EL APUNTE

EL SEGUNDO ASALTO



Sobre el gran debate, edición segunda, cambiaron los papeles y el agredido en el primero se convirtió en implacable agresor. Algo le debieron decir los asesores a ZP para que se mostrara tan virulento con su oponente político. Rajoy, literalmente, perdió los papeles, o los tiró al suelo, lo que hizo realmente con todos los suyos, y eso le dio una terrible imagen televisiva de desordenado subrayada por un plano final cenital, hecho con muy mala baba, que mostraba el caos de su suelo minado de hojas con los que tropezó su silla al levantarse. ¿Por qué no los dejó encima de la mesa? Seguramente para no hacerse un lío con ellos. Una muestra más de su inseguridad total ante un debate al que iba como perdedor, presionado por todas las encuestas, y eso que en el primer match no estuvo nada mal, quizá más seguro que ZP, al menos mucho más agresivo y contundente en sus frases lapidarias. Le faltaron en este segundo asalto propuestas concretas mientras su adversario descargaba una batería de las suyas y se apoyaba como en un artículo de fe en un misterioso libro blanco que dimos por bueno, irrefutable. Mordió Rajoy con una torpeza inenarrable, de monaguillo en primera misa, la trampa de la guerra de Irak que hábilmente le puso ZP en el anzuelo y, aunque sí lo hizo en una entrevista con Pedrojota en El Mundo, no dijo que ésta había sido un error catastrófico porque eso le hubiera supuesto el enfrentamiento con quien lo designó su heredero. Si Rajoy creía que se iban a olvidar cuatro años de nefasta oposición anduvo equivocado y ahí hundió y removió la daga un ZP crecido ante el estupor de su adversario que abría mucho los ojos y escupia salivilla que manchaba su corbata. Su preocupación económica sobrevenida desde hace 4 días la desmontó de un plumazo ZP cuando le recordó su poco interés por los números en cuatro años de oposición dedicados a despotricar contra la política antiterrorista. ZP hizo prevalecer, cuando dirigió mirada a la cámara, su posición de estadista al prometer no cuestionar, sea quien sea el inquilino de La Moncloa, su política antiterrorista. Y Rajoy hizo muy bien en no deshacerse de esa niña que tantos chistes generó, convirtiendo el error en virtud. Y ZP se despidió con ese Buenas noches y buena suerte que tan bien le va.

De la magnitud de la derrota de Mariano Rajoy, al que todos los medios periodísticos y sondeos de opinión dan como seguro perdedor, depende ahora su supervivencia. Veremos qué heredero designa el Caudillo o si se postula él mismo para sucederle. La palabra la tienen los electores.

ENTREVISTA DE JAVIER MORENO A MARIANO RAJOY EN EL PAIS

En El País del jueves pasado se publicó una acerada entrevista a Rajoy que el que escribe esto no entiende. Incomprensiblemente, un politico experto como es el gallego se quedó mudo, divagó, equivocó datos, perdió la memoria, quedó como bobo, sin serlo, ante un periodista, Javier Moreno, que lo arrinconó más que el propio ZP en ese segundo asalto. Lean algunos extractos que reproduzco y no tienen desperdicio. ¿Estaba cansado Mariano?

FINANCIAL TIMES
P. Citó usted una opinión demoledora de Financial Times del lunes sobre Zapatero...
R. Sí. Aunque a mí también me parece exagerada la opinión
de Financial Times, ¿eh?
P. ¿Conoce usted al periodista que firmaba esa opinión?
R. No, no lo conozco. No conozco a nadie de Financial Times.
P. ¿No recuerda el nombre?
R. No.
P. Se llama Wolfgang Münchau, y es un articulista del periódico, pero no es la opinión del periódico. La opinión del periódico estaba en el editorial. ¿Lo leyó?
P. Era duro con usted. Le leo una frase: "Mariano Rajoy, un líder sin brillo, no ha conseguido salir de la sombra de José María Aznar, ex presidente del Gobierno, y ha estado en connivencia con una histérica campaña de la jerarquía católica que pone en tela de juicio la legitimidad del Gobierno". Viene a decir que el PP no se ha librado aún de su lastre franquista.
R. La sensación de lo que me dice es como si se hubiera publicado hace años. Alguien que publica algo así en 2008... A lo mejor podría tener más justificación en el pasado. Un editorial de hace unos años, perdido en el tiempo, no adaptado a su tiempo.
P. Es el periódico de la élite financiera y empresarial europea.
R. Eso no quiere decir que no pueda equivocarse.

LAS TEORÍAS SOBRE EL 11-M

P. Volviendo al debate. Me pareció entender que ya no alberga dudas sobre la autoría del 11-M.
R. No. Es lo que han dicho los tribunales de justicia. No albergo ninguna duda sobre la sentencia.
P. ¿Cuándo se dio cuenta de que estaba equivocado?
R. En el primer momento creí, como todo el mundo, que había sido ETA. El sábado y el domingo empecé a tener dudas, y luego ya, a la vista de los acontecimientos, cambié de opinión. El sábado y el domingo empecé a tener mis dudas. Yo sólo dije que creía que había sido ETA, porque, claro, yo no estaba en el Gobierno. Tenía la convicción. Lo dije el viernes. Y ya hoy, lo que digan los tribunales. Es evidente que es lo que es.
P. ¿Podría ser más preciso? ¿Cuándo se convenció de que los autores eran islamistas? R. Hace tanto tiempo...
P. ¿Hace mucho tiempo?
R. Hace muchísimo tiempo.
P. Pues el 13 de marzo de 2006 todavía declaraba usted lo siguiente: "Ahora dice la policía que no estaba allí una mochila que fue básica para decir quiénes fueron los autores, y que fue básica para la investigación; es que esto si se confirma, podría anular la investigación y el sumario". Si ya tenía la convicción de que eran los islamistas...
R. Sí, pero no tiene nada que ver. Se trata de un comentario sobre la validez de una prueba. No pongo en duda la autoría.
P. ¿No tiene ninguna autocrítica que hacerse por haber sembrado tantas dudas durante cuatro años del que ha sido el peor atentado de España, en los que se ha arrastrado por el fango al juez instructor, a los fiscales, a policías y a guardias civiles?
R. Sinceramente, yo no he llevado este tema al Parlamento nunca. Nunca. Nunca he participado en ningún debate sobre el 11-M ni he formulado ninguna pregunta sobre el 11-M. Mi posición sobre el 11-M siempre ha sido: "Oiga, vamos a mirar hacia adelante y que sea lo que decidan los tribunales". En el segundo debate tuve la sensación, y así lo dije, de que alguien quería volver a ganar las elecciones por el 11-M. A mí se me pueden reprochar muchas cosas, pero haber enredado en este tema me temo que no. Oiga, pregunte usted en otro lado.
P. Como presidente de su grupo parlamentario, sí autorizó más de 300 preguntas parlamentarias que, por sí mismas y en conjunto, sostenían un colosal edificio de conspiraciones con servicios secretos, policía...
R. No, no. Es su legítima opinión, pero sólo eran preguntas. Nadie hizo ninguna afirmación de que fuera ETA ni que dejara de serlo en los últimos tiempos. Acaso se puede encontrar la declaración puntual de alguno, pero la posición de mi partido y de su presidente, que soy yo, fue que esto lo resolvieran los tribunales y seguir hacia delante.
P. Ninguna autocrítica, pues. Ni de usted, ni de otros dirigentes del PP, ni del partido...
R. No me parece que haya sido un tema esencial en la legislatura. Yo creo que todos los españoles tienen un juicio sobre este asunto, y andar dando vueltas al mismo tiene poco sentido. Lo que hay que hacer es mirar al futuro.


LA GUERRA DE IRAK

P. Irak, por ejemplo...
R. Es que una situación como la de Irak... Ya lo he dicho: yo no mandaré tropas a ningún sitio sin el acuerdo del Parlamento nacional. Eso lo haré. Pero de aquellos años me quedo con la seriedad a la hora de gobernar. Allí las cosas se tomaban en serio, allí había un plan. Allí había seguridad, allí había certidumbre, había unos objetivos, había una previsibilidad. Lo más importante fue la política económica. Y ahora debe volver a serlo. Soy un dirigente político previsible. Me podré equivocar, pero todo el mundo sabe qué pienso, qué pienso de España, qué pienso del terrorismo, qué pienso de la economía, cuáles son mis prioridades. Y eso es con lo que me quedó de aquel Gobierno.
P. De aquella época también está el Prestige; o el fracaso en el control y en la lucha contra el terrorismo islámico, que acabó con el peor atentado.
R. Sí, claro. Es muy difícil vivir si a los Gobiernos les echamos la culpa de los muertos que asesinan los terroristas. Les puede echar la culpa de todos los actos de violencia que se produzcan en España, pero eso es muy peligroso. Luchar contra el terrorismo islámico no era fácil. Detuvimos a personas que tuvieron relación con el 11-S en EE UU, y no creo que ése sea un tema del que tengamos que arrepentirnos. Del Prestige: yo llevé ese tema, estuve instalado en La Coruña durante mucho tiempo y di una batalla de la que me siento muy orgulloso. Una batalla dificilísima donde no me ayudó nadie.

Y ETA VOTÓ

Isaias Carrasco es la última víctima de la infamia terrorista. Sus papeletas ya lo sabemos todos: 9mm parabellum. Ese anacronismo, ese cáncer llamado ETA, tiene la batalla perdida pero morirá matando. Nuestras armas son los votos y las urnas. Esta vez fue un socialista. Que su sangre caiga sobre sus infames asesinos.

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