EL APUNTE

DESPUÉS DE LA RESACA

Irrefutable lo que dijo Joan Tapia, ex director de La Vanguardia, en la versión catalana de 59 Segundos tras las elecciones: "Si Catalunya hubiera sido independiente, las elecciones las hubiera ganado el PP". Y Catalunya votó, mayoritariamente, por ZP, a pesar de los incumplimientos del Estatut, de las obras del AVE y de los desastres de las cercanias, de los socavones, de los apagones, de sus infraestructuras deficitarias, del encarecimiento de la vida cotidiana, de sus autopistas de peaje, de Carme Chacón simpática, sí, optimista, también, pero con un mensaje corto de luces en todos los aspectos y cuya campaña se basó en el temor al contrario. Y ahí está la base del triunfo socialista, no en que lo hayan hecho bien, que lo han hecho medianamente bien, sino en que los otros lo han hecho infinitamente peor sin gobernar. Quien quiera gobernar en España tendrá que respetar Catalunya, no agredirla, ni levantar infundios.

Pero conviene hacer otro tipo de reflexiones. El PP ha tenido muy buen resultado en Catalunya, convirtiéndose en la tercera fuerza política y a un solo escaño de CIU. No ha habido efecto Piqué, ni ha habido efecto Gallardón. Tanto en Catalunya como en Madrid los resultados de los conservadores han sido excelentes. El PP, tras los resultados, demuestra ser un partido disciplinado y con un electorado fiel. Pero el partido de Rajoy ha equivocado durante cuatro años su estrategia y ha llegado la hora de virar en redondo y despegarse, de una vez por todas, de la sombra de Aznar. Zaplana pasa a ser militante de base y habrá que ver que se hace con Acebes. Sólo moderando su discurso, haciendo oposición constructiva, homologándose a la derecha europea, el PP podrá aspirar en el 2012 a disputar el gobierno de la nación al PSOE.

El mapa electoral se ha movido ligeramente. En Catalunya se derrumba ERC porque los independentistas no tienen en Madrid a un Aznar que les haga la campaña. El PNV pierde votos en beneficio del PSE. Castilla-La Mancha no acredita el efecto Bono. Y Rosa Diez quita votos al PSOE en Madrid. Lo que evidencia que las deserciones del PSOE, que son muchas - la citada Diez, Joaquín Leguina, Enrique Múgica y Pasqual Maragall - tienen mucha más trascendencia que las que se producen en el PP. En general, pese al triunfo incontestable del PSOE, el panorama de la izquierda es francamente pesimista. Puede que ERC, tras su pérdida de votantes y su crisis interna para dirimir la bicefalia Carod Rovira - Puigcercós se decante más todavía por el nacionalismo en detrimento de su sustrato izquierdista, lo que le hará acercarse más a CIU, algo que buena parte de la militancia desea. Y en cuanto a Izquierda Unida, y su socio catalán Iniciativa per Catalunya - Els Verds, está a un paso de convertirse en extraparlamentario por culpa de unas leyes electorales que claramente los perjudican y hacen que sus votos se pierdan. Por lo tanto, aunque suba PSOE, como, por otra parte, ha subido el PP, que nadie se haga ilusiones porque el dato relevante de estas elecciones es que el votante de izquierdas y su correlación en escaños han bajado de forma considerable.

Creo que la próxima legislatura será mucho más tranquila y que el diálogo se impondrá entre los dos principales partidos de la nación. Rajoy no ha perdido el liderazgo, ni muchísimo menos, y hará bien en desmarcarse de la vieja guardia y de la trinchera mediática que le pide la cabeza. ZP deberá dedicarse a vender mejor sus logros sociales, si estos se producen.

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