EL TÚNEL DEL TIEMPO


En Miedes de Atienza, con la pierna escayolada y mi rústica muleta. El territorio de una infancia feliz, despreocupada, con toda la vida por delante que era una incógnita. Tres veranos de mi infancia que fueron absolutamente felices y conservo con nitidez en mi memoria. Cada detalle, cada olor, ese aire frío y cortante de las mañanas, ese sol abrasador acariciando la era. Tres veranos que convertí en hermosa novela que espero ver publicada. Un niño de ciudad en un pueblo salvaje de La Alcarria en donde no había nada. Luz a partir de las nueve de la noche; agua, de la fuente. El campo castellano, esa Alcarria maravillosa, nuestro patio de recreo.La foto es de mi querido tío, el médico rural, que ya no está, que se llamaba Benigno aunque se hacía llamar Juan José porque no le gustaba su nombre. Tampoco está ya mi madre. Ni el perro Tim, al que salvamos de unos cazadores salvajes que lo dejaron medio herido. Aquí estoy junto a mi hermana viajera, que entonces no sabía que iba a irse a vivir a Estados Unidos, mi prima Charo, a la que siempre llamé Rosarito, y el primo Juanjo, el médico de la familia. Mi tía, la escritora, reina de performances - aún recuerdo cuando se puso una media en la cara y nos dio a todos un susto de muerte - posa junto a mi madre.

Comentarios