DIARIO DE UN ESCRITOR

13 de julio de 2010
Bajan más las temperaturas. Veintidós a la hora de máximo calor. Las mesas del Hotel Pathos, uno de los cuarteles de recogida de la Semana Negra, están copadas cuando bajo a desayunar. En el mostrador zumo de naranja, pincho de tortilla y café con leche mientras sigo leyendo Tengo una pistola de Enrique Rubio. Casi nadie en la terraza del hotel Don Manuel, cuartel general de los autores de la Semana Negra. Sopla un aire frío, como si dos puertas permanecieran abiertas y hubiera una corriente de mil diablos. Espero, sentado, a que Meli Suárez y José González, los dos entrañables amigos asturianos, hagan acto de presencia. A las doce llegan. El colega mexicano Javier Valdez Cárdenas, autor de Miss Narco y Malayerba, llega un poco más tarde. Vamos paseando hasta una de las mejores sidrerías de la ciudad. Ya soy un experto bebedor, de un trago liquido mi vaso. Lo mismo el periodista mexicano. La simpatía de Meli es contagiosa. José es mucho más calmado. Hablamos, como no, de la sangrante realidad de México, y de Sinaloa, en donde reside Valdez Cárdenas. Ante las ocurrencias de Meli, el mexicano ríe con ganas. Le hace gracia lo de los culines que, al principio, toma por otra cosa. A mí me gustan grandes, frondosos. No conoce la tortilla de patata, pero, en cuanto la prueba, repite. No sé cuántas botellas caen. Pinchos de jamón, una cazuelita de garbanzos. Con más sidra de la prudente en el estómago y la cabeza les confieso lo que cambió la Semana Negra a este autor. Y hablamos de pintura, pinacotecas y de París, la ciudad más hermosa del mundo. Y de Mike Demon y Fred Vargas, los protagonistas de La Frontera Sur. A las dos y cuarto me despido de ellos para ir a comer al Dossoles. Nos iremos cruzando a lo largo de la semana como nos seguiremos cruzando a lo largo de la vida. .
Javier Azpeitia, novelista y uno de los mejores editores de este país, viene en compañía del serbioperuano Goran y de Juan Bas. Hablamos de editoriales y presentaciones de la tarde mientras degustamos un pastel de escórpora y unas carrilleras. De postre el inevitable arroz con leche.

El día se presenta literario. En la carpa A Quemarropa Miguel Cane, cinéfilo mexicano de pro radicado en Gijón, presenta La fiesta de Orfeo del jovencísimo Javier Márquez, pareja de sevillanas de Nerea Riesco la noche anterior. La novela que edita Almuzara es, según el presentador mexicano, una mezcla de novela policiaca y terror. La novela empieza con los trescientos asesinatos que se producen en un pueblecito de Escocia y sigue por vericuetos inquietantes y llenos de misterio. Cane confiesa que tuvo miedo. La Hammer, Peter Cushing y Terence Fisher también andan metidos en la novela. El histrionismo de Miguel Cane convierte la presentación en un acto memorable en el que pocos son los oyentes que no ríen con ganas. A duras penas el autor, subdirector de Cambio 16, consigue romper ese vendaval de palabras para hacerse oír. Cuando Cane le pregunta a Márquez por qué pone esos trescientos asesinatos al principio de la novela, la respuesta del sevillano es rápida. Hitchcock colocó una de las escenas de máxima tensión de Psicosis, el asesinato de Janet Leight en la ducha, al principio de su película para atrapar al espectador. Con esos trescientos muertos del principio el lector de la novela de La fiesta de Orfeo devora sus más de trescientas páginas buscando una respuesta al enigma.
Encuentro a Guillermo Orsi con jersey de lana. No anda muy fina su esposa a la que no veo desde hace días. Pregunto a Sebastian Rutes por Lorenzo Lunar y Rebeca Murga. Y hablo con PITII sobre los diversos ninots que pueblan el recinto de la Semana Negra.

Elia Barceló charla con Sophie Hannah sobre sus novelas. La escritora inglesa, que ganó el concurso de karaoke la noche anterior, precisa de un traductor. Fernando Marías y Silvia Pérez Trejo, la editora de Imagine, toman fotos. Llega el escritor de trhillers y novelas históricas Julio Murillo y nos damos un par de besos. Empezamos a ser tan cariñosos en esta Semana Negra como Miguel Cane lo es con Juan Bas, que va siempre a recibirlo a la estación con su perrita Audrey bajo el brazo. Murillo, que presenta Oricalco en el evento, viene cansado después de ese trayecto Montseny─Prat─Oviedo─Gijón. En la barra nos invita a un par de cervezas a Juan y a mí.

Nerea Riesco se queda pasmada cuando le decimos, en broma que nos vamos a escaquear de su presentación. No lo hacemos, claro. Sentados casi en primera fila estamos sus colegas amigos y escritores que la consideramos nuestra niña. Y la sevillana, porque después de ver lo bien que bailaba la noche anterior ya no dudo de su raigambre andaluza, demuestra tener unas tablas impresionantes, además de buena voz, a la hora de presentar El elefante de marfil con Jorge Iván y José Manuel Estébanez. Su novela no es histórica, sino costumbrista, de amores, de tramas enrevesadas y complejas. Novela cebolla, dice, como concepto, que me parece brillante. Tiene muchas capas. Una Sevilla de 1800 que puede parecer folclórica o tópica, pero era así. E historias de amor de la protagonista con un marino turco. Nerea Riesco vende muy bien su novela, aunque la novela se venda sola, y habla de su concienzudo trabajo de escritora que poco tiene que ver con el mío, mucho más desorganizado. Fichas de personajes, líneas de tiempo y muchos meses de documentación antes de empezar a escribir las primeras páginas en el ordenador. Ante un comentario de PITII, esgrimido por Ángel de La Calle, que la actual novela histórica es plana y ramplona, Nerea Riesco hace un quiebro de cintura para señalar, por segunda vez, que sus novelas no son históricas, que son pretéritas, que así como hay mucha gente que se moriría por ver el futuro a ella lo que realmente le apasiona es estudiar el pasado que le explique el presente. Fin de una hora de presentación que se pasa volando y salva de aplausos.


Fernando Marías aparece rodeado de fantasmas femeninos en la presentación de su magnífica novela Todo el amor y casi toda la muerte, con la que ganó el premio Primavera de Novela. Como son fantasmas, ni los vemos ni los oímos. Justifica su camisa a cuadros y se marca un largo soliloquio micrófono en mano, sentado sobre la mesa al más puro estilo Lenny de Bob Fosse, aunque falta oscuridad en la sala y un foco que le ilumine sólo a él. Si la presentación del histriónico Miguel Cane ha sido inolvidable, la de Fernando Marías compite en originalidad. Habla de sus fantasmas sentimentales, del deseo que le despiertan, de las tres historias, una negra, otra romántica y la tercera fantástica con la que teje su novela. De la mujer de agua, su personaje más fascinante. Para recomendar que nadie la compre, porque no quiere que los lectores se perturben ─ no había ningún espía de la editorial Espasa, por suerte ─ y que se limiten a estudiar la hermosa portada del libro en donde descubrirán un monstruo en la parte de abajo que está a punto devorar a esa hermosa Andrómeda desnuda de Gustave Doré que yo tomé por Delacroix.

Tropiezo con el muchacho invidente, Sergio, y su padre. Les firmo El cadáver bajo el jardín y Negra y Criminal. A otro lector le dedico también El cadáver bajo el jardín. Tomamos un taxi para ir a comer con Alejandro Noguera, el historiador y miniaturista de la exposición 55 días en Pekín. Se nos une Julio Murillo que marchó antes a hacer la siesta. Somos los primeros en llegar a la terraza del restaurante. Luego lo hacen otros grupos de colegas de la SN. Alfonso Mateo─Sagasta y Rafael Marín se añaden a nuestra mesa. Hablamos de serie de televisión, tema en el que no entro, porque soy muy reacio a ellas, y de películas bélicas. Alejandro Noguera reivindica el ensayo sobre la novela. Pido guisantes con jamón y repito los huevos fritos de la noche anterior. Con los ojos cerrados nos vamos al sobre, como dice Juan Bas. Mañana, sin falta, alquilo una bici para castigarme el cuerpo.

Comentarios

Soy ficción ha dicho que…
Bueno, parece que la presentación de La Fiesta de Orfeo fue todo un éxito, me alegro Javier! Y felicidades a todos los demás, cómo os envidio!
Soy ficción ha dicho que…
Y gracias José Luis por la crónica :)
Paco Gómez Escribano ha dicho que…
Otra crónica excelente del martes y 13 que nos permite saber día a día lo que ocurre en la SN, así que gracias. Y felicidades a Fernando, Nerea y Javier. Sigue contándonos. Un abrazo.
Sergio ha dicho que…
Hola Jose Luis:
Soy Sergio, gracias por acordarte de mi.Por cierto no he recibido tu correo te repito mi correo:

sergioveravalencia@gmail.com.
Repito muchas gracias y ha sido un placer haberte conocido en Gijón.
Sergio