LA PELÍCULA

EL ESCRITOR
Roman Polanski


El director de Chinatown, no nos regalaba una obra suya desde la fallida Oliver Twist (sin contar su historia para Chancun son Cinema), y entre medio, ha copado páginas de los principales tabloides con su acusación de violación que tiene pendiente con la justicia norteamericana desde hace unos cuantos lustros.


El veterano director regresa allí donde es admirado con este apasionante thriller, en el que nos ponemos en la piel de un escritor de segundas (conocido en el mundo literario como negro, o también con el nombre original de la cinta ghost writer) que se le encarga rehacer las memorias de un antiguo primer ministro británico, después de la misteriosa muerte del antiguo responsable. A partir de ahí, el escritor se va sumergiendo en un peligroso mundo de lazos ocultos, verdades malignas y asuntos de estado de graves trascendencias.


En el papel del escritor Polanski recupera a Ewan McGregor en un papel solvente y convincente, que pronto consigue que sintamos como propio su paso por el torrente que lo arrastra. El escritor se levanta en base a una historia adictiva, entretenida y con un ritmo constante y arrollador. Su trepidante trama se rellena, consiguiendo con ello una apetitosa forma, con interesantes apuntes históricos que han sacudido nuestra actualidad desde la caída de las torres gemelas y la consecuente revalorización de la ficción orwelliana.




Así, pues el exprimer ministro de la ficción se ve envuelto en una cacería judicial internacional por su supuesta involucración en los vuelos secretos de la CIA, y sus secuestros e interrogatorios. Esta es la tormenta mediática en la que el protagonista del filme se ve envuelto mientras se encuentra trabajando mano a mano con el premier británico en una aislada isla norteamericana. Sin embargo, esto será sólo el principio, ya que de simple asaliarado de una editorial pasasará a convertirse en una especie de super investigador, llegando hasta un difícil punto de no retorno, o sea, metiendose de lleno en el denso barro.



A pesar de que la película te situa ante unos hechos dramáticos, y con puntos de conexión evidentes con la actualidad política de la pasada década, Polanski usa con brillantez la comicidad que despunta de su inteligente guión, forjando así grandes instantes cómicos (sobre todo cuando McGregor está en pantalla) que ayudan a depurar las pequeñas incoherencias y baches inverosímiles por los que pasa su guión. Un guión que se le hubiera podido sacar mucho más brillo e intensidad, si se hubieran destinado más páginas a recrearse en los momentos de mayor tensión, adrenalina e intriga, tal y como su director nos brindó a lo largo de la ejemplar Lunas de hiel, o la infravalorada Frenético.


Es en los instantes finales, cuando el protagonista se ve en apuros, cuando la cinta cobra mayor fuerza y no se detiene hasta su repentino final.


La grata impresión que se lleva uno durante su visionado responde también al excelente trabajo de fotografía, a la genial ejecución visual de Polanski, y a la incesante y agobiante música de Alexander Desplat, que sumerge a la perfección al espectador en la agravada maraña por el que pasa su intranquilo escritor.


No solo McGregor destaca entre el reparto, también Olivia Williams, en el papel de la mujer del ex primer ministro, o Pierce Brosnan en un papel al que poco nos tiene acostumbrado en su trayectoria. Como anécdota resaltar la pequeña, pero valiosa intervención, de un Elli Wallach, que sigue vivo y en activo.El escritor es un apasionante thriller político, que empieza seduciendo al espectador con su descripción de personajes, con la extraña atmósfera que se respira en esa isla y que envuelve a sus protagonistas, y que termina adentrándose en un túnel de tensión, angustia, y drama, todo ello, añadido con unas admirables gotas de humor.
MARC MUÑOZ


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Con semejante síntesis de la película, uno de inmediato quisiera verla. Logra atrapar al lector, gracias por esta apasionante reseña, Fabián Núñez Baquero