EL RINCÓN DEL POETA

LA SANGRE DEL AMOR
Borja Casini

Brota sangre de amor
De mi lanza de carne
Brota el río de la vida
Hacia la sima precisa
Después de horas
Días
Meses
Años
Amándonos,
Después de lamernos,
Uno al otro,
Como bocados exquisitos,
De tocarnos
Como amantes ciegos
En la turbia penumbra
De sucumbir a los sentidos,
De fenecer de placer,
De moldearnos los cuerpos,
De bebernos.

Brota la sangre del deseo
Horas constreñida,
Meses aplazada,
En tu cuenco de seda,
En tu cáliz de carne,
Llenándote entre pálpitos,
Abrazado por tus piernas,
Sin escapatoria posible,
Mientras el vértice de tu cuerpo
Me atrae como el abismo
Y tiembla tu carne toda,
Gime tu boca,
Mientras soy león que te devora,
Gacela tibia,
agonizante doncella
que muere entre mis brazos
sofocada por mis besos
herida por mis dedos
que son cuchillos
que entran en tu cuerpo
moldean tus senos
y agitan tus nalgas.


Beso tu carne
Como beso el terciopelo de la fruta,
Devoro tu pulpa,
Con bocados hambrientos,
Aspiro la dulce fragancia
Que exhala tu cuerpo
Cuando, rendida,
Te abres
Como flor carnívora,
Y yo soy insecto,
Pegado en los pétalos
De la flor de tu belleza.

Somos
Árbol de ramas retorcidas
De hojas temblorosas
Cuyos troncos se entrecruzan
Se funden,
Cuyos contornos se confunden,
Sin límites ni fronteras,
Sin saber bien
Dónde acabo yo,
Dónde empiezas tú,
Porque no hay ni tú ni yo
Sino la suma de los dos
Un ser hambriento de placer
Sacudido por el deseo
De hambre infinita
Brutal y delicado
Con sus cuatro piernas
Dos cabezas
Y dos corazones
De sincronizados estallidos.

Y después del amor
Mientras mis dedos recorren
La geografía de tu cuerpo,
Cuando tus ojos se cierran,
Cuando tus labios no son sino sonrisa
Y tu cabeza busca
La almohada de mi hombro,
Y tus manos juegan
En la selva de mi pecho,
Soñamos
Con todos los paisajes que no vimos,
Con todos los océanos que no surcamos
Con toda la vida que no vivimos.

Comentarios