y más recientemente, año 2007, quedó finalista del Premio de Novela Unicaja Fernando Quiñones por 'El loco de las muñecas' editado en 2008 por Alianza Editorial.Ha publicado, entre otros, 'Para que nunca amanezca' (Editorial Meteora), '30-40 l'edat amarganta' (Editorial La Campana), 'Hijos de la derrota' y 'Fills de la derrota' (ambos publicados por Editorial Meteora) y diversos ensayos históricos. Junto a Pablo Bonell es autora de 'Cienfuegos, 17 de agosto' y de la serie de novelas negras protagonizadas por Santiago Escalona 'Las cosas de la muerte' y 'Mala sangre'.
(17/01/09)
Desde este rincón de mi blog, una vez más, felicidades, Empar, y mucho éxito con esa novela que me has comentado que es gris.

JULIÁN IBÁÑEZ GANA EL III PREMIO INTERNACIONAL DE NOVELA NEGRA L'H CONFIDENCIAL

La organización del Premio Internacional de Novela Negra L'H Confidencial comunica que el Jurado de la tercera edición del certamen -promovido por la Biblioteca la Bòbila y convocado por el Ayuntamiento de L'Hospitalet y Roca Editorial- ha decidido conceder el premio a la novela 'El baile ha terminado', de Julián Ibáñez.
En esta historia, en la que nada es lo que parece, el Jurado ha valorado una trama policial bien construida, de lectura ágil, convincente y respetuosa con la inteligencia del lector. La novela es un reflejo de las rivalidades entre los cuerpos policiales del País Vasco.
El Jurado, que preside el teniente de alcalde del Área de Educación y Cultura del Ayuntamiento de L'Hospitalet, ha estado formado además por un representante de Roca Editorial, el director de la Biblioteca la Bòbila y dos lectores apasionados de la novela negra.
Julián Ibáñez (Santander, 1940) estudió Ciencias en la Universidad de Valladolid y Guión en la Escuela Oficial de Cine de Madrid. Durante diez años residió en diferentes países (Francia, Inglaterra y Suecia), y actualmente vive en Argés (Toledo), dedicado a la escritura y la pesca. Reconocido autor de novela negra, Julián Ibáñez ha publicado títulos como 'La triple dama' (1980), 'La recompensa polaca' (1981), 'No des la espalda a la paloma' (1983), 'Mi nombre es Novoa' (1986), 'Tirar al vuelo' (1986), 'Llámala Siboney' (1988), 'Doña Lona' (1991), '¿A ti dónde te entierro, hermano?' (1994), 'Entre trago y trago' (2000), 'La miel y el cuchillo' (2003), 'Que siga el baile' (2006) o 'El invierno oscuro' (2007).La obra ganadora será publicada en la colección Roca Criminal y se presentará el 28 de marzo de 2009 en un acto público en la Biblioteca la Bòbila, con la presencia del ganador.Las anteriores ediciones del Premio L'H Confidencial fueron para el mexicano Joaquín Guerrero Casasola, con 'Ley garrote' y el argentino Rául Argemí con 'Retrato de familia con muerta'.
(16/01/09)
Otra excelente noticia, sin duda. Julián Ibáñez ya es un clásiso dentro de la narrativa negrocriminal y será un digno sucesor de Raúl Argemí.

martes, 13 de enero de 2009

ESPECIAL GAZA


¡Alto a la masacre de Gaza!

La especial gravedad de lo que está sucediendo en Gaza obliga a este blog a tomar partido por el masacrado y el débil: el pueblo palestino. Lenta, pero decidida, la sociedad civil, al margen de los partidos, horrorizada por las imágenes que le llegan, se moviliza y, como parte de esa sociedad civil, porque no puede estar al margen de lo que sucede en el mundo, los escritores e intelectuales luchan con la única arma que les queda: la palabra. Palabra contra esa violencia desproporcionada que se está cebando en un pueblo maltratado e inerme y que está causando una pavorosa mortandad, sobre todo, entre los niños.
Un artículo de alguien tan poco proclive a coquetear con la izquierda y a condenar a la ligera a Israel, como es Mario Vargas Llosa; un texto del siempre brillante pensador Sami Nair; una columna incisiva y bella de ese gran prosista que es Manuel Vicent; un reportaje periodístico de Juan Miguel Muñoz; el alegato de Soledad Gallego─Diaz, el certero análisis de León Rozitchner; manifiestos de escritores, actores de cine, cartas al presidente de la Unión Europea y la carta que dirigí al presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ─ por cierto, uno de los pocos líderes europeos que ha tenido el coraje de condenar a Israel sin reparos ─ conforman este mosaico de opiniones y noticias en el que las imágenes de los reporteros palestinos, presentes en la franja de Gaza, ponen la dramática nota gráfica que no podemos ni debemos hurtar para urgir, con todas nuestras fuerzas, que esa masacre injustificada se detenga.



Carta a José Luis Rodríguez Zapatero


Señor presidente del gobierno:

Me dirijo a usted, como ciudadano de este país civilizado y democrático y votante socialista, para expresarle en mi nombre, y en el de buena parte de la ciudadanía, el horror y estupor que nos está causando esa matanza de inocentes que se está llevando a cabo en Gaza, con total impunidad, y sin la más mínima reacción por parte de una comunidad internacional que asiste con los brazos cruzados a esa iniquiedad. Porque, como usted bien sabrá, lo que sucede en Gaza en estos momentos - los bombardeos indiscriminados de uno de los ejércitos más poderosos del planeta; la destrucción sistemática de edificios e infraestructuras; el ataque a colegios de la ONU con refugiados civiles en su interior; el bloqueo que provoca el colapso de los hospitales y el que mueran buena parte de los heridos-, no puede ser tildado de guerra, porque no existen dos ejércitos enfentados sino un ejército perfectamente preparado, con todos los avances de la tecnología militar punta, frente a una milicia con escaso y deficiente armamento, y a las víctimas de ambos bandos, a esa desproporción clamorosa de muertos que inclina la balanza del lado palestino, a la fría estadística, me remito. Ni por parte del Gobierno de España, ni por parte de la Comunidad Europea, estamos viendo actuaciones que vayan a la consecución de detener esta masacre intolerable. Si la política es también el reino de los gestos, me parece inaceptable que se reciba, con la sonrisa en los labios, a los representantes del estado que está llevando a cabo esta matanza, incluso que se les dé la mano. Usted hizo un gesto que le honra y fue muy criticado: no alzarse cuando pasó la bandera de Estados Unidos, en ese momento estado agresor e invasor de Irak, durante el desfile de las Fuerzas Armadas. Hay que hacer ver al estado de Israel, aunque sea presionándolo, que su conducta es totalmente reprochable y vulnera los derechos humanos, que en nombre de la seguridad no se puede asesinar impunemente a cientos de civiles inermes, que eso no es guerra sino crimen de guerra. Y será imposible implantar una Alianza de Civilizaciones si se sigue midiendo con distinto rasero las actuaciones de los estados.

Muchos españoles le admiramos por el coraje que tuvo en cumplir con su palabra dada y sacar a las tropas españolas de Irak. Ahora le pedimos otra muestra de valor, no actuar con medias tintas, llamar a las cosas por su nombre, que se emita desde la presidencia del Gobierno de esta nación un comunicado instando a Israel a detener la masacre, instando, desde la Comunidad Europea, a la implementación de sanciones contra el estado agresor, económicas o de otro tipo, y, si no son suficientes, llegar a la ruptura de las relaciones diplomáticas.

Un cordial saludo

José Luis Muñoz (escritor)





El conflicto de Oriente Próximo
El Gernika de los palestinos
Publicado en El País, 10/01/2009
© SAMI NAÏR

He aquí lo que el Gobierno israelí ha reservado al pueblo palestino: la muerte. Podemos emprender en pleno siglo XXI la agresión a poblaciones civiles, destruir sus escuelas, hospitales, casas, lugares de culto, campos de deporte. Podemos arrasar sus aldeas, pueblos, ciudades. En el mayor silencio de la buena conciencia. Y también de la cobardía. Esta guerra emprendida contra los palestinos obedece a sórdidos motivos electorales
Podemos hacerlo si somos un Estado que dispone de uno de los más formidables arsenales militares de todos los tiempos, que cuenta con la complicidad de los poderosos de este mundo, de sus medios de comunicación, de la horda de plumíferos siempre dispuestos a justificar lo injustificable con el pretexto de combatir el integrismo. Podemos hacerlo contra este pueblo sobre todo si éste es musulmán.
Podemos hacerlo cuando nos hemos acostumbrado a violar la legalidad internacional, las leyes más elementales de la guerra, el simple principio de humanidad. Los dirigentes israelíes están en guerra. Lo están desde hace tiempo, mucho tiempo. Con toda impunidad. Cuentan con la complicidad de todos: de los europeos, de los asiáticos, de los rusos, de los africanos y aun de ciertos países árabes, desde hace tanto tiempo arrodillados, envilecidos y revolcados en el fango del sometimiento al imperio americano, el cual lo permite todo, y ayuda incluso a escondidas a perpetrar el crimen. ¡Pobre pueblo palestino! ¿Cómo no enloquecer de rabia? Algunos de tus hijos se convierten en terroristas que se hacen saltar por los aires asesinando a civiles israelíes. Es un crimen que hay que condenar, como el lanzamiento de cohetes sobre la población civil israelí. No es la respuesta correcta a tu tragedia. Pero sabemos lo que decís en Palestina. ¿Qué pensarían los europeos si se instalaran en su casa, les confiscaran sus tierras, y levantaran horribles y enormes muros en sus propias ciudades para encerrarlos en ellas? ¿Qué dirían si vieran a colonos, alentados por el ejército, atacar a los civiles palestinos, arrancar los olivos, cortar el agua de los barrios que quieren invadir, humillar a la gente en los pasos fronterizos?

El Gobierno israelí practica el cinismo político, intentando convertir al pueblo palestino en el chivo expiatorio de sus problemas políticos internos. Ya que esta guerra emprendida de modo tan desproporcionado contra el pueblo palestino obedece a sórdidos motivos electorales, en la base de los cuales está la idea de que el partido político que mate a más palestinos ganará las próximas elecciones en Israel. Esto es un insulto para los israelíes por parte de sus cínicos dirigentes. ¿Se quiere hacer creer que el pueblo israelí está ávido de muerte, él que ha escapado a la muerte? ¿Se quiere confirmar la idea de que estaría sediento de sangre palestina? El método consiste luego en hacer pagar colectivamente a los civiles palestinos los actos de un partido político concreto, no menos irresponsable, como es en este caso Hamás. El principio de la responsabilidad colectiva está prohibido por el derecho de la guerra. Con la liquidación de los Acuerdos de Oslo y la continuación de los "asesinatos selectivos" de los dirigentes de Hamás, ¿cabía esperar que los islamistas se quedasen de brazos cruzados?
La intención, por último, de hacer creer que actuando de esta manera el Estado israelí combate el integrismo. Qué justificación tan lamentable y pobre. ¿Por qué este régimen israelí, que ha organizado la democracia dentro de sus fronteras, salvo, todo hay que decirlo, para los árabes israelíes que son tratados como ciudadanos de segunda, rechaza esta misma democracia cuando es practicada por los palestinos? Fue el pueblo palestino en su mayoría el que eligió democráticamente bajo supervisión internacional a Hamás. Y estas elecciones, ¿no eran una de las exigencias de la Hoja de Ruta apoyadas por las potencias internacionales, entre ellas Europa?
¿No gusta el resultado? Pero entonces, ¿por qué se acepta que en Israel la extrema derecha religiosa, fanática y racista esté en el poder, imponga su chantaje para llevar a cabo una guerra a ultranza y la construcción de un Israel imperial? ¿Por qué no se exige a los israelíes que neutralicen a esta gente? Ya que todos sabemos que mientras sigan teniendo peso dentro de la democracia israelí, no habrá paz en Oriente Medio.
¿Acaso no se exige porque se respeta la soberanía popular? Pues entonces también hay que respetar la de los palestinos, ya que la soberanía de los pueblos es indivisible e inalienable. Hay que someterse a ella, a menos que se desprecien los valores democráticos a los que se hace referencia con tanta demagogia en Europa, Israel o EE UU.
En realidad, con el bombardeo sobre Gaza y su posterior invasión el Gobierno de Israel hará florecer el islamismo en Palestina y en el mundo musulmán. Es la manera más irresponsable de alimentar el odio. Serán numerosos los jóvenes palestinos que sueñen con la venganza. Serán numerosas las víctimas inocentes israelíes que paguen la locura de sus dirigentes.
Estas afrentas a los principios más elementales de la humanidad y de la democracia son terribles. E imperdonables.
El enviado especial de la ONU para los derechos humanos en Palestina, Richard Falk, ha declarado que lo que está haciendo Israel al millón y medio de palestinos de Gaza es "un crimen contra la humanidad". Ha dicho que el castigo colectivo infligido a este pueblo es una flagrante violación del artículo 33 de la cuarta Convención de Ginebra. Ha pedido que se constituya urgentemente una corte criminal internacional para averiguar y determinar las responsabilidades de los dirigentes civiles y militares israelíes, y juzgarlos.
Richard Falk es judío, judío americano. Para nosotros Richard Falk representa el honor de los judíos porque defiende, ante lo intolerable, a la humanidad en su conjunto.
Ante estos bombardeos sólo nos queda nuestra indignación. Sólo tenemos nuestras lágrimas para las lágrimas de estas madres que gritan sobre los cuerpos despedazados de sus hijos. Ya sean palestinas o israelíes. Sólo tenemos nuestro dolor ante tanto dolor. Al empezar este año, nos encontramos ante la guerra del fuerte contra el débil. Y ya es medianoche en el siglo para los palestinos. Como lo fue ayer para los pacíficos habitantes de Gernika
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Morir en Gaza
La sociedad israelí ha sufrido un proceso de derechización radical y una progresiva pérdida de la moral en la vida política. Esto le ha llevado a pensar que no hay acuerdo posible con los palestinos
© MARIO VARGAS LLOSA
El País 11/01/2009


Hay alguna posibilidad de que la invasión militar de Israel a Gaza "destroce la infraestructura terrorista" de Hamás -objetivo oficial de la operación- y ponga fin al lanzamiento de cohetes artesanales de los integristas palestinos que controlan la Franja sobre las ciudades israelíes de la frontera? Yo creo que ninguna y que, más bien, esta operación militar en la que, hasta el momento de escribir estas líneas, han muerto ya más de 600 palestinos, entre ellos gran número de niños y civiles inocentes, y causado millares de heridos, tendrá el efecto de una poda en la comunidad palestina de la que Hamás saldrá reforzada y muy disminuido el sector moderado, es decir, la Autoridad Nacional Palestina liderada por Mahmud Abbas.
Para que la razón esgrimida como justificación del ataque por Ehud Olmert y sus ministros tuviera visos de realidad, Israel debería volver a ocupar Gaza con un enorme despliegue militar permanente o perpetrar un genocidio que ni siquiera los más fanatizados de sus halcones se atreverían a asumir, ni, esperemos, el resto del mundo toleraría, aunque la opinión pública internacional ha mostrado ya más de una vez una supina indiferencia en lo que respecta a la suerte de los palestinos. La verdad de los hechos es que, por más feroz que haya sido el castigo infligido por el Ejército de Israel a Gaza, y precisamente debido al sentimiento de impotencia y odio por lo ocurrido del millón y medio de palestinos que viven hambreados y medio asfixiados en esa ratonera, lo probable es que, una vez que el Tsahal se retire de la Franja y se restablezca "la paz", las acciones terroristas se renueven con nuevos bríos y un deseo de venganza atizado por los sufrimientos de estos días.

Los defensores de los bombardeos y la invasión responden a sus críticos con esta pregunta: "¿Hasta cuándo puede resistir un país que sus ciudades sean víctimas de cohetes terroristas lanzados desde sus fronteras a lo largo de días y meses por una organización como Hamás que no reconoce la existencia de Israel ni oculta su propósito de acabar con él?". La pregunta es muy pertinente, desde luego, y nadie que no sea un fanático o un terrorista puede justificar el acoso criminal constante de Hamás contra las poblaciones civiles de Israel. Ahora bien, si se trata de buscar las causas del conflicto es, a mi juicio, deshonesto quedarse sólo allí, en los cohetes artesanales de Hamás, y no retroceder un poco más en el tiempo para entender -lo que no quiere decir justificar, claro está- lo que sucede en ese explosivo rincón del mundo.
La victoria electoral que llevó a Hamás al poder en la Franja no fue un acto de adhesión masivo de los palestinos de Gaza al fanatismo integrista ni a las acciones terroristas sino un rechazo perfectamente legítimo de los ciudadanos a la ineficiencia y, sobre todo, a la descarada corrupción de los dirigentes de la Autoridad Nacional Palestina. Y, también, un típico acto autodestructivo al que los seres humanos, individuos o colectividades, son propensos cuando llegan a situaciones límite, de indefensión y desesperación totales.
Desde luego que la retirada de Israel de Gaza y el abandono de los 21 asentamientos de colonos que allí había, en el verano de 2005, despertó grandes esperanzas de que este gesto impulsara el proceso de paz que debería conducir a la creación de un Estado Palestino que coexistiera con Israel y le garantizase su seguridad en el futuro. No sólo no ocurrió así. Hamás se alzó con el poder y sus disputas con Al Fatah -con tiroteos y asesinatos de por medio-, por una parte, y, por otra, la política de Israel de incomunicar a Gaza y mantenerla en una suerte de cuarentena implacable, impidiéndole exportar e importar, cerrándole el uso del aire y del mar, permitiendo que sus pobladores salieran de ese gueto sólo a cuentagotas y después de trámites abrumadores y humillantes, contribuyeron al gran "fracaso económico" que hoy día los halcones de Israel exhiben como prueba de la incompetencia de los palestinos para gobernarse a sí mismos.


Me pregunto si algún país en el mundo hubiera podido progresar y modernizarse en las condiciones atroces de existencia de la gente de Gaza. Nadie me lo ha contado, no soy víctima de ningún prejuicio contra Israel, un país que siempre defendí, y sobre todo cuando era víctima de una campaña internacional orquestada por Moscú que apoyaba toda la izquierda latinoamericana. Yo lo he visto con mis propios ojos. Y me he sentido asqueado y sublevado por la miseria atroz, indescriptible, en que languidecen, sin trabajo, sin futuro, sin espacio vital, en las cuevas estrechas e inmundas de los campos de refugiados o en esas ciudades atestadas y cubiertas por las basuras, donde se pasean las ratas a la vista y paciencia de los transeúntes, esas familias palestinas condenadas sólo a vegetar, a esperar que la muerte venga a poner fin a esa existencia sin esperanza, de absoluta inhumanidad, que es la suya. Son esos pobres infelices, niños y viejos y jóvenes, privados ya de todo lo que hace humana la vida, condenados a una agonía tan injusta y tan larval como la de los judíos en los guetos de la Europa nazi, los que ahora están siendo masacrados por los cazas y los tanques de Israel, sin que ello sirva para acercar un milímetro la ansiada paz. Por el contrario, los cadáveres y ríos de sangre de estos días sólo servirán para alejarla y levantar nuevos obstáculos y sembrar más resentimiento y rabia en el camino de la negociación.
Todo esto lo saben, mucho mejor que yo o que cualquier observador, los dirigentes de Israel, que pueden haber perdido los sentimientos y la moral, pero no la inteligencia. La clase dirigente israelí es de muy alto nivel, bastante más culta y preparada que la del promedio occidental. Y, si es así, ¿para qué desatar una operación militar que no va a acabar con el terrorismo de los fanáticos de Hamás y que, en cambio, va a servir para desprestigiar a un Estado que con acciones punitivas como ésta ha perdido ya esa superioridad moral que tuvo sobre sus enemigos en el pasado, por ejemplo cuando Yitzhak Rabin firmó los Acuerdos de Oslo de 1993?
Creo que la respuesta es la siguiente: desde el fracaso de las negociaciones de Camp David y de Taba del año 2000-2001, en las que el Gobierno
israelí presidido por Ehud Barak estuvo dispuesto a hacer unas importantes concesiones que Arafat cometió la insensatez de rechazar, la sociedad israelí, profundamente decepcionada, ha vivido un proceso de derechización radical y, en su gran mayoría, llegado a la conclusión de que no hay acuerdo razonable posible con los palestinos. Y que, por lo tanto, sólo una política de fuerza, de represión y castigo sistemáticos, los doblegará, haciéndoles aceptar, al final, una paz impuesta según las condiciones de Israel. Esto explica la popularidad que tuvo Ariel Sharon y el crecimiento del apoyo al movimiento de los colonos que siguen instalando asentamientos por doquier en Cisjordania y a la construcción del Muro que aísla, cuartea y reduce como una piel de zapa a la Cisjordania palestina. Y esto explica, también, que, desde que empezaron a llover las bombas sobre Gaza, haya subido como flecha la popularidad de los laboristas de Ehud Barak, el actual ministro de Defensa, y de la líder de Kadima, la canciller Tzipi Livni, quienes, gracias a la operación militar contra Gaza, han recortado la ventaja que les llevaba, cara a las próximas elecciones, el conservador Benjamín Netanyahu. No hay que olvidar que, según las encuestas, más de dos tercios de los israelíes aprueban la acción militar contra Gaza.


"Nuestros corazones se han endurecido y nuestros ojos se han nublado", dice el periodista israelí Gideon Levy, en un artículo aparecido en el diario Haaretz el 4 de enero de 2009, comentando la incursión del Tsahal en Gaza. Como todo lo que escribe, su texto transpira decencia, lucidez y coraje. Es un lamento por esa progresiva desaparición de la moral en la vida política de su país, aquel fenómeno que, según Albert Camus, precede siempre los cataclismos históricos, y una crítica a esos intelectuales progresistas como Amos Oz y David Grossman que, antes, solían protestar con energía contra hechos como el bombardeo de Gaza y ahora, tímidamente, reflejando la involución generalizada de la vida política israelí, sólo se animan a reclamar la paz. Gracias por demostrarnos que todavía quedan justos en Israel, amigo Gideon Levy.


EL ODIO
©
Manuel Vicent

El País 11/01/2009


Cuando termine la matanza actual, el odio sucio que quede en el aire será el arma de más largo alcance en esta guerra perpetua entre Israel y Palestina. El tiempo no cuenta. Tarde o temprano estos niños de Gaza destrozados en las escuelas, los heridos rematados por bombas de racimo en los propios hospitales, las casas y mezquitas destruidas con decenas de muertos cada día fermentando bajo los cascotes, trabajo ejecutado a la perfección por el ejército israelí, uno de los más poderosos del mundo, no harán sino ahondar el pozo negro en el que se van a sepultar todos, las víctimas y los verdugos, los vencedores y los vencidos. Para saber lo vulnerable que se siente Israel, no hay más que ver con qué extrema saña, pareja a la agonía, ataca a un pueblo hacinado en la miseria, desesperado y prácticamente indefenso.


Convertido en una maquinaria de guerra, con la precisión de una garra de tigre, el ejército hebreo responde a las estúpidas provocaciones de los fanáticos de Hamás con una demoledora lluvia de acero sobre Gaza para cobrarse los cadáveres al ciento por uno, que es el rédito prometido por Yavhé a los suyos. Pero no se trata de ningún triunfo. De hecho, la inseguridad radical del estado de Israel es también nuestro propio riesgo, no exento de culpa. Como el odio de los humillados es el arma de más largo alcance, cualquiera de nosotros un día puede saltar por los aires mientras esté comiendo chuletas en un asador de Madrid o tomando una copa en un café de París o de Nueva York. Si se dejan a un lado las disquisiciones de los analistas acerca de este conflicto enquistado, lo cierto es que uno no podría vivir hoy con una mínima dignidad si no denunciara este exterminio perpetrado por los israelíes contra el pueblo palestino, aunque solo sea para no despreciarse ante el espejo al afeitarse. A cualquier cataclismo de la naturaleza le sigue el silencio de Dios, que nunca reivindica a miles de muertos. Ningún creyente se escandaliza. Pero la matanza indiscriminada que Israel impone a la población civil de Gaza es una catástrofe moral y callar, escurrir el bulto, buscar motivos para justificarla no deja de ser una bajeza. Por otra parte, Israel nunca podrá vencer con las armas. Sólo la paz duradera será su gran victoria.

Cadáveres de críos
© Soledad Gallego-Díaz
Publicado en El País


-El día en que decidamos olvidar a los niños, la revolución triunfará.-Ese día, la humanidad entera odiará la revolución.
El diálogo pertenece a la obra de teatro Los justos, de Albert Camus (citada repetidamente estos días por José María Ridao), y lo protagonizan Stepan, el revolucionario que quería tirar la bomba contra el gran duque, aunque fuera acompañado por dos niños, sus sobrinos, y Dora, que defiende a Kaliayev, el revolucionario que se negó a lanzarla. Stepan argumenta: por culpa de la decisión de evitar la muerte de los sobrinos del duque, morirán de hambre y violencia otros muchos niños. Kaliayev replica: la muerte de esos dos niños no hubiera impedido la de los otros.


El día en que Israel decidió olvidar a los niños de Gaza y considerarles “víctimas colaterales” de su justo empeño de acabar con los cohetes que caen sobre su territorio, la sociedad israelí hizo algo terrible: optó sin vergüenza por Stepan. Camus no aceptaba componendas. La pregunta, para él, era bastante simple: ¿está permitido todo lo que sirva a una causa, por muy justa que se considere? Y la respuesta, directa y sin ambigüedades: cualquiera que sean las razones que se argumenten, no.
La opción está entre lo que se puede y lo que no se puede hacer. No se trata ni tan siquiera de proporcionalidades, ante las que tanto dice que se irrita André Gluckman, ni de simpatías políticas, como tanto se lamenta Bernard-Henri Lévy. Es, simplemente, algo que se suponía que ya estaba decidido y aceptado en todas las sociedades civilizadas del mundo: no se construye nada sobre los cadáveres de los niños.
No hay excepción para la atrocidad, por mucho que Israel y quienes defienden su política en Gaza quieran discutir singularidades. Es simple: las sociedades civilizadas no infringen castigos colectivos, no bombardean edificios llenos de niños, aunque allí se esconda el gran duque; no arrasan las casas de los padres de los militantes ni de los terroristas, no interrumpen el suministro de agua, ni dejan los hospitales sin medicinas ni plasma… ¿Tan raro resulta escuchar esto ahora? ¿Tan ingenuo o estúpido?
El principio del siglo XXI está siendo realmente aniquilador: Estados Unidos se llevó por delante el hábeas corpus y el reconocimiento de los prisioneros de guerra; Israel arrasa con la IV Convención de Ginebra y con los derechos de las poblaciones civiles. Los militantes de Hamás que disparan cohetes Qassam contra las poblaciones israelíes cercanas a la frontera “buscan intencionadamente la muerte de civiles”, alegan las autoridades israelíes. En nuestro caso, la muerte de los civiles palestinos se produce, simplemente, en el contexto de una actividad militar. ¿Acaso alguien cree en Israel que los militantes de Hamás no se ven a sí mismos como luchadores palestinos y no consideran su lanzamiento de misiles como una “acción militar”, justificada por su justo deseo de acabar con un bloqueo infame? Los 20.000 habitantes de Sderot son, sin duda, tristes rehenes de Hamás. ¿Y el millón y medio de palestinos de Gaza? ¿Realmente alguien cree que no son los desgraciados rehenes de Israel? ¿Se protege a los niños de Sderot asesinando a los de Gaza, o viceversa?



¿La culpa de la muerte de los sobrinos del gran duque hubiera sido de él mismo por llevarles en su carruaje? ¿Aceptaremos sin morirnos de la vergüenza esos argumentos o defenderemos todavía un mundo en el que rijan los acuerdos alcanzados en el siglo XX, las reglas que fuimos tan pacientemente construyendo, los inteligentes y trabados textos legales sobre los que asegurábamos que teníamos que regular nuestras relaciones?
Ahora que también está tan de moda menospreciar el periodismo profesional, ¿miraremos hacia atrás y defenderemos el papel del periodismo como testigo, de los periodistas como capaces de dar el testimonio que necesitan los ciudadanos para comprender lo que ocurre? La ofensiva de Israel pasa, precisamente, por no dejar que entren periodistas en Gaza. ¿Habrá que aceptar también que lo hacen por protegernos? ¿O lo denunciaremos como una práctica dictatorial, un atentado contra la libertad de informar? ¿También eso suena raro o ingenuo? Lo ingenuo o estúpido es no denunciar que, según los pocos testimonios que llegan desde dentro de Gaza, la gran mayoría de los muertos y heridos que abarrotan los hospitales son civiles, CIVILES. Más de trescientos cincuenta niños y mujeres han muerto como consecuencia de un castigo colectivo. Y que los castigos de ese tipo son, o eran hasta que empezó este siglo, repugnantes y aborrecibles.

Intelectuales y artistas firman un COMUNICADO URGENTE dirigido al gobierno español en el que sostienen, entre otras afirmaciones, que "Israel es un país ocupante que ejerce prácticas de terrorismo de estado."

Domingo 4 de enero de 2009
También defienden que "El detonante de la violencia es la ocupación israelí" , exigen a la Comunidad Internacional "que envíe fuerzas de interposición, y obligue a negociar para lograr una paz justa, con la creación de dos Estados" y a nuestro gobierno que "llame a consulta al embajador Español en Israel".
La promotora de este comunicado es la actriz Pilar Ordoñez y los primeros firmantes son Amaral (Juan y Eva) , Rosa Regás, Javier Bardem , Mercedes y Ana Lezcano, Rosa Mª Sardá , Emilio Gutierrez Caba, Verónica Forqué, Fernando Colomo, Iciar Bollaín, Juan Diego Botto, Carmen París, Luis Pastor,...
COMUNICADO URGENTE AL GOBIERNO ESPAÑOL
Los firmantes de este comunicado, pertenecientes al mundo de la Cultura, declaran su indignación por la imagen falsa y distorsionada que se está dando del conflicto palestino-israelí.
El detonante de la violencia es la ocupación israelí.
Israel sigue avanzando e invadiendo territorios de los palestinos en lugar de replegarse a las fronteras del 67. Está humillando, deteniendo, hiriendo y matando, todos los días a niños, mujeres y hombres por toda Cisjordania. Hay bloqueo en ciudades como Nablus y Hebrón, desde hace 8 años e incursiones del ejercito todas las noches. Gaza es un campo de concentración asediado por tierra, mar y aire.
Hay bloqueo en ciudades como Nablus y Hebrón, desde hace 8 años e incursiones del ejercito todas las noches. Gaza es un campo de concentración asediado por tierra, mar y aire desde hace mucho tiempo.A los palestinos se les derriban casas, se les niega el agua, la luz, el paso a los hospitales, a las escuelas, a los huertos… mientras la Comunidad Internacional lo permite.
Israel es el país que más incumple las resoluciones de la ONU, que menos respeta los Derechos Humanos. Ya el 6 de noviembre pasado, Israel sacó una normativa que prohibía la entrada en Gaza de informadores extranjeros, ¿es esa la libertad de expresión que la Comunidad Internacional apoya?
Israel es un país ocupante que ejerce prácticas de terrorismo de estado.
Exigimos, en nombre de la ética y la moral, a la Comunidad Internacional que envíe fuerzas de interposición, y obligue a negociar para lograr una paz justa, con la creación de dos Estados y que Israel derribe el muro.
Los firmantes estamos en contra del uso de la violencia de todas las partes y exigimos a nuestro gobierno llamar a consulta al embajador Español en Israel hasta que se detenga la ofensiva criminal hacia Palestina, como prueba contundente del rechazo que sentimos por las acciones desmesuradas del ataque israelí, y que negocie la entrada de informadores internacionales en toda la zona.
FIRMADO: Amaral (Juan y Eva), Javier Bardem, Rosa Mª Sardá, Emilio Gutierrez Caba, Verónica Forqué, Fernando Colomo, Iciar Bollaín, Juan Diego Botto, Pilar Bardem, Fernando Guillén Cuervo, Mercedes Sampietro, Benito Zambrano, Lola Dueñas, Genma Cuervo, Ana Fernandez, Silvia Abascal, Laia Marull, Dani Guzmán, Natalia Dicenta, Isabel Ordaz, Vicky Peña, Ruth Gabriel, Paul Laverty, Dafne Fernandez, Ramón Pons, Marina Rossell, Javier Ruibal, Carmen París, Luis Pastor, Mercedes Ferrer, Javier Corcuera, Mercedes Lezcano, Pilar Ordoñez, Gerardo Olivares, Ana Rossetti, Carlos Bardem, Rosa Regás, Alberto Comesaña, Vampirella, Beatriz de la Gandara, Javier Coronas, Álvaro Longoria, Ana Arias, Yoima Valdés, Julia Trujillo, Lidia San José, Manuel Gallardo, Paca Gabaldón, Claudia Gravi, Ana Mª Barbani, Olga Rodríguez, Lourdes Guerra, Juana Ginzo, Mónica Cano, Paloma Paso Jardiel, Cristina Narea, Judith Mateo, Beatriz Bergamin, Esmeralda Grao, Vicky Luna, Inés Morales, Jorge Bosso, Ana Garrido, Ana Lezcano, José Infante, Esther García, Juanma Pagazaurtundua, Fernando Íñiguez, Alicia Rosell, Francisco Cenamor, Ricardo Gómez, Antonio Polo, Lucía Álvarez, Muhsin Al-Ramli, Jordi Gratacòs i Rigall, Jesús Eguía Armenteros, Juan Millares Alonso, Mateo de Paz, Aurora Alcrudo de Andrés, Rosa Fuster, Pedro Ordóñez, Lola Cordón, Luis Luna, Lourdes de Abajo, Sónnica Yepes, Teresa Cortes, Elena Folle, Gloria Muñoz, José Antonio Ortega, Pep Molina, Vicens Lozano, Carola Perez, Ana Rodríguez, Tenorio Sánchez, Julio Mas Alcaraz, Pilar Casas Villodre, José Ramón Ripoll, Bruno Galindo, Bahia Bakala, Yolanda Agudo, Rubén Caravaca, Juan Rebenaque Domínguez.

GAZA: CRIMEN Y VERGÜENZA


Teresa Aranguren, José Saramago y otros.

3 de enero de 2009

No es una guerra, no hay ejércitos enfrentados. Es una matanza.
No es una represalia, no son los cohetes artesanales que han vuelto a caer sobre territorio israelí sino la proximidad de la campaña electoral lo que desencadena el ataque.
No es la respuesta al fin de la tregua, porque durante el tiempo en el que la tregua estuvo vigente el ejército israelí ha endurecido aún más el bloqueo sobre Gaza y no ha cesado de llevar a cabo mortíferas operaciones con la cínica justificación de que su objetivo eran miembros de Hamas. ¿Acaso ser miembro de Hamás despoja de condición humana al cuerpo desmembrado por el impacto del misil y al supuesto asesinato selectivo de su condición de asesinato sin más?.

No es un estallido de violencia. Es una ofensiva planificada y anunciada hace tiempo por la potencia ocupante. Un paso más en la estrategia de aniquilación de la voluntad de resistencia de la población palestina sometida al infierno cotidiano de la ocupación en Cisjordania y en Gaza a un asedio por hambre cuyo último episodio es la carnicería que en estos días asoma en las pantallas de nuestros televisores en medio de amables y festivos mensajes navideños.
No es un fracaso de la diplomacia internacional. Es una prueba más de complicidad con el ocupante. Y no se trata sólo de Estados Unidos que no es referencia moral ni política sino parte, la parte israelí, en el conflicto; se trata de Europa, de la decepcionante debilidad, ambigüedad, hipocresía, de la diplomacia europea.
Lo más escandaloso de lo que está pasando en Gaza es que puede pasar sin que pase nada. La impunidad de Israel no se cuestiona. La violación continuada de la legalidad internacional, los términos de la Convención de Ginebra y las mínimas normas de humanidad, no tiene consecuencias.


Más bien, al contrario, parece que se premia con acuerdos comerciales preferentes o propuestas para el ingreso de Israel en la OCSE. Y qué obscenas resultan las frases de algunos políticos repartiendo responsabilidades a partes iguales entre el ocupante y el ocupado, entre el que asedia y el asediado, entre el verdugo y la víctima. Qué indecente la pretendida equidistancia que equipara al oprimido con su opresor. El lenguaje no es inocente. Las palabras no matan pero ayudan a justificar el crimen. Y a perpetuarlo.
En Gaza se está perpetrando un crimen. Lleva tiempo perpetrándose ante los ojos del mundo. Y nadie podrá decir, como en otro tiempo se dijo en Europa, que no sabíamos.
Teresa Aranguren, Pedro Martínez Montávez, Rosa Regás, José Saramago, Pilar del Río, Cármen Ruiz Bravo, Belén Gopegui, Constantino Bértolo, Santiago Alba


CARTA DE AVAAZ


Estimad@ amig@,


Con la ofensiva terrestre de Israel alcanzando la ciudad de Gaza, cada día el número de civiles muertos se incrementa de modo alarmante: es tiempo de detener definitivamente esta guerra. Con mas de 250.000 firmas por un alto al fuego (incluyendo la tuya), nuestra voz se está escuchando ya entre líderes mundiales. Pero aún la violencia continúa y nos encontramos hoy con el obstruccionismo de los EE.UU. a un acuerdo de alto al fuego en Naciones Unidas. Necesitamos alzar nuestras voces aún más y buscar reuniones personales con miembros del Consejo de Seguridad para entregar nuestra petición y publicar un aviso en el influyente Washington Post antes que Barack Obama asuma la presidencia.Cuantos más seamos en firmar esta campaña, más poderosa será nuestra voz. Si no lo hiciste aún, por favor, tómate un momento para reenviar el siguiente link y el mensaje de abajo a 10 personas que creas puedan estar interesadas en firmar también. Lograr el medio millón de firmas en esta semana tendrá un impacto fuerte: http://www.avaaz.org/es/gaza_time_for_peace


Gracias,El equipo de Avaaz


Estimado/a representante del Parlamento Europeo:
Me dirijo a Vd., como ciudadano/a de la UE, consternado/a e indignado/a por los acontecimientos que están sucediendo en la Franja de Gaza, y convencido/a de que los europeos somos responsables, en buena parte, de lo que allí sucede al haber fracasado en imponer el respeto a la legalidad internacional y a las resoluciones de la ONU.
Sé que el Parlamento aplazó el pasado 4 de Diciembre la votación en la que se decidía la ampliación y mejora del Acuerdo de Asociación UE-Israel. Le estoy agradecido/a, aunque la Comisión no esperó tanto y el día 8 hizo todo lo contrario sin vincularse a la decisión del parlamento europeo, un déficit democrático que resta aun más credibilidad a la institución.
Hoy Israel se siente respaldado para la masacre que está causando, burlándose una vez más de convenciones y acuerdos internacionales de Derechos Humanos y de la ley Humanitaria Internacional.
Hagan algo inmediatamente, se lo ruego y para esto les pagamos.
Somos muchos los ciudadanos y ciudadanas que exigimos que así sea, que queremos que nuestras opiniones y nuestros impuestos sean invertidos con la debida coherencia por nuestros legítimos representantes, entre ellos Vd. Necesitamos que se adopten las medidas necesarias para ayudar de forma efectiva a poner fin a esta impunidad vergonzosa. Europa tiene que dejar de aplicar el doble rasero para que podamos creer en nuestras instituciones y en nuestros representantes. Por favor háganlo de verdad y dense prisa. La muerte en Gaza no espera. ¿Cuántas víctimas más son necesarias para que reacionen? Póngase del lado que debe estar que no es otro que el de la justicia y el derecho internacional y exija que se apliquen con rigor todas las medidas y sanciones diplomáticas y económicas que le competen en contra de Israel, según estipula la Carta de la ONU, la IV Convención de Ginebra y todas las resoluciones del Consejo de Seguridad referidas a la cuestión palestina. Piense que la suerte de más de un millón y medio de seres humanos está en buena parte a merced de lo que los europeos seamos capaces de hacer y no podemos mirar estos crímenes con complacencia. Ya es suficiente.Si permanecemos pasivos, impávidos y sin respuestas frente a tanta ignominia, si continuamos siendo complacientes, no le quepa la menor duda que estaremos colaborando con la limpieza étnica del pueblo palestino, con los castigos colectivos y con todo el cúmulo de crímenes e injusticias que la ocupación militar israelí perpetra contra la población civil palestina.Como ciudadano/a europeo/a y por la responsabilidad que me afecta, se lo pido y exijo.





Agradeciendo la atención que me ha dispensado al leer este mensaje, reciba un saludo cordial.


Atentamente


Tres años viviendo en una ratonera
Sin agua ni energía, casi sin comida, sin calefacción y sin medicinas, el millón y medio de palestinos de la franja padece un desastre humanitario descomunal
© JUAN MIGUEL MUÑOZ - Jerusalén –
EL PAÍS 12/01/2009



"Para muchas personas es un tormento cuidar a los bebés y los niños más pequeños. ¿Sabes? Se cagan. Pero no hay agua ni pañales. Imagina cómo nos las arreglamos", comenta Mohamed, padre de cuatro. Sin agua corriente, con escasísimo abastecimiento de alimentos, sin calefacción en invierno, sin poder escapar de la franja, sin capacidad para curar heridos, el millón y medio de sus habitantes padece un desastre humanitario descomunal. Causado no sólo por el ataque brutal de 16 días de las Fuerzas Armadas israelíes. Desde hace tres años, el territorio sufre un bloqueo asfixiante que no hace sino empeorar. Pretende Israel acabar con el lanzamiento de cohetes. Sin duda, es cierto. Pero muchos apuntan a una estrategia calculada. "Gaza no es un caso de subdesarrollo económico. Es un caso único y cruel de subdesarrollo deliberado", ha escrito el historiador israelí Avi Shlaim. Para que no levanten cabeza. "Haremos volver a Gaza 20 años atrás", ha dicho un miembro del Gabinete israelí. Lo han conseguido.
En agosto de 2005 el Gobierno de Ariel Sharon ejecutó la evacuación de los colonos judíos de Gaza y representantes de organismos financieros internacionales auguraban un futuro halagüeño. Algunos hablaban de convertir Gaza en un enclave al estilo de Singapur. Pero los palestinos no celebraron aquella evacuación. Ni un alma salió a las calles. Están hartos de escuchar promesas. Ayer, amplias zonas del campo de refugiados de Yabalia, de Rafah, de Beit Lahia y de la ciudad de Gaza ofrecían imágenes dantescas, que recuerdan a la destrucción de Grozni, la capital chechena bombardeada.
La magnitud del desastre es especialmente cruda para los más de 3.000 heridos por el fuego israelí y los enfermos, quienes padecen una coyuntura traumática. No es nuevo. Ya lo vivieron casi 300 seres que murieron por falta de atención médica en 2008. El Gobierno israelí -y también el egipcio- les impidió ser tratados fuera de Gaza. Hubo casos sangrantes. Una familia obtuvo al fin el permiso de los servicios secretos israelíes. Tarde. El enfermo había sido enterrado días antes.



Es dramático también para los médicos, que pelean por paliar una situación desesperada. Los datos de las Agencias de Naciones Unidas son esclarecedores: el 70% de los pacientes crónicos ha suspendido sus tratamientos; entre el 25% y el 50% de los doctores y enfermeros no puede acudir a los hospitales, aunque en el sur superan el 90%. Se alerta del riesgo de epidemias. Los servicios de epidemiología, prenatales y los laboratorios han suspendido su actividad; las campañas de vacunaciones se han interrumpido en los 58 hospitales y centros de salud, de los que sólo 34 funcionan, y con generadores. Porque la electricidad es un lujo.
Tres de cada cuatro vecinos carece de luz. Hace frío y el riesgo de hipotermia para los niños es grave. "Hay muchas viviendas con las ventanas destrozadas. La gente tiene que colocar plásticos. Pero muchos que las conservan las abren para evitar que la onda de los bombardeos las destroce y lesione a alguien. Es peligroso", explica Mohamed.
Hace sólo tres años, Gaza era un lugar pobre. Con una economía a merced de los avatares políticos y siempre en declive. Sus habitantes se aprestaban entonces a votar. Venció Hamás. Y casi ningún país del mundo aceptó el veredicto de las urnas. Se acababa de firmar un acuerdo entre la Autoridad Palestina, Estados Unidos, la Unión Europea e Israel que fijaba en 450 contenedores el suministro diario a la franja. El promedio de los últimos días es de 67. Buen registro comparado con la media del mes de noviembre, cuando sólo 23 camiones descargaron cada día sus mercancías. Durante los meses de tregua, entre junio y diciembre de 2008, Israel nunca permitió un flujo que se aproximara ni remotamente a lo pactado.
Hace tres años, se compraba de todo en los supermercados. El día a día es hoy una lucha por la subsistencia. De las 27 fábricas de pan sólo nueve funcionan. "Las colas para comprar son kilométricas. Esperas cuatro horas para irte a menudo con las manos vacías. Hacemos en casa pan sin levadura. En las tiendas no hay de nada, se come habas secas, alguna legumbre y garbanzos a precios muy altos. ¿Verduras? ¿Eso qué es? Nadie se atreve a recogerlas en los campos. Y las carnicerías han cerrado. Los dueños no compran carne porque no pueden conservarla. ¡Pero si han bombardeado hasta las granjas de pollos!", explica Kayed, residente en la capital.



Casi un millón de personas dependen de la ayuda alimentaria de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (UNRWA) y del Programa Mundial de Alimentos. Han suspendido varias veces el reparto de comida. Y todo agravado porque Israel no permite a las demás ONG trabajar en Gaza desde el 4 de noviembre.
Se apreciaba en 2005 miseria. Y se observaban vertederos inmundos. Pero no sucedía lo que ocurre ahora en las ciudades norteñas de Beit Lahia y Beit Hanún. Las aguas negras emergen por las alcantarillas. Hay 170 estaciones de bombeo de agua y de tratamiento de aguas residuales. No funcionan. No hay combustible. El suministro de agua, que sabe a sal desde hace años, se ha cortado para el 80% de la población. Es un colapso general. Miles de palestinos no pueden comunicarse por el pésimo funcionamiento de la red de telefonía móvil y fija. Ni pueden, a veces, acudir a los entierros. No se enteran de la muerte de familiares o amigos.

“Plomo fundido” sobre la conciencia judía
© León Rozitchner


“Si nosotros nos revelamos incapaces de alcanzar una cohabitación y acuerdos con los árabes, entonces no habremos aprendido estrictamente nada durante nuestros dos mil años de sufrimientos y mereceremos todo lo que llegue a sucedernos.”Albert Einstein, carta a Weismann, 1929.
¿Recuerdan cuando hace dos mil años los judíos palestinos, nuestros antepasados en Massada sitiada, enfrentaron las legiones del Imperio romano y se suicidaron en masa para no rendirse? ¿Recuerdan la rebelión popular y nacional de nuestros macabeos contra la invasión romana, cuando murieron decenas de miles de judíos y se acabó la resistencia judía en Palestina y nos dispersamos otra vez por el mundo? ¿No piensan que esa misma dignidad extrema que nuestros antepasados tuvieron, de la que quizá ya no seamos dignos, es la que lleva a la resistencia de los palestinos que ocupan en el presente el lugar que antes, hace casi dos mil años, ocupamos nosotros como judíos? ¿No se inscribe en cambio esta masacre cometida por el Estado de Israel en la estela de la “solución final” occidental y cristiana de la cuestión judía? ¿Han perdido la memoria los judíos israelíes? No: sucede que se han convertido en neoliberales y se han cristianizado como sus perseguidores europeos, que, luego de exterminarlos, empujaron a los que quedaron vivos para que se fueran a vivir a Palestina con el terror del exterminio a cuestas.
El meollo de la actual tragedia está en la Shoá. Si la memoria de su pasado define el sentido histórico que marcó el “destino” del pueblo judío, donde se van hilando las cuentas de nuestro derrotero, y si el acto final en el que culmina ese destino convoca a los judíos israelíes a aniquilar la resistencia de otros pueblos inocentes, algo del sentido histórico ha desaparecido de la memoria de los israelíes. ¿Puede ser invocada la Shoá sin ser infieles a los desaparecidos, cuando al mismo tiempo el sentido completo de ese acontecimiento monstruoso ha quedado oscurecido? ¿Cómo podríamos “hacer memoria” si la construimos con los únicos recuerdos de nuestro pasado que los culpables europeos del genocidio nos autorizan? Es cierto: si los israelíes recuerdan todo, pierden a sus aliados. Porque la memoria de la Shoá que llevó al retorno a una tierra perdida hace mucho tiempo tendría que volver a ser pensada.
Lo primero a recordar: nuestros perseguidores históricos no fueron ni son los palestinos.


Nuestros perseguidores estaban y siguen estando en las naciones de cultura europea que nos expulsaron y masacraron, y sin embargo son ellos los que siguen marcando el destino de todos nosotros, sobre todo de los judíos israelíes. ¿Será por eso que se busca olvidar a los verdaderos culpables de la Shoá? Los israelíes ya no se preguntan por el pasado bimilenario judío. Nunca los judíos, salvo excepciones, acusan del exterminio judío a la religión cristiana y a la economía capitalista que produjeron necesariamente la Shoá, como la conclusión de un silogismo que se venía desarrollando en Europa cristiana desde su mismo origen, como si el nazismo hubiera sido sólo un accidente sin antecedente en la historia europea y todo comenzara con Hitler. ¿No será que luego de la Shoá ustedes, los descendientes de los judíos europeos asimilados, se aliaron luego con los exterminadores en un pacto oscuro que el terror dictaba, y volvieron ahora todos, de cierta manera, a ser judeo–cristianos? Porque seamos honestos: el Tercer Reich se ha prolongado en el 4º Reich del Imperio norteamericano. Es claro: prefieren no saberlo porque el Estado de Israel está –nosotros los judíos latinoamericanos sí lo sabemos– al servicio del poder cristiano–imperial de los EE.UU. ¿O van a creerse que los EE.UU. y Europa combatieron al nazismo para salvar a los judíos? ¿Por qué ahora habrían de seguir persiguiéndolos si mantienen lo que tienen de judíos congelado sólo en lo arcaico religioso? Pero ¿no les dice nada pasar a ocupar ahora el lugar impiadoso, como brazo armado de los poderosos capitalistas cristianos, contra una población civil asediada y asesinada por osar defenderse contra la expropiación ilimitada de un territorio que debía ser compartido?
Recordemos. Karl Schmitt, filósofo católico del nazismo, había puesto de relieve lo que la hipocresía democrática ocultaba: la categorías políticas son todas ellas categorías teológicas. Es decir: la política occidental (democrática y capitalista) tiene su fundamento en la teología cristiana. Es notable: Schmitt coincide con lo que Marx joven decía en Sobre la cuestión judía: el fundamento cristiano del Estado germano se prolonga como premisa también en el Estado democrático.


Y si la política occidental al desnudarse muestra su fundamento teológico oculto, sin el cual no hubiera habido capitalismo, entonces toda política de Estado capitalista era antijudía, porque ése era el escollo que el cristianismo había encontrado para consolidarse como religión universal. No contra los judíos cristianizados que, como ustedes en Israel, apoyan esa política, es cierto. Ustedes tienen de cristianos, sin saberlo, lo que ocultan en su propia memoria al ocultar que la Shoá como “solución final” fue un exterminio teológico (cristiano) político europeo. Schmitt la tenía clara. Lo que el sutil filósofo alemán católico necesitaba activar, en momentos de peligro extremo para el cristianismo y el capitalismo frente a la amenaza de la Revolución Rusa y las rebeliones socialistas, era el fundamento cristiano escondido en la política: el odio visceral y alucinado religioso antijudío para que en Europa reverdeciera con toda intensidad el fundamento grabado durante siglos en el imaginario popular cristiano. Y con ese vigor arcaico reverdecido pudieran enfrentar la amenaza revolucionaria del judeo–marxismo.
Por eso, frente a la apariencia liberal de la política democrática como una relación “amigo-amigo”, el fundamento de la política nazi extremaba las categorías de “amigo–enemigo” que Schmitt vuelve a poner de relieve en el “estado de excepción” como la verdad oculta de la democracia: el único enemigo histórico cuando entra en crisis el fundamento social europeo son nuevamente los judíos. En 1933, frente a la amenaza del socialismo tildado quizá con cierta razón de judío, resurgía para muchos europeos todo su pasado y encontraban en los judíos el fundamento más profundo de lo más temido para su concepción cristiana: las premisas judías de un materialismo consagrado, no meramente físico cartesiano como la economía capitalista requería. Por eso Schmitt vuelve a desnudar las categorías fundantes adormecidas que la teología católica mantenía vivas: volvía al fundamento religioso de la política cristiana del Estado democrático para enfrentar el peligro del “comunismo ateo y judío”.
Sucede que en ese momento los judíos laicos formaban parte de la creatividad moderna que en Europa alimentó el pensamiento político y científico: eran rebeldes todavía, no como tantos de ahora, y por eso Marx de joven pensaba que los judíos, una vez superada su etapa religiosa y se hicieran laicos prolongando la esencia judía más allá de lo religioso, podrían pasar a formar parte activa de la liberación humana.



Y cuando al fin los europeos creían haber logrado en el siglo XIX la universalización del cristiano–capitalismo que se expandía colonizando a sangre y fuego el mundo, aparece otra vez el materialismo judaico como premisa del socialismo, que no es físicamente metafísico sino que parte de la Naturaleza como fundamento de la vida del espíritu humano. Tiemblan entonces en Europa los fundamentos cristianos de la política y de la economía: un nuevo fantasma la recorre y se manifiesta en una teoría judía revolucionaria. De lo cual resulta que en momentos de crisis Hitler sólo representó, en términos estrictamente religiosos, culturales y políticos, el temor de toda la cultura occidental ante los comunistas y los judíos como los máximos enemigos de ambos, ahora renovados: del capitalismo y del cristianismo. El racismo de los nazis –esa “teozoología política”– no es más que el espiritualismo cristiano secularizado que el Estado nazi consagró laicamente en las pulsiones de los cuerpos arios.
Una vez aniquilados los millones de judíos –como luego fueron arrasando y aniquilando con la misma consigna a millones de soviéticos “judeo-comunistas”– el impacto aterrorizante de la “solución final” hizo que los judíos casi nunca, salvo muy pocos, se atrevieran a señalar a los verdaderos culpables del genocidio (como pasó entre nosotros con los genocidas). Con la derrota de los nazis como únicos culpables –según cuenta la historia de los vencedores– desapareció en Europa la historia de los pogromos y las persecuciones cristianas medievales y modernas que nos aterraron durante siglos: la de los franceses tanto como la de los italianos, los españoles, los polacos y los rusos mismos. Sólo los nazis alemanes fueron antijudíos.
Los judíos cristianizados por el terror del cristiano-capitalismo en Europa luego de la Shoá buscaron su “hogar” fuera de Europa: se instalaron en Palestina, como si el reloj de la historia, ahora teológica, se hubiera detenido hacía dos mil años. No se dieron cuenta de que la mayoría de los judíos que volvían a Israel no eran como nuestros antepasados que se habían ido: los descendientes de los defensores de Massada o de los macabeos. Buber, Gershon Scholem y tantos otros sí lo recordaban. Nadie quería que nos volviera a pasar otra vez lo mismo, es cierto; pero en vez de enfrentar y denunciar a los verdaderos culpables del genocidio –que ahora nos apoyaban para que nos fuéramos para siempre de Europa y termináramos nosotros mismos la etapa final democrática de la “solución final” judía que ellos comenzaron– los israelíes terminaron sometiendo a los palestinos como los romanos, los europeos y los nazis lo hicieron antes con nosotros. Pero primero tuvieron que vencer la resistencia de nuestros pioneros socialistas.
Los israelíes, apoyados ahora por el Imperio cristiano–capitalista que los había perseguido, crearon también en Israel un Estado teológico, pero la “parte” secularizada dentro de ese Estado judío siguió siendo la del Estado cristiano. Volvieron como judíos para culminar en Israel la cristianización comenzada en Europa: mitad judíos eternos en lo religioso, mitad cristianos secularizados en lo político y en lo económico. Por eso ahora en Israel el Estado mantiene la economía neoliberal capitalista y cristiana sostenida por los religiosos judíos sedentarios, detenidos en el tiempo arcaico de su rumiar imaginario. Y por el otro lado los iraelíes son neoliberales en la política y en la economía y en la ciencia “neutral”, cuyas premisas iluministas son cristianas. Mitad judíos en el sentimiento, mitad cristianos en el pensamiento.
Y por eso quieren que todos, también aquí y ahora, seamos como ellos: judeo-cristianos como el rabino Bermann, avalado por el cardenal Bergoglio, o judíos–laicos como Aguinis, neoliberal letrado avalado por el obispo Laguna. O como los directivos de la AMIA, que tienen la potestad de determinar si soy o no judío. Si soy judío “progresista” y no me secularicé como cristiano, entonces no soy judío, no podré aspirar a ser enterrado en un cementerio comunitario porque me faltaría la parte cristiana de mi ser judío. Pero judíos–judíos, esos que prolongan en lo que hacen o piensan los valores culturales judíos, quedan al parecer muy pocos, aunque sean muchos los que leen hebreo o reciten kaddish en la tumba de sus padres. Todos están aureolados con la coronita del cristiano-capitalismo que al fin los ha vencido por el terror cristiano luego de dos mil años de resistencia empecinada: convertidos ahora al “judeo-cristianismo”.
Por eso la creación del Hogar Judío en Palestina tiene un doble sentido: la “solución final” europea tuvo éxito, logró su objetivo, el cristianismo europeo se desembarazó de los judíos y muchos de los que se salvaron se fueron de Europa casi agradecidos, sin querer recordar por qué se iban y quiénes los habían exterminado. La Europa cristiana y democrática se había sacado el milenario peso judío de encima. Pero mis padres, que llegaron a las colonias judías de Entre Ríos, sí lo sabían.
Todos los judíos estamos pagando esta inmerecida transacción, ese “olvido” del Estado de Israel, al que seguramente se habrían negado los defensores del Ghetto de Varsovia, que murieron, ellos sí, sabiendo quiénes eran los responsables políticos, económicos y religiosos –estaban a la vista–- como los millones de judíos europeos que murieron en los campos de exterminio. Los judíos que vinieron luego, esos que estamos viendo, no quisieron ni pensar a fondo en los culpables: se unieron a los poderosos y saludaron alborozados que el socialismo stalinista antisemita se derrumbara arrastrando al olvido al mismo tiempo, como si fuera lo mismo, la memoria de los pioneros judíos revolucionarios asesinados por Stalin. Por eso sus sueños mesiánicos dependen ahora únicamente de los cristianos y del capitalismo para poder realizarse. Sólo tenían que hacer una cosa: permutar al enemigo verdadero por un enemigo falso.
Estamos pagando muy cara esta conversión judía. Los israelíes, ya vencidos en lo más entrañable que tenían de judíos históricos, se han transformado en la punta de lanza del capitalismo cristiano que los armó hasta los dientes para enfrentar el mayor y nuevo peligro que tiene el cristianismo: los mil millones de musulmanes que pueblan el mundo. Pero ni los musulmanes ni los palestinos fueron los culpables de la Shoá: los culpables del genocidio son ahora sus amigos, que los mandan al frente.
Y aquí cierra la ecuación política amigo-enemigo de Karl Schmitt. Antes, hasta la Segunda Guerra Mundial, el fundamento teológico de la política era “amigo/cristiano–enemigo/judío”. Ahora que los judíos vencidos se cristianizaron como Estado teológico neoliberal la ecuación es otra: “amigo/judeocristiano–enemigo/musulmán”. ¿Este es el lamentable destino que Jehová nos reservaba a los judíos? Porque de lo que hacen ustedes en Israel depende también el destino de todos nosotros.