VIAJES

CRACOVIA, LA PLAZA
         Cracovia está a un paso del infierno, pero nadie lo diría de la ciudad más hermosa de Polonia, su antigua capital, y una de las urbes más bellas de Centroeuropa. Un tren destartalado me lleva a la ciudad en poco más de cuatro horas; un tren de los de antes, con pasillo y departamento que comparto con dos jóvenes polacas que ni hablan entre sí ni conmigo en todo el tiempo que dura ese viaje en el que lo más destacable es el frío, el frío intenso que debe de entrar por una rendija y que ninguna calefacción mitiga, que me obliga a bajar la maleta para sacar un jersey y abrigarme y a las dos chicas envolverse en sendas mantas que previsoramente llevan consigo.
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