EL LARGO ADIÓS

Francesc Casavella
Se fue mucho antes de lo que le tocaba, por culpa del corazón, con mucho por delante por escribir, cuando recién estaba su premio Nadal que lo consagraba. Se estrenó ganando el Premio Tigre Juan con EL TRIUNFO, que Mireia Ros convirtio en película,; siguió con UN ENANO ESPAÑOL SE SUICIDA EN LAS VEGAS; escribió con acierto sobre la Barcelona canalla con desperpajo en EL DÍA DEL WATUSI, y terminó hablando de vampiros en LO QUÉ SÉ DE LOS VAMPIROS, su última novela.


Harold Pinter
Fue gentleman hasta el final de sus días. Impresionante planta y verbo valiente. Le cantó las cuarenta a Bush cuando agradeció el merecido Premio Nobel de literatura. Dramaturgo de izquierdas más conocido, en estas tierras, por sus guiones, las formidables historias de poderosos y oprimidos que escribiera para Joseph Losey. Recuerdo, especialmente, la perversidad de los personajes de EL SIRVIENTE, esa revolución que se produce en el seno de una casa burguesa. Fue un autor incendiario y comprometido fiel a sus principios.


Robert Mulligan
Vive en sus películas por la que no pasan los años, que uno ve y se emociona. Pocos realizadores tienen esa capacidad de rozar la sensibilidad del espectador sin llegar a ser lacrimógeno. Nos contó ese maravilloso alegato antirracista de MATAR A UN RUISEÑOR con un Gregory Peck impecable en el papel de abogado recto; nos transportó a ese amor imposible y triste de VERANO DEL 42, en el que un adolescente ama a la chica más bella del lugar por última y única vez; nos inquietó en esa bellísima historia de horror que era EL OTRO; consiguió provocar el escalofrío con un western extraño llamado LA NOCHE DE LOS GIGANTES; nos regaló una conmovedora historia de amor entre adúlteros en EL PRÓXIMO AÑO, A LA MISMA HORA...

Comentarios

EL INDIO JOHN ha dicho que…
Grandísimo director; yo le tengo dedicada una reseña en mi Blog a su Verano del 42.
José Luis Muñoz ha dicho que…
Pues realmente es uno de los grandes que se han ido, y con una sensibilidad cinematográfica extraordinaria.VERANO DEL 42 es mítica y conmovedora. La vi hace muchísimos años y la he vuelto a ver ahora, y sigue igual. Me alegro de encontrar a un fan de Mulligan.