EL LARGO ADIÓS

SE NOS MURIÓ FERNANDO FERNÁN GÓMEZ
Se nos murió el polifacético, prolífico, genial y cascarrabias Fernando Fernán Gómez. Toda una vida dedicada a la farándula, en su más amplio sentido, desde su nacimiento durante una gira de su madre por Latinoamérica, al cine, al teatro y a la literatura. Hizo de todo en la vida y nadie como él interpretó la bohemia que persigue al actor hasta la tumba. Tuvo muchas, bellas e inteligentes mujeres a su lado hasta que sentó su cabeza con la musa de la Escuela de Barcelona Emma Cohen que ha permanecido a su lado hasta el final. ¿Interpretaciones memorables? Casi todas. Le recuerdo soberbio en LAS BICICLETAS SON PARA EL VERANO de Jaime Chavarri. O en EL ESPÍRITU DE LA COLMENA de Victor Érice, su más bella película. No se prodigó como director, pero con EL EXTRAÑO VIAJE sentó cátedra. Luego llegó, en su vejez, al gran público con esas interpretaciones airadas, coléricos berrinches, que le daban cuando le atosigaban, aunque fuera un admirador para pedirle un autógrafo. Su último gran papel fue encarnando EL ABUELO de José Luis Garci sobre novela de Pérez Galdós en donde estaba, como siempre, soberbio. No creo que descanse en paz. Es capaz de aporrear con su acostumbrada vehemencia la tapa de su ataúd, en un último acto de rebeldía, este ácrata por antonomasia.

Comentarios